Terminan la toma de las oficinas de la SEG los maestros que pedían respeto a sus plazas
Aurora Harrison
Los maestros Alma Cristina Osorio Martínez y Lorenzo Méndez levantaron el plantón que tenían en la Delegación de los Servicios Educativos de la Región Acapulco-Coyuca, tras acordar con los funcionarios de la Secretaría de Educación Guerrero (SEG) el respeto a sus plazas.
A la 1:30 de la mañana fueron entregadas las oficinas de la Delegación, que estaban tomadas desde el miércoles 12 de septiembre en demanda de que respetaran sus nombramientos, de 15 horas para Lorenzo y cinco para la maestra Alma Osorio.
“Ayer (jueves) hubo tres reuniones en todo el día, la última con el director de Secundarias y la jefa de Secundarias Generales, María Estela Delgado, y se acordó que se iba a respetar el resolutivo de la contraloría interna de la SEG”, puntualizó.
Explicó que lo primero que se hizo fue la ratificación de sus nombramientos, los oficios para su presentación en la secundaria Ignacio Chávez Sánchez, y al mediodía se presentaron en el plantel educativo, en donde estaban solicitando que se respetaran sus plazas.
Sostuvo que prevé que habrá una reacción por parte del director de la secundaria, Fernando Aaragón, y por eso solicitó a las autoridades estar atentas a esa situación, para evitar que en el transcurso de los días se quiera incumplir los acuerdos que se firmaron.
“Decidimos levantar porque vamos a dar un seguimiento a este resolutivo como se indicó en los acuerdos, primero es la ratificación, aviso de presentación y después, instalarnos en la escuela”, declaró la maestra, quien estuvo durante más de tres semanas en plantón.
Cuando se le dijo que el director de la escuela ha declarado que no permitirá que el profesor Lorenzo Mendez se incorpore a la escuela, declaró que “sabemos que habrá una reacción, pero se tiene que respetar la resolución de la contraloría interna de la SEG”.
Los maestros estuvieron desde el pasado miércoles 12 de septiembre en paro, para demandar que se respeten las 20 horas que dejó la maestra Anacleta Abarca, producto de su jubilación, y de esas, 15 serían para su hijo Lorenzo Méndez y cinco para la maestra Alma Cristina Osorio.




