Siguen agresiones y amenazas a colonos de la capital desalojados por policías, denuncian
Redacción
Chilpancingo
Con llanto de impotencia, habitantes de la colonia San José Oriente, denunciaron un desalojo violento que realizaron policías ministeriales y municipales, durante el cual golpearon a niños y mujeres, además de que fueron amenazados de muerte, por lo que pidieron la intervención de autoridades municipales y estatales.
En conferencia de prensa, Rafael García Solano, Juan Gonzáles Torres y Oscar Mena Alarcón, habitantes de la colonia irregular, ubicada al oriente de la ciudad explicaron que desde hace 20 años el señor José Lázaro Jacobo empezó a vender en lotes el predio.
Actualmente son 114 lotes los que tienen dueño, de los cuales solo 60 son habitados por familias de escasos recursos económicos que compraron, a pagos, terrenos de siete mil y ocho mil pesos, “nosotros compramos de buena fe, no fuimos a robar ni a invadir, compramos con esfuerzos”, dijo Rafael García.
El colono de origen indígena relató que a su llegada los policías ministeriales y municipales, iniciaron el desalojo agrediendo a quienes se encontraban en sus viviendas, “estamos tristes, mi esposa está llorando porque compramos el terreno con mucho esfuerzo”, explicó uno de ellos, pero el llanto de impotencia lo interrumpió y así continuó parte de la conferencia cubriendo con sus manos su rostro. Oscar Mena, mencionó que desde hace 12 años han intentando regularizar los terrenos pero el ayuntamiento les ha puesto trabas.
El asesor jurídico de los habitantes de la colonia San José Oriente, Amador Bello Galindre indicó que Alfredo García González y Maurilio Flores Reyes, se acreditan como dueños del predio, y ya presentaron denuncias civiles en contra de los vecinos.
La viuda de José Lázaro Jacobo, el hombre que vendió los 115 predios, Isabel Molina Rodríguez, les asignó al abogado Carlos Pinzón, para ayudarlos en la cuestión legal pero dijeron que no ha solucionado nada, por el contrario no acudió el día del desalojo.
El 17 de agosto llegaron a la colonia dos patrullas de la policía municipal y una estatal, aproximadamente fueron 30 elementos, explicaron los afectados, en el lugar antes de desalojarlos los uniformados estuvieron estacionados alcoholizándose e ingiriendo narcóticos.
Maurilio Flores Reyes, intimidó a los colonos advirtiéndoles que no se defendieran porque los uniformados iban armados, por lo que los dueños de los terrenos no intervinieron ante los destrozos de sus pertenencias.
“Hicieron lo que quisieron y nosotros sólo podíamos observar, destrozaron casas, plantíos de milpa, todo lo que pudieron deshacer lo destrozaron”, dijo Oscar Mena.
Sin embargo, algunos colonos no abandonaron sus casas, pero el 27 de septiembre enviaron a personas para desalojarlos, en esta ocasión agredieron física y verbalmente a quienes se encontraban en el lugar, el abogado de los supuestos dueños, golpeó a la esposa de Rafael García, María Barrera de Jesús a quien con su propio machete la hirió en el brazo y arrastró del pelo para sacarla de su vivienda, relataron los vecinos.
Oscar Mena, presentó una denuncia ante el Ministerio Público porque el jueves entraron a robar a su casa que no pudieron destrozar porque es de concreto, pero la mayoría de las viviendas eran de madera.
Juan González Torres, también rompió en llanto al relatar como destrozaron su casa frente a él, “me tumbaron mi casa, mis plantas, yo con esfuerzo lo hice, el terreno lo compré en abonos, para que este fulano me amenace de muerte si me quejo”.
Las 60 familias ya presentaron una queja ante la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos por las agresiones y las amenazas de muerte que recibieron por parte de los uniformados, quienes les prohibieron denunciar los hechos.
Hicieron un llamado a la titular de la Procuraduría General de Justicia del Estado Martha Elba Garzón Bernal y al alcalde de Chilpancingo Tulio Pérez Calvo para que intervengan porque los desalojados son acosados por policías.




