Entrega el Congreso a Florencio Salazar la presea Eduardo Neri
Hugo Pacheco León
Chilpancingo
El recipiendario de la presea Eduardo Neri, Florencio Salazar Adame, les recordó ayer a los diputados de la 60 Legislatura que la representación popular tiene atribuciones irrenunciables, como defender su independencia, porque de ello depende la libertad para debatir, el acuerdo para legislar y la capacidad para aprobar el gasto y fiscalizar su ejercicio.
Y que cualquier intento de mermar su autonomía y al protección que le otorga la Constitución afecta directamente el interés del soberano.
Aunque por si acaso, estos diputados locales no comprendieran la lección, Florencio Salazar les dijo que con sólo vigilar que los recursos públicos sean bien aplicados –a pesar de que el propio Congreso local no transparenta el uso de sus recursos– recuperarían la confianza que el electorado les dio, pues indicó que según encuestas, la sociedad no confía en los políticos.
Luego de agradecer que le otorgaran la presea, anunció su retiro de la política, porque dijo que así lo ha decidido, para emprender otras tareas y recordó a Max Weber para decir: “si esta es la vida, que vuelva otra vez”, y lo reconocieron con un fuerte y prolongado aplauso.
La mañana de este viernes, 39 diputados de un total de 46 realizaron una sesión solemne para entregar la presea legislativa Eduardo Neri al ex alcalde, ex diputado local, ex diputado federal, ex subsecretario de Gobernación, ex coordinador del Plan Puebla-Panamá, secretario de la Reforma Agraria y actualmente embajador en Colombia.
Ante familiares, amigos y público en general, Florencio Salazar Adame ilustró a todos sobre el papel del Legislativo, como parte de los tres poderes públicos.
Les dijo que el Congreso debe estar atento a quienes, así sea de manera sutil, pretendan ejercer indebida influencia sobre él, y les corresponde colocar invariablemente el interés de la sociedad por encima de cualquier otro.
Y como si fuera un balde agua fría, les dijo: “El congresista no es burócrata que busque los beneficios de la administración, tampoco empresario que, al amparo de su representación, obtenga contratos o concesiones públicas y menos aún puede traicionarse a sí mismo, renunciando al potente derecho de fiscalización a cambio de beneficios personales”.
Más claro les dijo: “No es ocioso señalar que representan al pueblo y que hoy los legisladores, los políticos y los partidos políticos –como está demostrado en repetidas encuestas– gozamos de escasa estima pública”.
Por eso conminó a los diputados locales a revalorar su desempeño, porque “tienen la enorme responsabilidad de observar que los recursos se apliquen en los fines destinados. Esta sola atribución, cumplida cabalmente, establece el verdadero equilibrio entre poderes y da vigor al orden constitucional. La división de poderes hace a cada uno distinto en sus atribuciones, pero igual en su rango constitucional. Si alguno de ellos renuncia a sus facultades y traslada éstas a otro poder, se pervierten los equilibrios en el orden público y con ello, el orden jurídico se vulnera”.
Además les indicó que garantizar que el entarimado constitucional sostenga la estructura de la República y dé contenido a un estado democrático, es indispensable cuidar con celo la autonomía de cada poder y evitar la indebida intromisión entre ellos, con sólo eso, les recalcó, estarían cumpliendo con Eduardo Neri.
Luego pasó a reconocer que en el proyecto de modernización del Poder Legislativo fue fundamental el respaldo y apoyo del gobernador Angel Aguirre Rivero, en su interinato y actualmente.
Por lo anterior, Florencio Salazar le reconoció a Angel Aguirre su “carácter reformador” y con “sentido del cambio”.
Además de exaltar que el gobernador “tiene más capacidad negociadora y de decisión, que debe reflejarse en políticas contundentes en beneficio de nuestro desarrollo integral y de profundas transformaciones para modernizar el estado”.
Luego agradeció: “Hoy me honra el Congreso del estado, cuando estoy al final de mi vida pública, porque así lo he decidido, me siento satisfecho. Haré otras cosas, emprenderé otras tareas”.
Florencio Salazar fue ovacionado y aplaudido por sus ex compañeros de la 55 Legislatura, su familia, amigos e invitados especiales, entre ellos el ex gobernador Rubén Figueroa Alcocer y su cuadro político, el diputado local Héctor Vicario Castrejón; el diputado federal Manuel Añorve Baños, el senador Sofío Ramírez; Juan Alarcón Hernández, y el comandante de la 35 Zona Militar.
Héctor Astudillo convoca a la unidad de los guerrerenses
Antes del mensaje de Florencio Salazar, intervino a nombre del Congreso el diputado Héctor Astudillo Flores, que siendo joven se lo trajo a Chilpancingo a la secretaría particular del gobernador José Francisco Ruiz Massieu.
El mismo Héctor Astudillo, por quien el entonces gobernador René Juárez Cisneros se decidió fuera senador, cerrándole el paso a Florencio Salazar, quien tenía esa aspiración y a la postre, eso provocó su decisión de salirse del PRI y sumarse al PAN.
Estos datos no los dijo Héctor Astudillo en su discurso, pero sí reconoció su amistad con Florencio Salazar y por eso enumeró las virtudes por las cuales se hizo recipiendario de la presea Eduardo Neri: la actual sede del Congreso del estado se construyó a iniciativa de dos personas, Florencio Salazar Adame, que en el año de 1997 era el coordinador del Congreso local, y Angel Aguirre Rivero, que era gobernador en ese momento.
Atudillo dijo que “junto con sus compañeros de la LV legislatura, impulsaron la Ley Orgánica del Poder Legislativo, vigente; promovió la creación del Diario de los Debates, que antes de su operación era una verdadera odisea relatar en actas lo que sucedía en las sesión; logró la independencia administrativa y financiera del Poder Legislativo y a partir del año de 1998, el Congreso tiene su presupuesto y su manejo es independiente del Poder Ejecutivo; se instaló el Instituto de Estudios Parlamentarios Eduardo Neri; e inició la publicación de la revista “Altamirano”, órgano de difusión del Congreso del Estado”.
“Florencio Salazar no solamente aportó obra material legislativa, su obra política se podría resumir muy concretamente en una convivencia plural, armónica y civilizada, donde hubo el privilegio del acuerdo, del desprendimiento para compartir con inteligencia la conducción del Poder Legislativo”, destacó Héctor Astudillo de su guía político.
Luego de recordar el papel histórico de Eduardo Neri como parlamentario valiente que se enfrentó a Victoriano Huerta, el también coordinador parlamentario del PRI indicó que este es un buen tiempo para unificar al Congreso, “por ello, en las proporciones correspondientes, bien vale la pena recordar a quienes integramos la actual Legislatura, la importancia de unirnos en lo que le sirva a Guerrero y en lo que ayude a hacer buenas leyes para el pueblo”.
Señaló que ante la proximidad de construir “una Constitución renovada” para Guerrero, bien vale la pena concentrarse para aportar lo mejor de cada uno “en este noble fin de tener una Carta local más ordenada y modernizada”.
Agregó que “cada tiempo ha vivido su problemática, el tiempo de Eduardo Neri y Belisario Domínguez fue el de parar abusos y crear instituciones; los tiempos de hoy en México se enmarcan por la pobreza y la inseguridad pública; y para enfrentar la complejidad de nuestro tiempo, se requiere unidad nacional y unidad guerrerense”.
Por eso precisó que independientemente de los méritos del embajador Florencio Salazar para ser el recipiendario de la Presea Eduardo Neri Reynoso, “quiero reconocer el interés y la voluntad que ha mostrado siempre para impulsar la formación de guerrerenses, especialmente dentro de la política. La actitud enmarcada en la ética y profesionalismo político, sin duda, es ejemplo para muchos que hemos convivido con él”, finalizó.
Luego el presidente de la Mesa Directiva, el diputado del PRD Antonio Gaspar, junto con el representante del gobernador Raymundo Melgarejo y el presidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado (TSJE), Jesús Martínez Garnelo, colocaron la presea a Florencio Salazar Adame.




