Ocupa Guerrero el segundo lugar nacional en trata y tráfico de personas, revelan
Zacarías Cervantes
Chilpancingo
La trata y el tráfico de personas se ha convertido en la industria del crimen organizado y es la actividad ilegal que ocupa el segundo lugar en el país, después del narcotráfico, y el estado de Guerrero ocupa el segundo sitio después del Distrito Federal, informó ayer el presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, Luis Armando González Placencia, durante el foro Trata de Personas y Derechos Humanos que se realizó ayer con motivo del 18 aniversario de la muerte del ex gobernador José Francisco Ruiz Massieu y el 22 aniversario de la creación de la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos de Guerrero (Codehum).
En el foro, también participaron con el tema Secuestro de Migrantes y Trata de Personas, José Rosario Marroquín, director del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro y el director de Participación Ciudadana de la Secretaría de Seguridad Pública Federal, Víctor Hugo Pérez Hernández, con el tema Retos para la atención integral de las víctimas de trata de personas, en el contexto de la nueva Ley General para Prevenir y Sancionar la Trata de Personas.
En la inauguración del foro, el presidente de la Codehum, Juan Alarcón Hernández dijo que en México hay 16 mil niños víctimas del tráfico de personas y que esta actividad criminal se ha convertido en el país en la segunda de mayor importancia después del tráfico de drogas y que a estas alturas del problema más que sancionar a los responsables se debe buscar prevenir y ser un tema prioritario para el gobierno y para las familias.
Después, en la conferencia Secuestro de Migrantes y Trata de Personas, el director del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, José Rosario Marroquín informó que en el país existen 47 bandas del crimen organizado dedicadas al tráfico de personas y a la trata de personas y que la mayoría de ellas operan en los lugares turísticos, como en el caso de Acapulco.
El defensor de los derechos humanos calificó a la trata y al tráfico de personas como la “forma contemporánea de esclavitud”, sin embargo dijo que no existe una legislación actualizada para castigar a los responsables, a pesar de que denunció que en la actualidad los migrantes se encuentran en una mayor vulnerabilidad y que en su tránsito hacia el país de su destino, sobre todo las mujeres, son víctimas de la trata de personas “lo que aumenta su vulnerabilidad”.
Sin embargo, reconoció que no existen estudios que arrojen datos sobre más detalles de las bandas que operan, “la situación es compleja para conocer quiénes son los responsables y abundar sobre este proceso de trata y tráfico de personas”, reconoció el defensor de los derechos humanos.
Dijo que el problema del tráfico de personas se agrava porque en su tránsito hacia el país de destino, sobre todo las mujeres también son víctimas de trata de personas que las explotan con fines sexuales por bandas de tratas de personas.
Y luego denunció que ante estos fenómenos existe el problema de la invisibilidad “y la tolerancia de estas situaciones”, no solamente por las autoridades, sino por la sociedad misma, sobre todo porque las víctimas sólo por el hecho de viajar hacia otro país sin documentos se sienten en un “ámbito clandestino y personas sin derechos, y en el caso de los mexicanos en su propio país”, dijo.
Pero dijo que el tráfico y la trata de personas es un delito que tiene que ser evidenciado y que mientras la sociedad no ponga atención a este hecho el problema no se resolverá.
Otro de los ponentes fue el director de Participación Ciudadana de la Secretaría de Seguridad Pública Federal, Víctor Hugo Pérez Hernández, quien disertó sobre el tema “Retos para la Atención integral a las víctimas de trata de personas, en el marco de la nueva Ley General para Prevenir y Sancionar la Trata de Personas”.
El funcionario federal, quien al final de su conferencia salió del salón Diamante sigilosamente para evitar entrevistas con los reporteros, dijo que la trata de personas es considerada en la actualidad como la “esclavitud moderna” y que a pesar de que se trata de una actividad ilícita considerada como la segunda después del tráfico de drogas, no se establecen sanciones en la legislación para los responsables. Atribuyó eso a que haya pocas sentencias en materia de tráfico y trata de personas “a pesar de la gravedad de ese flagelo”.
La tercera conferencia, denominada: Deberes y Responsabilidades del Estado Frente al Fenómeno de Trata de Personas, fue impartida por el presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, Luis Armando González Placencia, quien expuso que la trata de personas “es una de las múltiples caras de la criminalidad que nos está flagelando desde hace tres décadas”.
Y explicó que la trata de personas por parte de las bandas criminales que operan en el país es con fines de explotación sexual y explotación laboral, pero que en ambos casos el fin es la servidumbres y la esclavitud.
Informó que que este es el segundo delito más importante después del tráfico de drogas en el país por su derrama económica.
Agregó que en México operan 47 bandas delictivas que se dedican al tráfico y trata de personas en el Distrito Federal, Guerrero, Baja California, Chiapas, Oaxaca, Tlaxcala y Quinta Roo. Agregó, también, que el Distrito Federal y Guerrero son las dos entidades mas afectadas por este fenómeno y que en el caso de Guerrero Acapulco es el lugar en donde se concentra la comisión de estos delitos.
El presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal dijo que de acuerdo a cifras de instituciones y dependencias oficiales las bandas que se dedican al tráfico y trata de personas obtienen ganancias de aproximadamente 32 millones de dólares. Asimismo dijo que las víctimas son llevadas a la “industria del sexo” son cuatro millones de mujeres, la mitad son niñas de entre 5 a 15 años.
Agregó que de éstas, 17 mil son mujeres de Guerrero y que de estas cinco mil son niñas de 5 a 15 años. Explicó que todas ellas son llevadas a la industria de la explotación ya sea con fines sexuales o laborales.




