Denuncian padres de una secundaria en Chilpancingo que reciben amenazas de secuestros
Denuncian padres de una secundaria en la
capital que reciben amenazas de secuestros
Lourdes Chávez
Chilpancingo
Padres de familia de la secundaria Heberto Castillo Martínez, en Chilpancingo, fueron hostigados por teléfono por presuntos secuestradores, provocando alarma en la población estudiantil, informó la directora María del Socorro Santiago Garibo, quien además pidió a las autoridades educativas mejorar las condiciones de la escuela por la seguridad de sus alumnos.
De manera extraoficial, algunos alumnos afirmaron que dos de sus compañeros abandonaron la escuela porque sus padres también recibieron amenazas de extorsión.
La directora de la secundaria, ubicada en la popular colonia del PRD, indicó que la semana pasada los padres de familia de dos alumnos recibieron llamadas de presuntos secuestradores que aseguraron tenían en su poder a sus hijos, y el año pasado se presentó un caso similar.
Aclaró que los estudiantes estaban en la escuela cuando sus padres llegaron alarmados a buscarlos, entonces la Dirección solicitó el apoyo del Ayuntamiento para que policías municipales realicen recorridos de vigilancia, y en caso de que los estudiantes se vayan “de pinta”, los regresen a sus casas. Pero añadió que los recorridos no son regulares.
Otra medida, dijo, es que a los estudiantes ya no se les suspenden por alguna infracción, se les aplica una sanción de seguimiento de lecturas en la biblioteca, para que no abandonen la escuela en horario de clase.
Detalló que si los estudiantes tardan mucho en llegar a sus casas, los padres se alarman porque son personas de escasos recursos que no tienen dinero para pagar rescates.
La directora del turno matutino aseguró que también se han presentado casos de intimidación y acoso en padres y alumnos del turno vespertino.
Asimismo, Santiago Garibo informó que cuando maestros de Acapulco comenzaron a denunciar que eran víctimas de la delincuencia, los docentes de la secundaria Heberto Castillo solicitaron la construcción de una barda perimetral, porque sólo tiene una tela de alambre que los alumnos saltan fácilmente.
Añadió que no se puede luchar con la disciplina de los alumnos y mantenerlos dentro de la institución con una malla de alambre como cerco; incluso pidieron a los padres de familia y maestros la donación tabicones, pero necesitan el dinero para la mano de obra y otros materiales de construcción que no les han autorizado.
De acuerdo con datos proporcionados por un trabajador de apoyo, la escuela cuenta con 506 alumnos, cinco grupos de primer año, y cuarto grupos de segundo y tercer año. Aclaró que este año escolar la matrícula escolar disminuyó, por eso se redujo de segundo y tercer grado, y en el último semestre se dieron de baja 10 estudiantes.
La escuela, que comprende una hectárea, cuenta con dos edificios de concreto y galeras de madera donde reciben clases los alumnos de primer año y donde también se instaló la biblioteca escolar.




