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La democracia es algo nuevo en América Latina, dice el periodista Jon Lee Anderson

DPA

Ciudad de México

El periodista estadunidense Jon Lee Anderson, reconocido por sus crónicas de Latinoamérica, Irak y Afganistán, dijo en México que “la democracia en América Latina es algo nuevo” y que “atomizar a los contrincantes” sigue siendo un recurso para muchos gobernantes.
El reportero, considerado heredero del maestro polaco de periodistas Ryszard Kapuscinski (1932-2007), se encuentra en la capital mexicana para participar en segundo encuentro Nuevos Cronistas de Indias, organizado por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes y la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano, del Nobel de Literatura Gabriel García Márquez.
“La democracia en América Latina es algo nuevo. Por supuesto que hay rasgos democráticos en el continente que datan de la época de la colonia y que ha habido a lo largo de la historia de la región latinoamericanos ejemplares que han luchado contra el caudillismo, pero lo que ha primado ha sido la política del cuartel”, dijo Anderson en entrevista con la agencia DPA.
Como hombre muy ligado a Latinoamérica, el biógrafo del líder revolucionario Ernesto Che Guevara, que inició sus pasos profesionales en Perú y vivió durante mucho tiempo en Colombia, afirma que el militarismo está “en el ADN de la región y se expresa en la idea de que una vez tomado el poder hay que defenderlo a punta de pistola”.
“El trasfondo de violencia que ha permeado la historia latinoamericana exige a los gobernantes atomizar a sus contrincantes”, afirmó.
“Muchos de los mandatarios actuales apelan a la calle, a la turba, buscando apoyo, en lugar de dirigirse a una clase media que en general se muestra muy insegura y poco apegada a los valores cívicos. Es cuando nace el populismo en la región”.
Para el periodista, “lo que daña a la sociedad cívica” es la falta de dignidad de los perdedores de las elecciones cuando le niegan “el apoyo a su rival, generando nuevas enemistades y un nuevo vacío, en lugar de comuniones”.
De Colombia, un país muy cercano a sus vivencias, el autor de La caída de Bagdad tiene palabras de reconocimiento para el actual presidente Juan Manuel Santos, quien a su juicio “es un hombre inteligente, con un gran olfato de coyuntura”.
“Él participó en el gobierno de (Álvaro) Uribe y sabe perfectamente las cosas que se hicieron para lograr el debilitamiento total de la guerrilla de las FARC. México y Colombia se parecen un poco en la imposibilidad de crear legitimidad estatal, por su consistente maniobrar en el mundo de la sangre”, señaló.
“En dicho contexto, Santos tiene el mérito de haber entendido de que es necesario extender la rama de olivo de la paz y seguir adelante”, agregó.
Durante su visita a México, Anderson también presentó su reciente libro La herencia colonial y otras maldiciones, una compilación de sus artículos para la revista estadunidense The New Yorker dedicados a África.
Son crónicas desde Liberia, Somalia, Angola o la Libia de los últimos días de Muammar Gaddafi, una lista que el autor considera “idiosincrática”: más un reflejo de su interés personal en ellos que de su estatus en el acontecer del mundo contemporáneo.
Este jueves, en el marco del encuentro Nuevos Cronistas de Indias, Anderson participó en el seminario Del poder y otros demonios, junto a la chilena Mónica González, el mexicano Roberto Zamarripa y la argentina Graciela Mochkofsky.

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