La zona Diamante, la más modificada por la construcción de desarrollos y muelles
Karla Galarce Sosa
(Tercera y última parte)
Para el delegado en Guerrero de la Profepa, Joel Tacuba García, la violación sistemática de las normas ambientales por las compañías y empresas constructoras encargadas de desarrollar las obras se debe al desconocimiento.
A pregunta expresa de cuál es la zona de la entidad que más modificaciones ha registrado por la construcción de conjuntos habitacionales, muelles o atracaderos, el funcionario federal respondió que son las zonas costeras y de manera concreta la zona Diamante de Acapulco.
Aunque dijo que el desconocimiento no exime de la aplicación de la ley a quienes la infringen, acotó que en Guerrero los desarrollos turísticos son los que más impuestos recaudan porque son los que tienen mayor inversión.
“En Acapulco es donde se ha desarrollado la mayor cantidad de infraestructura y donde hemos instaurado más procedimientos por la violación a las normas ambientales”, expuso.
Habló de la necesidad de aprobar el Programa de Ordenamiento Ecológico y Territorial (POET) para establecer la vocación de cada zona en la ciudad, a fin de establecer claramente la densidad constructiva para cada área y evitar desequilibrios como en los cuerpos lagunares, cuyos asentamientos humanos se han desarrollado de manera exponencial.
Marina Diamante: relleno de humedales y derribo de
manglares en Tres Palos
Durante la construcción de más de 300 casas de Marina Diamante, la empresa Geo rellenó 16 hectáreas de la laguna de Tres Palos, dañó humedales con tierra, derribó mangles y acordonó el margen del cuerpo lagunar, denunciaron pescadores durante un recorrido en lancha por la zona la semana pasada, donde se observó que las edificaciones ganaron terreno a ese cuerpo de agua.
La zona habitacional es conocida por la publicidad que la empresa Geo hace circular en camiones urbanos para vender las casas: “en una zona de vertiginosa plusvalía en Acapulco, a dos minutos del aeropuerto entre el mar y la laguna emerge un desarrollo inmobiliario increíblemente denominado Marina Diamante. Ubicado frente a la laguna de Tres Palos que desemboca en el Océano Pacífico en forma de barra”.
Durante el recorrido se observó la construcción de otro inmueble sobre el terreno conocido como Pavorreal, cuya entrada es posible por el embarcadero del poblado del Plan de los Amates, donde también fueron cimentadas bardas de concreto armado en los últimos seis meses.
Por el lado de la laguna, Marina Diamante luce acordonada con postes enterrados en una reducida playa que la laguna formó. Se observaron en esa área lanchas fuera de borda y motos acuáticas, una cabaña con estancia, un atracadero y tres palapas sobre la arena, todo eso con una vista completa a la laguna y zonas de manglar.
Los denunciantes aseguraron que las zonas residenciales construidas durante los últimos cinco años carecen de plantas tratadoras de aguas residuales, por lo que vierten sus aguas crudas y matan a las especies mejor cotizadas y que les dejan mayores ganancias.
Profepa abrió un procedimiento para que la empresa presente la Manifestación Impacto Ambiental (MIA) por la construcción de un atracadero, donde además se publicitan paseos en avioneta.
Marina Náutica violación a
normas de construcción y de la ley de servidores públicos
Ubicado a un costado de playa Manzanillo, el proyecto Marina Náutica o Marina Acapulco comenzó su construcción el año pasado con la edificación de la Torre I, edificio de 19 pisos que, junto a otros cinco similares formarán parte de la zona habitacional.
Pero, los representantes de colegios de ingenieros señalaron que dicho conjunto habitacional, ubicado en el fraccionamiento Las Playas, incumple con las normas de construcción debido a que el límite para construir es de un solo nivel, además que se viola la Ley de Responsabilidades Sociales de los Servidores Públicos porque el director del proyecto, Javier Morales Bougart, era, al momento de solicitar los permisos, el asesor del Ayuntamiento, además de que en la actualidad es el encargado de despacho de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Obras Públicas municipal.
Los arquitectos difundieron el resumen ejecutivo de la obra, propiedad de Samuel Haia, donde se indica que también se construirá un club de yates de cinco niveles. Actualmente sólo cuenta con uno y ofrece en su portal en internet 3 mil metros cuadrados de parque ecológico, alberca, asoleaderos privados y “espectaculares vistas frontales de la bahía más bonita del mundo”.
Luego de una denuncia, la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales efectuó un recorrido por la obra donde se construye la Torre I, y determinó que Marina Náutica o Marina Acapulco no requería una MIA porque el terreno ya había sido impactado.
El delegado de la Profepa, Joel Tacuba García, aseguró que en materia ambiental la constructora GVA y Asociados trabaja “de forma muy regular”, aunque pescadores de playa Manzanillo convocaron a las autoridades a vigilar de manera estrecha la obra para evitar que ocurra lo mismo que con la marina de playa Majahua.
Marina Acapulco Residences & Yatch Club es el nombre con que se publicita el complejo residencial en el portal de internet, ofrece finos acabados entre los que destaca cancelería de primer nivel, pisos de mármol, carpintería y cocina italiana.
Se especifica que se trata de un proyecto que integra servicios náuticos con 236 posiciones para embarcaciones de 20 hasta 200 pies con servicios de primera clase, gimnasio equipado, lounge VIP, business center, piscinas, SPA, restaurante-bar, casino, tiendas náuticas y de servicios.
También ofrece a sus clientes un área privada de arena, finos acabados con materiales italianos en sus 114 apartamentos y más de 200 posiciones en el atracadero de playa Honda.
Marina Santa Lucía, espacio privado desde su acceso por tierra
El Diario Oficial de la Federación (DOF) publicó el 11 de agosto del año pasado, el otorgamiento del título de concesión a la empresa Inmuebles y Construcciones Vizcaya, representada por Jorge Luis Morales Agatón, para usar y aprovechar bienes del dominio público federales, que consisten en una zona marítima operacional no exclusiva para la construcción y puesta en marcha de una marina particular ubicada en el fraccionamiento Las Playas, sobre calle La Aguada en la zona Tradicional del puerto.
La Marina Santa Lucía se ubica a escasos metros de la casa de Mario Moreno Cantinflas, en la zona Tradicional de Acapulco. Es paso, por mar, de las embarcaciones que salen del Club de Yates.
El título de concesión aprobado por la SCT indica que consiste en una zona federal marítima de 30 mil 786 metros cuadrados para construir y poner en marcha una marina de uso particular.
“Integrada por 16 mil 609 metros cuadrados de área de operación exclusiva, 12 mil 990 metros cuadrados de área de operación no exclusiva, 1 mil 119 metros cuadrados para la construcción de un muelle de concreto en forma de ‘T’ para atraque de megayates, constituido por una plataforma hexagonal de 4 metros y medio por lado y 67.86 metros cuadrados para la construcción de un varadero, frente a la zona federal marítimo terrestre (…) en el fraccionamiento Las Playas”.
La Manifestación de Impacto Ambiental para la construcción de esta marina fue aprobada por la delegación de la Semarnat, cuando aún era titular en Guerrero, Daniel Vega Villanueva.
Llegó a supervisar el avance de la obra el propio Rafael Elvira Quezada en un recorrido que hizo y del que se supo semanas después de su visita, cuando el proyecto ya había sido concluido.
Latente la construcción del
muelle en Icacos
A tres años de que fue fundado por organizaciones ambientalistas, prestadores de servicios turísticos y comerciantes, el Frente Opositor al Muelle Icacos (FOMI) mantiene su postura de impedir la construcción del muelle en esa playa promovido por Jar Estate Corp, la misma empresa que mantiene en curso la edificación del embarcadero de playa Revolcadero.
Aunque los permisos para comenzar la obra ya fenecieron, el título de concesión expedido por las autoridades federales a Jar Estate tendrá vigencia hasta por 10 años.
Los opositores al muelle fueron demandados por la vía civil y penal por impedir las obras con plantones. La amenaza de que la obra comenzaría los mantuvo alerta ante la presencia de una grúa y de pilotes que nunca fueron ocupados en 2009. Los abogados del Centro de Derechos Humanos de La Montaña Tlachinollan aún defienden a los ambientalistas y opositores.
El vocero del FOMI, Marco Anotnio Suástegui Muñoz, dijo que el 26 de febrero próximo ese movimiento cumplirá cuatro años y lo deslindó del actual asesor en temas ambientales del gobierno estatal, Leonel Lozano Domínguez, quien antes asesoró al FOMI.
Suástegui Muñoz consideró incongruente que Lozano Domínguez primero se haya opuesto al muelle de Icacos y que ahora sea de parte del gobierno, al que señaló como promotor del desplazamiento de los primeros ocupantes de las playas y fundadores del puerto.
Infraestructura náutica: fuentes de empleo defiende la CTC
El secretario general de la Confederación de Trabajadores Campesinos (STC) en Guerrero, Eduardo Román Guzmán, informó que ese sindicato posee el 90 por ciento de los contratos colectivos de trabajo en desarrollos náuticos que se construyen en la entidad.
“La CTC tiene al personal capacitado y calificado, ya hemos pasado por procesos de formación porque prevemos las oportunidades que se vienen desde la escalera náutica en el país que comenzó en Los Cabos y ahora llega hasta Chiapas”, expuso Eduardo Román.
Afirmó que la relación con los proyectos de infraestructura náutica es por cuestiones laborales.
“Nosotros tenemos los contratos colectivos de trabajo porque tenemos a la gente calificada y que incluye a los buzos, a los operadores de embarcaciones, a los soldadores náuticos de profundidad (…) Nosotros tenemos afiliados con ese nivel de especialización, por eso es que nos buscan las empresas”, resaltó.
Mostró su interés en los proyectos de desarrollo náutico porque, aseguró, una vez puestos en marcha y concluidas las obras los agremiados a la CTC son contratados para operar yates y embarcaciones como capitanes, hebanistas, fibreros, carpinteros y una serie de fuerza laboral que se requiere para cada nave.
“Nos interesa el proyecto de Grupo Mexicano de Desarrollo (La Marina en Puerto Marqués) porque habrá 125 posibilidades de que nosotros colocáramos a los capitanes. Por ejemplo en los yates grandes, requieren de un equipo de trabajo de alrededor de 14 personas”, declaró.
Son alrededor de 35 mil afiliados a la CTC en la entidad que atienden obras náuticas, carreteras, restaurantes, maquiladoras y hoteles.
Román Guzmán detalló que la mayor parte de los afiliados a ese sindicato están en la Costa Chica, Acapulco y en la región Centro de Guerrero.




