Se incorporan figuras del espectáculo a campaña de Sicilia contra la violencia
Nurvarit Vázquez / Agencia
Reforma
Ciudad de México
Cansado de la poca respuesta de la clase política y empresarial, que ante los problemas de vio- lencia que vive el país no se inmutan, Bruno Bichir decidió formar parte de la iniciativa En los zapatos del otro, impulsada por el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, que dirige el poeta Javier Sicilia, cuyo hijo fue asesinado en marzo de 2011.
El actor explicó que con esta primera etapa de la campaña, que se echó a andar el lunes en el Teatro de la Ciudad, pretenden él y otras figuras del medio del espectáculo (Daniel Giménez Cacho, Diego Luna, Susana Alexander, Ofelia Medina, Rosa María Bianchi, Héctor Bonilla, Víctor Trujillo, Ilse Salas, Tiaré Scanda, Ximena Ayala, Luis Gerardo Méndez, Julio Bracho y Sergio Arau, entre otros) concientizar a la gente a través de spots para exigir a las autoridades que hagan algo al respecto y disminuya el problema de levantones, asesi- natos, secuestros y ejecuciones de gente inocente.
“Hay gente que ha perdido a su familia, ha perdido a sus hijos, su casa, su posibilidad de trabajo, que ha perdido todo y somos fantasmas. Eso es lo que está pasándonos, los mexicanos
nos estamos convirtiendo en fantasmas y somos despojos de nosotros mismos cuando, evi- dentemente, hay una clase polí- tica y social que le está impor- tando poco lo que suceda en una comunidad”, enfatizó el histrión.
El actor de Rojo amanecer explicó que dentro de los anun- cios, a través de los medios de comunicación, incluirán testi- monios de deudos de las perso- nas fallecidas o desaparecidas.
“Ya se burlaron de muchas personas y lo van a seguir haciendo, pero tendrán que ser muchas más de las que se burlen entonces, hasta que un día este- mos realmente con la fuerza civil necesaria para decirles: ‘Ya no los queremos aquí’ ”.
Bichir indicó que al igual que miles de mexicanos, él conoce a algún afectado por este problema, por lo que tuvo un motivo más para ‘ponerse los zapatos del otro’ .
Agregó que aunque por temor muchas personas han cambiado de residencia, él se mantendrá en pie de lucha para buscar que las futuras genera- ciones disfruten de un México mejor.
“Tengo amigos muy cercanos que ya se fueron, gente que ya cerró fábricas, casas, empre- sas, farmacias, porque prefieren cerrar que dar una cuota a los amos de la droga, o (dar) cuotas malhabidas a políticos corruptos”.




