Los mexicanos somos un pueblo de guerreros: Francisco Barrios, El Mastuerzo
Rosendo Betancourt Radilla
Chilpancingo
Para el músico Francisco Barrios, El Mastuerzo, los mexicanos luchan a diario contra un sistema político que los tiene empobrecidos y sumergidos en la corrupción “somos luchadores que queremos seguir luchando, resistiendo y cambiando en lo posible esta mierda, que es una verdadera cagada”.
Por eso no cree en el sistema político, por eso no vota ni cree en partido político alguno, la alternativa para que se mejoren las condiciones de la población, considera, es a través de la autogestión, como sucede en el estado de Chiapas, con el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN).
El músico, fundador de la banda Botellita de Jerez, ve al estado de Guerrero como un estado “convulsionado, desde la perspectiva del capitalismo, por insurrectos y no en vano es una cuna de guerreros”,
En entrevista, antes de que tocara por el séptimo aniversario de la colonia popular indígena Emperador Cuauhtémoc, dice que a esta entidad se le reconoce a nivel nacional por dos circunstancias que están en polos opuestos.
Una porque es un lugar de gran belleza, un sitio turístico que disfrutaría cualquier vacacionista de cualquier parte del país por los paisajes naturales, la atención de su gente y la riqueza cultural que lo caracteriza.
La otra es por la extrema violencia en que militares, policías y delincuentes se enfrentan a diario en las calles por la guerra contra el narcotráfico desatada por el presidente de la república, Felipe Calderón Hinojosa. “Se conoce a Acapulco por el tema del narcotráfico, de ejecución tras ejecución, se exalta la saña con que se cometen muchos de estos asesinatos, estos hechos tienen que ver con el mundo capitalista porque esto es lo que plantea el sistema, la máxima ganancia a costa de lo que sea. Desde fuera miramos que en realidad hay grupos de poder y que como en todos los estados de la República tiene sus particularidades, pero creo que en particular el tema del narco que ha sido parte de este elemento que ha estado en medio ahorita de tantos procesos, que de pronto son incluso los grandes pretextos para llegar a pensar que son los medios para tener controlada a la población”
–¿Esa sería la intención de Calderón cuando sacó al Ejército a las calles? -se le preguntó-.
–No dudo que tenga sus intenciones moralistas respecto al tema de las drogas y de la criminalidad, pero entre otras cosas directamente es un control de la población total, la militarización a la que evidentemente nos oponemos tantos, esa es la percepción de fuera, o por lo menos la que yo miro, sabemos de experiencias como la de los (dos) compas de la normal rural de Ayotzinapa (asesinados por policías el 12 de diciembre del año pasado) y de todas esas luchas que siguen, que están ahí en proceso porque hay un hartazgo en muchos sentidos”.
–¿Las elecciones cómo las viste?
–Con todo el respeto para nuestros compas que han creído en la vía democrática, para mí en lo personal están doblemente engañados, una porque les robaron el voto, los hurtaron los engañaron, les metieron todas las aplicaciones que puede haber desde este sistema electoral, desde encuestas tendenciosas que evidentemente conlleva un cambio de opinión, hasta el regalo de dinero, compra del voto, ese es el capitalismo, fueron engañados, les robaron la preferencia electoral. Este doble engaño, es porque no hay capitalismos buenos y capitalismos malos, el capitalismo es, y no tiene moral entre lo bueno y lo malo. De tal suerte que los ciudadanos son doblemente engañados. Yo no voté, no creo en el sistema electoral, creo en estos procesos que van de a poco y que en realidad son un ejemplo, como en Cherán, como los compañeros que están en contra de (la construcción de la presa hidroeléctrica) La Parota, son la arqueología del futuro y de eso nos encargamos muchos. Es ahora en donde tenemos que decir y tenemos que dejar testimonio de que en esta barbarie, en esta estupidez, en esta idiotez, había gente, hay gente que no estamos de acuerdo.
El Mastuerzo dio la entrevista sentado en el suelo de blanca tierra de la colonia Emperador Cuauhtémoc que no cuenta con los servicios de transporte, agua entubada, pavimentación ni alumbrado público.
Alrededor se ven unas casas de madera, tan frágiles que parece que se caerán en cualquier momento y por el lugar corren niños descalzos, con ropas gastadas, llenos de polvo y sonrientes. La colonia, en la periferia de Chilpancingo, es casi exclusiva para indígenas.
El músico acudió al lugar sin cobrar un solo peso “estoy encantado de venir acá a solidarizarme con esta lucha que tienen todos los días desde hace siete años, percibo que hay un afán de involucrar aspectos culturales, artísticos a este proceso y festejar este séptimo aniversario de esta manera, no lo había vivido con la comunidad, me siento muy a gusto de estar con los compas, hay una calidez bien chida. Veo que entre tantas cosas, esto se trata de reafirmar esta identidad y además inventarla, una identidad que tiene que ver con tomar la rienda de tu vida en tus propias manos, creo que esa es una enseñanza para toda la gente, a mí en lo personal me alimenta, me estimula mucho porque creo que de pronto mis canciones tienen sentido, a eso vengo, a que mis canciones sean útiles, no sólo para pasar el rato y quizá hasta reírnos, pero también para dejar mi visión del mundo y quizá empatamos y nos vemos en el futuro. Por eso quiero tocarles desde el DF donde vivo, que sepan cómo miro lo que están haciendo acá y en otros tantos lados, hay experiencias muy significativas, por lo menos en lo que respecta a mi experiencia como cantor, como rolero, me encanta saber de La Parota, saber de toda la gente que está resistiendo, saber de Cherán, por supuesto, las comunidades autónomas zapatistas, venir aquí a esta comunidad indígena popular Emperador Cuauhtémoc, para mí es refrendar esta necesidad de que tus rolas estén imbricadas en estos procesos que son pertinentes, ahí se siente uno útil”.
–¿Eres un luchador?
–Sí, y soy rudo carnal, yo creo que los mexicanos somos luchadores muchos, no en vano las mascaritas y toda esa estética de luchadores, porque de alguna forma todos y los mexicanos en particular tenemos esa visión del mundo, de seguir luchando y la refugiamos en la máscara del Santo o de Blue Demon o del Huracán Ramírez y claro que sí somos luchadores, queremos seguir luchando y resistiendo y cambiando en lo posible esta mierda, que es una verdadera cagada.




