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Marchan otra vez miles de personas en Madrid en nueva protesta por las medidas de austeridad

Agencias

Madrid / Lisboa

Varias miles de personas marcharon el sábado por una avenida principal de la capital española para protestar contra las medidas de austeridad decretadas por el gobierno, portando mantas con consignas y haciendo sonar cacerolas.
Muchos manifestantes hicieron sonar silbatos mientras bloqueaban parte de la avenida Castellana portando mantas que decían “¡No debemos, no pagamos!”.
“Ninguno de nosotros presionó a los bancos para prestar enormes sumas de dinero a especuladores inmobiliarios codiciosos, no obstante se nos está pidiendo que paguemos por los errores de otros”, dijo la funcionaria María Costa, de 34 años, quien marchaba cacerola en mano acompañada de sus dos hijos.
El movimiento 15-M convocó a la manifestación desde la sede de la Unión Europea en Madrid, ubicada en el paseo de la Castellana, en las inmediaciones de la Plaza Emilio Castelar, hasta la Puerta del Sol, pasando por Neptuno. Su objetivo es rechazar “cacerola en mano” el pago de la que consideran una deuda “ilegítima y odiosa”.
Bajo el lema ‘No debemos, no pagamos’, los ‘indignados’ recorren así los “centros de poder” ubicados en la capital, tales como la sede de la Unión Europea, el Congreso o el Banco de España, donde han señalado “a los culpables” de “convertirlo todo en mercancía con la que hacer negocio” y de la “especulación”.
Según explican en su web, con esta protesta quieren exigir “la moratoria en el pago de la deuda hasta realizar una auditoría ciudadana”, la “creación de una banca pública”, el “cese inmediato de las privatizaciones y recortes”, la “anulación” de la reforma laboral” así como “responsabilidades civiles y penales a los gestores políticos y económicos que han generado la deuda ilegítima”.

Protesta internacional

La protesta, que ha recibido el respaldo de la Coordinadora 25-S, que organizó las manifestaciones en los alrededores del Congreso, se enmarca dentro de una convocatoria a nivel internacional bajo el lema Global Noise (Ruido Global), a la que ya se han sumado, además de Madrid, decenas de ciudades en todo el mundo, para hacer “una cacerolada internacional”.
“Vamos a salir a la calle cacerola en mano en cientos de ciudades de todo el mundo. Dado que no nos quieren escuchar, vamos a hacer ruido para mostrar nuestra repulsa a las desigualdades y la opresión de un sistema económico injusto que pone al capital delante de las personas”, defienden.
Con una tasa de desempleo cercana al 25%, España introdujo acres medidas de austeridad, así como reformas financieras y laborales, en un esfuerzo desesperado por reducir su déficit y apaciguar el recelo de los inversionistas.
Las 17 naciones de la zona del euro autorizaron a España un préstamo por 100 mil millones de euros (130 mil millones de dólares) para ayudar a sus bancos más golpeados por el colapso de un inflado sector de bienes raíces.
No obstante, la economía de España está en una recesión en recaída con un pronosticó de contracción de 1.5% este año y de hasta 0.6% en 2013. Además, el presidente de gobierno Mariano Rajoy está presionando para que el Banco Central Europeo (BCE) intervenga en el mercado secundario para reducir los costos de préstamos de España, pero el BCE insiste en que el país debe primero solicitar formalmente la ayuda financiera.

Protesta de artistas y sindicalistas en Portugal

La protesta convocada por representantes de la cultura lusa y una manifestación organizada por el principal sindicato del país coincidieron ayer en Lisboa, ambas bajo el lema de poner fin a la austeridad.
Miles de personas volvieron a salir a la calle para pedir un cambio de rumbo al Gobierno conservador luso apenas 48 horas antes de que éste entregue en el Parlamento su propuesta de Presupuestos para 2013, y que incluye un significativo aumento de impuestos que ya ha sido fuertemente contestado.
Los gritos que pedían la dimisión al Ejecutivo se sucedieron en las protestas, de carácter pacífico y que obligaron al corte al tráfico de varias calles neurálgicas.
La concentración convocada por los artistas, celebrada en más de una docena de ciudades portuguesas, fue marcadamente festiva e incluyó en Lisboa actuaciones en directo de grupos muy conocidos para el público luso como Dead Combo, Camané o Diabo na Cruz.
Los representantes de la cultura portuguesa tomaron la Plaza de España, en la capital, donde se instaló un escenario desde el que se recitó poesía, se pronunciaron discursos e incluso se interpretó la Quinta Sinfonía de Beethoven.
El sector cultural portugués atraviesa un difícil momento debido a la crisis que afecta a todo el país, agravado por un aumento del impuesto sobre el valor añadido (IVA) que ha reducido las ventas, y el corte en las ayudas públicas a instituciones públicas y fundaciones.
De forma separada, la Confederación General de Trabajadores Portugueses (CGTP, que cuenta con más de 600 mil afiliados según sus propios datos) celebró una marcha que tuvo como destino final el Parlamento luso, donde se reunieron varios miles de personas y se escucharon duras críticas hacia el Ejecutivo conservador.
La CGTP anunció ayer que volverá a salir a la calle con una manifestación similar a la de ayer el próximo 31 de octubre, y que se suma a su convocatoria de huelga general para el próximo 14 de noviembre, la tercera que afronta el Ejecutivo conservador desde su llegada al poder, en junio de 2011.
La protesta sindical contó con una amplia presencia de desempleados, representantes de un colectivo que ya suma casi 800 mil personas sobre una población activa de 5 millones.

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