Comparte créditos la mexicana Giovanna Zacarías con Sharon Stone en cinta sobre tráfico de personas
Raymundo Zamarripa / Agencia Reforma
Monterrey
“¿Cómo estás, bitch?”, así saluda Giovanna Zacarías a su amiga Sharon Stone, a quien conoció en el rodaje de la película Border run (2012) que está por estrenarse en Estados Unidos.
“Así nos llevamos, ‘de bitch a bitch’. Me contestó un mail diciéndome que estaba hablando de mí con un maquillista con el que trabajamos en la película cuando le llegó mi mensaje”, cuenta la actriz mexicana en entrevista telefónica.
Sin embargo, en la cinta en la que comparten créditos (que inicialmente se iba a llamar The Mule) no es la amistad lo que las une. Stone interpreta a una reportera que va a la frontera méxico-estadunidense en búsqueda de su hermano que desapareció. Zacarías, quien hace el papel de Juana, es una traficante de personas y la secuestradora del hombre.
“Gabriela Tagliavini (directora de la película) me dijo que leyera el guión para ver qué me parecía. Había un papel de una embarazada que cruzaba la frontera y le dije que esos papeles ya los había hecho. Pero el papel que quería que hiciera era el de Juan, un traficante de migrantes. Quería que, en vez de Juan, fuera Juana; con todo lo que él hace pero trasladarlo a que lo hiciera yo e ‘inyectarle’ lo que quisiera”, explica la actriz.
Zacarías se tomó la propuesta muy en serio al ver que, aunque el tema fronterizo ha sido muy socorrido y nunca deja bien parados a los mexicanos, no se trataba de un personaje típico, y por ello realizó una profunda investigación.
“Estuve viendo películas feas que tuvieran que ver con traficantes, asesinos, torturadores, y el blog del narco que me había pasado Joaquín Cosío, para ver qué onda. (Vi) muchas cosas que me ayudaron a construir a Juana, que está un poco loquita”, asegura.
Sin importar que Juana resultara un rol desolador, la actriz no la juzga.
“Ya con la distancia digo: ‘Sí, estaba un poco malita’, pero aunque es feo, hay que entender que todo efecto tiene una causa y esta mujer vivió ciertas cosas que la llevaron a eso. Imaginé que, a lo mejor, le habían matado al marido o al novio en este rollo y ella se hizo cargo del negocio”, abunda.
Hablando de causas y efectos, Zacarías ha demostrado con su trabajo que está metida de lleno en construir una carrera que no sólo la haga crecer como actriz, sino que esté en concordancia con los temas que la ocupan, tal como sucedió en Border run.
De esta forma la hemos visto en la serie Estado de gracia, que aborda la situación en que se encuentra el consumo y el debate en torno a la legalización de las drogas, y pronto la veremos en una participación especial en la cinta Tlatelolco.
“Me fascinó ser parte de Tlatelolco porque yo regresaba de trabajar con Bigas Luna, en España, y Carlos Bolado estaba haciéndola y me dijo que saliera de la esposa de Fernando Becerril.
“Salí en un cachito pero no me importaba, yo tenía que estar en esa película, aunque fuera de ‘Árbol 3’. Lo importante era estar ahí. Hay que sumar y estar en los proyectos que uno cree que son importantes”, enfatiza.




