Humberto Musacchio
LA REPÚBLICA DE LAS LETRAS
Doñán contra el Premio FIL
El inteligente Juan José Doñán se lanza de frente contra la decisión del jurado que otorgó a Alfredo Bryce Echenique, “un novelista de media tabla”, el Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances dotado con 150 mil dólares que se entregarán al beneficiario el próximo 24 de noviembre. Los siete integrantes del jurado fueron Jorge Volpi, la puertorriqueña Mayra Santos-Febres, la periodista argentina Leila Guerrero, la editora colombiana Margarita Valencia, el profesor británico Mark Millington y el crítico literario peruano –y por lo tanto compatriota del galardonado– Julio Ortega, en tanto que “las instituciones que avalaron la decisión de premiar al escritor deshonesto… son, entre otras, la Universidad de Guadalajara, el gobierno de Jalisco, el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, y el Fondo de Cultura Económica, es decir, instituciones y organismos públicos que operan con el dinero de los contribuyentes” (de los contribuyentes mexicanos, agrego) y que “decidieron premiar a un escritor tramposo”. Lo hicieron a sabiendas, pues la prensa internacional dio amplia difusión a la piratería intelectual de ese “literato de mediana estética y nula ética”.
La inocultable pata de palo
A Doñán –y entre otros al autor de esta columna– le parece injustificable que se premie a Bryce Echenique, quien firmó como suyos no uno, “sino ¡16 artículos!, de nueve autores, para distintas revistas y publicaciones”, por lo cual fue denunciado ante la justicia peruana que le impuso una multa de 57 mil dólares y no le valió que, en “un acto de cobardía”, incapaz de reconocer la falta, hubiera culpado por el chanchullo a su secretaria. Pese a todo, le han salido defensores al sinvergüenza. Uno de ellos (de los defensores), fue el escritor Alberto Chimal, que intentó minimizar la monumental deshonestidad arguyendo que ésta se había manifestado en la faceta de periodista de Bryce Echenique, no en la de narrador. El peruano debió reclamarle a Chimal, pues lo tacha de medio deshonesto y lo pinta como buen corsario, no ciego, sino nada más tuerto, con su parche en el ojo. Ante tan evidente desafuero, Doñán propone hacerle un homenaje a Sealtiel Alatriste, quien “al ser exhibido como plagiario, al menos tuvo una gota de vergüenza y renunció al Premio Xavier Villaurrutia”. Si la intención era dar el premio a un escritor de Perú, mal servicio se hace a las letras peruanas entregando la distinción (y los 150 mil dólares) a un saqueador de obras ajenas. Las instituciones patrocinadoras y los miembros del jurado le deben una explicación a la comunidad literaria de América Latina y el Caribe.
Piden al jurado rectificar
Circula en redes sociales una carta firmada por Soledad Loaeza y otros académicos, quienes demandan al jurado del Premio FIL de Literatura que reconsidere la decisión de entregar esa distinción a Bryce Echenique, “un autor al que se le han comprobado diversos plagios”. La misma petición hacen a Raúl Padilla, presidente de la Feria Interna-cional del Libro de Guadalajara, y a Consuelo Sáizar, presidenta del Conaculta. Para los demandantes, la rectificación es necesaria porque el plagio es un acto de deshonestidad intelectual que no se debe consentir. El doctor Gerardo Esquivel, uno de los firmantes, recordó que en 2009, el Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de Protección de la Propiedad Intelectual de Perú multó a Bryce Echenique por haber publicado como suyos 16 artículos que no eran de su autoría. El asunto crece y ya la Sociedad General de Escritores de México publicó un pequeño desplegado expresando su protesta. Igualmente, apareció en Reforma un artículo de Sergio González Rodríguez en el que este escritor pide rectificar la decisión que tacha de ilegal, pues se violó la convocatoria. Seguiremos con el caso.
Alonso Lujambio, un intelectual
La muerte de Alonso Lujambio suscitó una oleada de esquelas y declaraciones que hacen referencia al hombre que tuvo una fulgurante carrera en la función pública. Por fortuna, Christopher Domínguez recordó al intelectual, especialmente por Retratos de familia (Ed. Arkhé, México, 2011), un libro de Lujambio que reúne tres ensayos sobre otros tantos antepasados suyos, el más brillante de los cuales es el dramaturgo y político Manuel Eduardo de Gorostiza, el autor de Contigo pan y cebolla, obra que continúa llevándose a escena pese a que han pasado casi 170 años desde su primera edición. El ex secretario de Educación colaboró en periódicos y revistas y coincidimos en el consejo editorial de Voz y Voto. Deja libros como Federalismo y Congreso en el cambio político de México, Gobiernos divididos en la Fede-ración Mexicana, La influencia del constitucionalismo anglosajón en el pensamiento de Emilio Rabasa y Estudios congresionales.
Breviario…
Murió Miguel Capistrán, catedrático universitario, escritor y estudioso de Los Contemporá-neos, sobre quienes escribió Prosa de José Gorostiza (1969), Crítica cinematográfica de Xavier Villaurrutia (1970) y de Los Contemporáneos por sí mismos (1994). Estaba por presentar su discurso de ingreso en la Academia Mexicana de la Lengua. @@@ Mea culpa: las prisas y la tontería del columnista –yo, Humberto Musacchio– ocasionaron que la semana pasada, en este mismo espacio, el nombre de Roberto Zavala Ruiz apareciera como Ruiz Zavala. Hago la corrección: Zavala Ruiz es el autor de ese estupendo manual-tratado de la edición que se llama El libro y sus orillas. Perdón. @@@ El jurado que integraron Julián Herbert, Eduardo Antonio Parra y Enrique Serna decidió otorgar el Premio Grijalbo de Novela 2012 a Guillermo Fadanelli por Mis mujeres muertas, que, dicen, es una obra “sobre la melancolía y la soledad humana enfrentadas por un hombre cuya ebriedad llegó a convertirlo en un experto en los estados del alma”. @@@ Eniac Martínez coordinará un taller de iluminación con lámparas de bajo costo del 8 al 12 de octubre de 17 a 20 horas en la Fundación Pedro Meyer. Los fotógrafos interesados pueden comunicarse al teléfono 50-54-39-96 o escribir a [email protected] @@@ El miércoles estará Raúl Álvarez Garín en la tertulia chocolatera que organiza Raúl Díaz. La cita es en Tacuba 53 a las 19 horas y la cooperación por el chocolate y el pan es de 50 pesitos.




