Exigen banco de ADN y frenar corrupción madres de centroamericanos desaparecidos
Agencia Proceso
Amatlan de los Reyes, Veracruz
Aferradas a los retratos de sus hijos colgados en el cuello y en lugar de veladoras la esperanza, como único sosiego; 38 mujeres de Honduras, El Salvador, Nicaragua y Guatemala participan en la octava caravana de madres centroamericanas en busca de sus hijos desaparecidos en suelo mexicano.
En el municipio de Amatlán de los Reyes, Veracruz, casa de Las Patronas -aquellas mujeres que preparan al día 40 kilos de alimento para dar de comer a 400 inmigrantes hambrientos y sedientos que se trasladan en los vagones del tren, conocido como La Bestia-, la caravana de madres centroamericanas exigió al gobierno federal que encabeza Felipe Calderón abrir un banco de datos de ADN para agilizar y empatar la búsqueda de sus hijos perdidos, muchas de ellas, conscientes, de que tal vez sus vástagos hayan perdido la vida en México.
Acompañadas de Las Patronas; del fraile de Tenosique, Tabasco, Tomas González; de Rubén Fonseca, de la Red de Movilidad Centroamericana; y de otros activistas sociales, las madres centroamericanas hicieron su segunda escala en México para pedir “luz en las sombras de la impunidad y la corrupción” del gobierno federal, y dar con el paradero de sus hijos, ya sea vivos o muertos.
Ayer, con los rostros descubiertos y empuñando en lo alto y de forma visible las imágenes de sus hijos, recuerdan que buscan a Adalberto Vázquez, José Leonidas, Adalberto Espinoza, Oscar López, Miguel Ángel Guanchic, José Antonio Flores, Melvin Alexis, Belisario Pérez y Pedro Antonio Hernández, entre muchos otros que fueron tragados en este hoyo negro llamado: La ruta ferroviaria del Golfo de México.
Llegan aferradas a los retratos de sus hijos, con el rostro impreso en sus playeras, con fotografías de la última graduación, de los 15 años, el último retrato familiar, la foto de estudio que ya no cuelga de la sala y hoy sale de caravana.
Las mujeres centroamericanas se abrazan a los recuerdos; con las manos aprietan ese pedazo de papel con el rostro de sus hijos impreso; a la hora de dormir en colchonetas en el comedor de Las Patronas, muchas madres ni siquiera se despegaron del retrato, no vaya a ser la de malas que la foto también se extravié.
Las mujeres descienden de dos autobuses envueltas en banderas de Honduras, Guatemala y El Salvador, esos lábaros que en las noches hacen las labores de suéter o de frazada. Al llegar al poblado de “La Patrona” pierden la vista en las inmensas vías del tren, más de una madre imagina a su hijo transitando por este sinuoso y tortuoso camino, cuyos dueños, amos y señores, hoy son las células de la delincuencia organizada, muchas de éstas en complicidad con agentes del Instituto Nacional de Migración y de las policías municipales y estatales.
Cesados a 500 agentes de migración por diversas irregularidades
A lo largo del gobierno de Felipe Calderón, unos 500 agentes han sido dados de baja del Instituto Nacional de Migración (INM) por diversas irregularidades, incluyendo casi 200 vinculados con actos de corrupción.
Salvador Beltrán del Río, comisionado del INM, detalló que hay 12 agentes involucrados en secuestros de migrantes, a los que ya se dio de baja y están sujetos a proceso penal.
“Confirmo que ahorita no hay ningún agente del INM coludido con secuestradores”, sostuvo el funcionario en entrevista al término de la V Semana Nacional de Migración, realizada en las instalaciones de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).
En este momento, abundó, continúa la aplicación de exámenes de control de confianza para todo el personal del INM, con el propósito de garantizar la honorabilidad de la institución a partir de cada uno de sus empleados.
Beltrán del Río destacó que se hace un esfuerzo institucional importante para que el personal del INM se capacite de manera constante y brinde un mejor servicio.
Resaltó que más de 10 mil elementos del instituto han recibido capacitación en materia de derechos humanos y se mantienen en comunicación constante con la comisión nacional en la materia para atender las quejas que puedan presentarse.
Sin embargo, comentó que casi 98% de las denuncias se determinan como improcedentes, es decir, que no son realmente violaciones a los derechos de los migrantes.
El titular del INM aseguró que México ha hecho un esfuerzo muy grande para mantener un clima de respeto a los extranjeros, sobre todo centroamericanos, y prueba de ello es que hay casi medio millón de guatemaltecos y beliceños que pueden entrar legalmente al país cuando quieran, incluso para trabajar, y no sólo en fincas cafetaleras.
En torno a las repatriaciones de mexicanos desde Estados Unidos, adelantó que el gobierno actual seguirá ofreciendo repatriación segura, y especificó que en lo que van del año se ha recibido a unos 260 mil migrantes provenientes de ese país (Con información de la Agencia Reforma).




