Condenan organismos de derechos humanos en asamblea nacional el sexenio de Calderón
Zacarías Cervantes
Chilpancingo
Con una condena al gobierno panista de Felipe Calderón que termina, “por los 60 mil muertos, miles de desplazados internos y refugiados por la violencia”, y al próximo gobierno priista de Enrique Peña Nieto, porque mejor “debería estar enfrentando procesos penales, al menos desde los hechos de Atenco en 2006, pero que está a dos meses de recibir la banda presidencial”, terminó ayer la 44 Asamblea Nacional de la Red Nacional de Organismos Civiles de Derechos Humanos Todos los Derechos para Todas y Todos (Red TDT), que se realizó este sábado y domingo en Tlapa.
Esta sábado y domingo en Tlapa se reunieron representantes de 73 organizaciones de 21 estados del país y participó como anfitrión el Centro de Derechos Humanos de La Montaña Tlachinollan, integrante de la Red TDT.
“Constatamos el final de un sexenio de muerte, violencia, despojo, temor y miseria, y con él la salida impune de Felipe Calderón, que, sin embargo, será recordado como responsable de la peor crisis del estado de derecho en México”, expresa el organismo nacional de derechos humanos en su pronunciamiento final de su Asamblea.
El recuento de la Red TDT de este gobierno que fenece es de “60 mil muertos; un número proporcionalmente mayor a los ocurridos en la guerra civil guatemalteca; más de un millar de desaparecidos que rebasa la cifra de los de la Guerra Sucia; miles de desplazados internos y refugiados por la violencia; un aumento desmesurado de la tortura como método de investigación y castigo; ataques a derechos de las mujeres y un creciente feminicidio”.
También incluye en su lista; “una política de seguridad que por un lado criminaliza la migración generando mayores dividendos por la trata de personas y profundizando la inseguridad en vastas regiones, y que por el otro ha creado un estado de sitio y en muchos lados de guerra civil, por parte de militares y grupos criminales, que carece de sentido y parece no tener fin”.
El organismo denuncia, asimismo, que a la par de lo anterior, “se han creado en este sexenio las condiciones jurídicas e institucionales para un régimen de avaricia desmedida y despojo, que lejos de traer bienestar, crea miseria e incertidumbre a través de centenares de concesiones mineras a lo largo y ancho del territorio, parques eólicos, presas y proyectos de turismo a gran escala”.
La Red TDT, agrega que a toda esta “pauperización”, se promueve la reforma laboral “que precariza el derecho al trabajo decente”.
Manifiesta que en estas condiciones, periodistas y personas defensoras de derechos humanos, “termómetros de la democracia”, sufren muerte, amenazas, estigmas y calumnias, “particularmente por quienes tienen la responsabilidad de respetar, proteger y garantizar los derechos humanos”.
El organismo agrega que en este contexto “atravesamos un momento histórico de violencia y violación sistemática de los derechos humanos que no vemos que cambiará su rumbo”.
La Red Todos los Derechos para Todas y Todos también cuestiona al próximo presidente Enrique Peña Nieto de quien dice que mejor “debería estar enfrentando procesos penales, al menos desde los hechos de Atenco en 2006”, pero que, en cambio, “está a dos meses de recibir la banda presidencial, gracias a la irresponsabilidad del poder judicial y a la sumisión de la procuración de justicia al poder político”.
El organismo sentencia que “en democracia no basta tener la mayoría para alcanzar legitimidad; se requiere además jugar con reglas democráticas, garantizar certeza, transparencia y equidad en la contienda, y una verdadera representatividad, condiciones que no han sido alcanzadas”.
El organismo agrega que con estas carencias y retos “nos enfrentamos al inicio de una nueva administración ante la que vemos enormes esfuerzos de la sociedad civil que en resistencia y de manera contra hegemónica, lucha por cambiar las condiciones y procurar el ejercicio de los derechos humanos de la población”.
Concluye que en estos momentos de crisis del estado de derecho, en esta sociedad civil “depositamos la esperanza y con ellos asumimos el compromiso de defender los derechos humanos como el modo más radical para combatir de raíz la impunidad y la desigualdad, sin hacer concesiones a gobiernos y grupos de poder que discriminan y pisotean los derechos de las y los olvidados de siempre”.




