Atenta la reforma laboral contra trabajos de base, confianza y eventuales, dicen sindicatos
Salvador Serna
Dirigentes sindicales de la Confederación de Trabajadores de México (CTM) y de la Unión Nacional de Trabajadores (UNT) en Acapulco, alertaron que las modificaciones al artículo 123 de la Ley Federal del Trabajo, incluidas en la reforma laboral del presidente Felipe Calderón Hinojosa, atentan contra la integridad de los trabajadores cuyas plazas sean de base, confianza y eventual.
A decir de los líderes sindicales, la propuesta de reforma laboral que el Congreso de la Unión deberá aprobar democratizará la precarización del empleo, es decir provocará que los bajos salarios y las escasas prestaciones lleguen a más personas.
Pero para las cámaras empresariales, en voz del vicepresidente de la Canacintra Acapulco, Pascual Romero García, el planteamiento de Felipe Calderón tiene un aspecto positivo innegable, “el de buscar transparentar el manejo de los recursos con los que cuentan los sindicatos y los cuales se generan de los contribuciones de sus agremiados. No se necesitan grandes modificaciones constitucionales para hacer del conocimiento público cuánto dinero del presupuesto federal se transfiere a los sindicatos, así como los conceptos de gasto a los que corresponde”.
Para el líder cetemista Rodrigo Ramírez Justo es indispensable que en dichas modificaciones no se incluya la flexibilidad y multifuncionalidad para el trabajador, “ya que es injusta y anticonstitucional pues su modalidad es la explotación del trabajador realizando los trabajos de otras especialidades con el engaño de un mísero aumento a su salario, con esto se desplaza personal que realizaba dicha funciones y como consecuencia traería un enriquecimiento injusto a los explotadores ya que evitarían el pago de pensiones, utilidades, vacaciones, Infonavit y demás prestaciones”.
Por su parte, el secretario general de la UNT, Felipe Loyo Malabar, señaló que la legislación propuesta “debilitaría el derecho a la huelga, ampliaría el abuso de los contraltos de protección usados por los empleadores para evitar a los sindicatos legítimos que representan a sus empleados e interferiría en la autonomía sindical”.
Respecto a las posturas de las fracciones parlamentarias, los líderes sindicales coincidieron que hay legisladores y senadores del PRI, “como Aceves del Olmo, que actualmente defienden los derechos de la clase obrera porque con la nueva reforma se deja indefenso al trabajador”, expresó el líder cetemista de la sección 113, Oscar Campos Romero.
Los especialistas en derecho laboral aseguran que el principal objetivo de la reforma laboral es bajar costos a las empresas, y en consecuencia se busca elevar la productividad no por la mayor eficacia o por el fomento a la inversión, sino por la baja en salarios y que los posibles ajustes los dictará el mercado, algo que en México significa mayor concentración económica, es decir favorecerá a quienes concentran los recursos y el poder político.
“Del pago por hora de trabajo solo se benefician países de alto nivel como Estados Unidos, pues su moneda alcanza para satisfacer arriba de las necesidades básicas de los y las trabajadoras. En nuestro país traerá más penurias a los trabajadores que ya están en situación precaria”, dijo por su parte, el líder de la CTM, Raúl Ramírez.
Los líderes sindicales y asesores laboristas coincidieron que con la nueva legislación los trabajadores podrían ser contratados sin seguridad, con contratos de prueba de seis meses e incluso por horas. Que las compensaciones en caso de terminación ilegal de la relación de trabajo quedarían limitadas a 12 meses para permitir a los empleadores (patrones) demorar las causas legales durante años y presionar a los trabajadores para que acepten compensaciones inferiores a las de la ley.




