Jorge Camacho Peñaloza
Nuevos retos
La lucha contra el abuso del poder se desarrolla en dos frentes, contra el poder desde arriba en nombre del poder desde abajo y contra el poder concentrado en nombre del poder distribuido. Bobbio.
Tomar protesta de ley como integrante de la Sexagésima Legislatura del estado tiene un significado y compromiso enorme como diputado, guerrerense y ciudadano más allá de las funciones y atribuciones que establece la Constitución Política local que de suyo son la orden expresa y pautas de comportamiento en la función que cada uno de los integrantes del Congreso tenemos la obligación de observar y no incumplir ni en lo mínimo.
Ser diputado es una responsabilidad pública que debe compartirse en primer lugar con los mismos integrantes de la legislatura, pero también principalmente con quienes nos pusieron o mandaron a este órgano de poder, la ciudadanía. Llegar a este cargo público lo debemos a la ciudadanía, a la que debemos de rendir cuentas de nuestro desempeño, sobre todo como representante plurinominal me siento en la obligación de representar a todo ciudadano y ciudadana que quiera hacer escuchar su voz y hacer llegar alguna propuesta al Congreso sin importar su ideología, militancia, credo o condición socioeconómica.
El artículo 46 de la Constitución establece que los diputados y diputadas somos gestores y promotores del pueblo, no señala que de la militancia del partido que nos postuló o de algún sector de población en especial; el pueblo engloba a todos, a toda la ciudadanía, a los niños y adultos mayores.
Establece también que tenemos la obligación de cerciorarnos del estado que guardan los programas de desarrollo económico y de bienestar social, vigilar la eficaz prestación de los servicios públicos y percatarse de cualquier anomalía que pueda afectar la seguridad y tranquilidad colectivas y proponer medias para los problemas que se hayan corroborado para hacerlas llegar al Poder Ejecutivo estatal.
En ese sentido el día de ayer ya presenté mi primera propuesta de acuerdo parlamentario para exhortar al Ejecutivo del estado para que en el marco del programa Guerrero Seguro en el que confluyen los tres órdenes de gobierno para instrumentar mecanismos que garanticen la seguridad pública, solicite información al gobierno federal acerca de la detención de seis jóvenes estudiantes de la escuela de Veterinaria de la Universidad Autónoma de Guerrero a quienes se les acusa de diversos delitos relacionados con la ola de inseguridad que priva en el estado.
Además el artículo 47 de la misma constitución establece todas las facultades del Poder Legislativo estatal, entre otras, expedir leyes y decretos, tener derecho de iniciativa de leyes ante el Congreso de la Unión, emitir la ley de Ingresos del Estado, aprobar el presupuesto anual de egresos del Estado, revisar las cuentas públicas estatal y municipales, que es la función propiamente de fiscalizar la correcta aplicación y protección de los recursos financieros de la sociedad por parte del gobierno del estado, de los municipios e instituciones públicas que dependen del presupuesto estatal de egresos.
Gestionar, promover el desarrollo y bienestar, legislar y fiscalizar, son entre otras las funciones elementales de quienes formamos parte de un órgano como el Poder Legislativo que implican un arduo y trascendental trabajo pues tienen que ver nada más y nada menos que con la vida de la gente, con impedir abusos en el ejercicio del poder público, vigilar el correcto uso de los recursos de la sociedad, dar equilibrio, pesos y contrapesos, a la relación de los poderes públicos.
Sin embargo, más allá de estas facultades, el verdadero reto está en que todas éstas se traduzcan en un Guerrero más democrático, con poderes más equilibrados, eficientes y vinculados a la ciudadanía en la toma de decisiones, rendición de cuentas y transparencia, más apegados a la ley e institucionales.
El reto está en asumirse seriamente como empleados de la sociedad, de la ciudadanía, el pueblo, como servidores públicos y no como detentadores de privilegios y poderes como si emanaran de nuestra propia personalidad, como servidores públicos, como Siervos de la Nación.
El reto es asumir el mandato de la ciudadanía más allá de los partidos, ser la voz y hacer valer la voluntad ciudadana en la representación soberana, participar corresponsablemente en el ejercicio del poder legislativo de los guerrerenses con y para los guerrerenses, elevar la cultura política ciudadana con una labor pedagógica que enseñe a la ciudadanía el qué y por qué de las leyes y las instituciones.
Poco a poco habremos de ir compartiendo y comentando con los lectores de El Sur sobre las facultades, atribuciones y responsabilidades del Poder Legislativo estatal con el fin de aportar nuestro grano de arena al mejoramiento de la vida pública institucional, de la cultura política de los políticos y de la ciudadanía a la que nos debemos.
En lo personal asumo el reto, me comprometo con ser diputado de todos los guerrerenses sin importar el partido, la ideología o credo que profesen, el servir a la ciudadanía será mi divisa, actuar responsablemente cuidando las instituciones y la vigencia de las leyes como bienes públicos, aportar mis esfuerzos para generar consensos y hacer partícipe a la ciudadanía en el ejercicio de mí responsabilidad mi prioridad.
Vuela vuela palomita: Y ve y dile a todos mis compas que acabamos de entrar al Congreso que ya acabó el receso, que nos pongamos las pilas porque Guerrero necesita más consensos y ponerlo en ascenso hacia una vida política que ponga en el centro a la ciudadanía.




