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Fue víctima de extorsión, dice el alcalde de Teloloapan sobre el video de La Familia

Rosendo Betancourt Radilla

Chilpancingo

El alcalde de Teloloapan, Ignacio Valladares Salgado, informó que fue víctima de extorsión por parte de integrantes del grupo delincuencial La Familia Michoacana, y que ya informó a “las autoridades federales”.
En un video subido el domingo  a YouTube se ve al alcalde hacer el compromiso de que designará como director de Seguridad Pública municipal a alguien “neutral” a gusto del grupo.
A las 8 de la noche de ayer, el video llevaba 23 mil 889 visitas y al parecer se grabó mientras Valladares permanecía cautivo luego de que fue levantado el pasado 14 de septiembre.
En breve entrevista telefónica, el alcalde dijo que está bien de salud, que no ha recibido amenazas y que se mantendrá en el cargo a pesar de la presión.
Informó que estaba “en una reunión de seguridad” y que por eso no podía continuar la entrevista. “Me encuentro bien, estamos un poco preocupados pero aquí estamos para darle el servicio a la gente”, dijo el también ex diputado local.
Cuando se le preguntó por el video, dijo que “sufrí de un intento de extorsión, pero antes de esto ya había notificado a las autoridades federales”.
Se le preguntó si se coordina con el Ejército, la Marina o la Policía Federal y prefirió no dar información.

De la videograbación

Un día después en que fueron asesinados tres policías municipales de Teloloapan, el sábado pasado, se subió un video al portal de youtube, en donde el alcalde comparece ante representantes de La Familia Michoacana y dice que se compromete a que los policías municipales no perseguirán a los integrantes del grupo delictivo.
“Si la policía vuelve a actuar contra nosotros, va a arder Teloloapan”, le advierte uno de los dos hombres que le hacen preguntas y lo comprometen a mantener la relación de amistad con ambos, que se dicen hijos de “el jefe”, que identifican con el alias de El Pez.
El video dura 5 minutos con 57 segundos y comienza con la voz de un individuo que pide al alcalde que se identifique mientras lo graba al interior de un automóvil, en una toma cerrada.
Le explica: “La razón por la que está aquí es que queremos tener el pueblo tranquilo de Teloloapan y eso está en sus manos, queremos que se comprometa con nosotros a poner un director, como quedamos, explíqueme cómo quedamos”.
El alcalde dice: “por mi parte tengo que hacer el compromiso con ustedes y con toda la ciudadanía de poner un director de seguridad pública que sea una persona ajena a los intereses de otras personas, que sea neutral, que se dedique a trabajar, como yo lo pienso hacer, por el beneficio de todas las personas”.
“Ok. ¿De dónde sería ese director, cuál sería la opción?”, le pregunta su interlocutor.
El presidente municipal responde: “En este momento desconozco quién pudiera ser, pero hago el compromiso de que voy a buscar una persona que sea ajena a los intereses de cualquier grupo y cualquier persona. Siempre atento a cuidar la integridad física de los ciudadanos del municipio de Teloloapan”.
“¿Hace ese compromiso con nosotros?”, le preguntan.
El perredista contesta: “Hago ese compromiso con ustedes y sobre todo hago el compromiso de que así como lo hice como diputado…”, y otro sujeto lo interrumpe y resalta: “Con nosotros la Familia Michoacana”.
Y el alcalde sigue: “Porque así como lo hice como diputado que atendí a la ciudadanía, realicé muchas obras, mi intención, si Dios me presta vida es hacerlo ahora como presidente municipal”.
Quien lo interroga le dice: “usted tiene mucha amistad con los papás de nosotros”.
–Tengo una relación de amistad –acepta, y lo interrumpen–: “¿con quién?”
–Desconozco su nombre
–¿Cómo le dicen?
–El Pez, no somos tan amigos pero sí, sí.
Después le advierten: “Quere-mos tener tranquilo Teloloapan”, y el presidente municipal dice “sí señor”, y le advierten: “mientras no se meta con algún grupo, vamos a tenerlo controlado”.
“No es mi intención meterme con nadie, mi gran interés es tener la fiesta en paz, amo la vida, quiero la vida y quiero la vida de mis seres queridos, respeto la vida de los demás”, interviene el alcalde, y expresa: “Sí somos amigos y espero que gentes ajenas a ustedes me den la oportunidad de hacer las cosas como las tengo que hacer, porque saben que estamos enfrentados con otros grupos y yo me voy a mantener al margen de todo”.
Y le ponen claro: “Ese es el compromiso: que su policía se mantenga al margen. Pero si la policía vuelve a actuar en contra de nosotros, va a arder Teloloapan”.
–Lo que anhelo es que Teloloapan tenga tranquilidad –responde Valladares.
—Va a estar tranquilo siempre y cuando siga la amistad.
Entonces el alcalde promete: “cuando (los policías) estén bajo mis órdenes los voy a invitar a que no se metan en problemas que les puedan generar dificultades mayores, que se dediquen a resguardar el orden”.
Y le exigen: “si ve a algún policía tiene la obligación y el derecho de ponerlo en mal con el Ejército, con las autoridades correspondientes”.
El presidente municipal acepta, pero acota: “Pero es menester que les diga a ustedes que a veces ni los hijos de nosotros hacen lo que uno quiere que haga y si algunos se descarrilan tendremos que actuar en consecuencia para despedirlos o ponerlos a disposición de las autoridades competentes”
Esa postura parece que satisface a los presuntos miembros de La Familia Michoacana y uno de ellos insiste: “entonces ‘tiene ese compromiso con nosotros?”
–Sí señor —responde el presidente municipal perredista.
–Es todo.

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