Interminables combates en Siria destruyen edificios históricos y causan 80 muertos
DPA
Damasco / Estambul
La violencia continuó ayer en Siria con acusaciones mutuas de masacres entre el régimen de Bashar al Assad y la oposición, mientras continúan los duros combates en la norteña ciudad de Alepo que están destruyendo monumentos y patrimonio histórico de gran valor.
La agencia oficial del régimen, Sana, denunció una masacre cometida por los opositores en un pueblo de la provincia de Homs, en la que habrían muerto 17 personas. “Los perros criminales de la Hermandad Musulmana atacaron el pueblo de Haidariya en los alrededores de Al Qusair y a los comités populares locales”, se dijo en un foro de Internet de seguidores de Al Assad. Los comités populares son defensas civiles fieles al régimen.
Los opositores no reaccionaron a esta información y por el contrario informaron de que las tropas del gobierno mataron a 36 personas en todo el país, la mayoría en la capital y alrededores.
Además, los opositores encontraron en un sótano de la capital los cadáveres de 30 desaparecidos, informó el Consejo Revolucionario de Damasco. Los muertos -todos ejecutados- fueron encontrados en un sótano en el barrio de Asali. Al parecer se trata de habitantes del barrio y algunos hombres detenidos en controles callejeros que estaban desaparecidos desde entonces.
En Damasco, las tropas del régimen apoyadas por la aviación asaltaron el suburbio de Harasta y realizaron arrestos en Zabadani, según la oposición. Nueve soldados murieron cuando los rebeldes atacaron un puesto de control fuera de la ciudad. Según las cifras del Observatorio Sirio, más de 160 personas murieron en todo el país el sábado y más de 80 murieron ayer, entre ellos 44 civiles.
Por otra parte, el Observatorio informó de un ataque de la oposición con coche bomba contra un centro de las fuerzas de seguridad del régimen en la ciudad kurda de Kamishli. En la explosión de un coche bomba murieron ocho miembros de las tropas del gobierno y 15 resultaron heridos, según dijeron.
La agencia estatal Sana habló, sin embargo, de cuatro muertos y acusó del atentado a un conductor suicida. La ciudad, cerca de la frontera con Turquía, es la única del área con varios puntos de control que siguen en manos de las fuerzas del gobierno. Los combatientes kurdos controlan la mayoría de las ciudades vecinas, según los activistas.
El opositor Observatorio Sirio para los Derechos Humanos señaló que las fuerzas del régimen intensificaron también sus ataques bombardeando algunas áreas rebeldes en la norteña Alepo, donde continúan los combates por el control de la ciudad. Varias viviendas fueron destruidas y siete personas murieron en la ciudad.
Durante la noche los activistas difundieron varios videos en los que se ve cómo arden varios negocios del zoco histórico de Alepo, una de las ciudades más antiguas del mundo cuya ciudad vieja es Patrimonio Mundial de la UNESCO. En un video se ve también la cúpula destruida del mezquita Ibrahimiya.
Este lunes, expertos de la región quieren debatir en El Cairo cómo frenar la destrucción de monumentos históricos en Siria, entre ellos numerosos castillos de los cruzados, mezquitas otomanas o antiguas ciudades romanas y bizantinas. Sobre todo las mezquitas y fortificaciones sufren los ataques, porque suelen ser ocupados por su situación estratégica.




