Viernes de ira contra EU en el mundo islámico; hay 16 muertos en Pakistán
DPA
Islamabad
Al menos 16 personas murieron y numerosas resultaron heridas en la jornada más violenta que se registró en Pakistán desde la emisión del video islamófobo La inocencia de los musulmanes, mientras que el gobierno local citó a consultas al embajador estadunidense en Islamabad, Richad Hoagland.
Miles de manifestantes se congregaron en la ciudad portuaria de Karachi e intentaron saltar los controles de seguridad en el barrio donde se encuentra el consulado estadunidense. En los disturbios murieron nueve manifestantes y al menos tres policías, mientras que unas 80 personas resultaron heridas. Las autoridades presumen que el número de víctimas mortales podría aumentar.
En tanto, un trabajador de una emisora local de televisión y otras tres personas murieron ayer en Peshawar, en el noroeste de Pakistán. Mohamed Amir trabajaba como chofer e intentaba llevar a un grupo de reporteros de la televisión ARY News a un cine que fue incendiado por los manifestantes. En ese trayecto fue alcanzado por una bala supuestamente disparada por la policía, informó Awias Toheed, director senior de la compañía.
Las autoridades paquistaníes pidieron al embajador Hoagland que su país tome acciones contra el productor de la “película sacrílega” y ayude a garantizar la retirada del controvertido trailer de la cinta de la plataforma online YouTube, informó la televisión estatal de Pakistán.
Hoagland señaló que el video fue “una decisión profundamente insensible tomada por un solo individuo para extender el odio”, según apuntó tras el encuentro en el Ministerio. A través de un comunicado, el embajador dijo haber informado a funcionarios paquistaníes que Washington no tuvo nada que ver con la cinta y ya ha condenado su contenido en un mensaje.
Mientras, EU ha ampliado la alerta ante la posibilidad de que grupos islámicos convoquen en los próximos días protestas frente a sus embajadas en diversos países, como China, Mali, Azerbaiyán, Nigeria o Bangladesh.
El presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, acusó ayer a Occidente de doble moral y comparó la defensa de la libertad de expresión occidental respecto a películas y caricaturas contra Mahoma con su negativa a tolerar el cuestionamiento iraní del Holocausto.
En tanto, en la ciudad paquistaní de Lahore miles de personas lanzaron piedras contra la policía y se produjeron enfrentamientos callejeros, mientras que en otros lugares del país, como en Rawalpindi e incluso en la capital, Islamabad la policía cortó el tráfico e instaló controles en todas las entradas a la capital por temor a disturbios.
Por su parte, la líder del partido francés de extrema derecha Frente Nacional (FN), Marine Le Pen, incrementó su ofensiva contra el islam, al pedir la prohibición en público del velo islámico y otros símbolos religiosos, dijo en una entrevista con el diario Le Monde.
También en otros países islámicos se reforzaron ayer las medidas de seguridad alrededor de misiones diplomáticas de países occidentales.
Francia, inmediatamente después de que se publicaran las caricaturas, anunció el cierre provisorio de sus embajadas y escuelas en 20 países musulmanes, entre ello s Egipto, después de que en El Cairo las fuerzas islámicas planearan una protesta ante la embajada francesa.
El gobierno francés prohibió ayer las manifestaciones convocadas para hoy en París. El ministro de Interior francés, Manuel Valls, afirmó que hay “instrucciones muy claras”: las posibles manifestaciones o reuniones serán disueltas.
Alemania también optó por que algunas de sus sedes diplomáticas permanecieran cerradas este viernes. Por primera vez, ayer también registraron manifestaciones pacíficas en varias ciudades alemanas. Los manifestantes portaban pancartas con inscripciones que decían: “Exigimos que se respete al profeta”, “No a la libertad de injuriar” y “Nuestro profeta Mahoma es un tabú”.
Australia anunció también el cierre temporal de su legación en Pakistán y advirtió a sus ciudadanos que reconsideren la necesidad de cualquier viaje a ese país.
En Túnez, el gobierno prohibió cualquier manifestación y congregación para evitar disturbios y el Ministerio del Interior advirtió que la policía intervendrá si se viola la medida.
En Malasia, miles de personas salieron a la calle para protestar de forma pacífica por el video. El primer ministro, Najib Razak, condenó la película, que describió como “profundamente ofensiva” con el islam, pero pidió a los musulmanes que mantuvieran calma y no utilizaran la violencia para expresar su insatisfacción.
Más de cinco mil personas se congregaron cerca de la embajada estadunidense y en una mezquita cercana para expresar su ira. La legación cerró sus oficinas esta mañana antes de la convocatoria.
También en Líbano, miles de personas salieron ayer a las calles de la ciudad libanesa de Baalbeck, en el este del país, para protestar por el polémico vídeo del profeta Mahoma en una nueva marcha convocada por Hezbolá (Partido de Dios) y otros grupos chiíes. (EFE / Beirut).




