Propone la Semaren crear un consejo de los pueblos que apruebe la Reserva de la Biosfera
Anarsis Pacheco Pólito
Chilpancingo
El titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semaren), del gobierno del estado, Carlos Toledo Manzur, reconoció que establecer la Reserva de la Biosfera con un procedimiento vertical, sin el consenso de las comunidades, origina conflictos entre los pobladores, por ello insistió que la posición del gobierno de Guerrero es que si se establece tiene que ser de nuevo tipo, que parta del consenso con las comunidades como resultado de un proceso de discusión informada
“Una Reserva de la Biosfera en Guerrero tiene que ser de nuevo tipo, una reserva que parta del consenso de las comunidades, que parta de una consulta informada, que guíe, donde la administración de la reserva tenga una participación muy amplia de las comunidades”, dijo.
Esto con la incorporación de un consejo representativo de las comunidades, que sea el que apruebe el plan de manejo de la reserva y los planes operativos anuales, y que sea el que dé la directriz a la dirección de la reserva, la cual será nombrada y financiada por la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp).
Aunque también precisó que dicha dirección no será sometida a los designios y orientaciones del consejo asesor por muy representativo que sea de las comunidades.
La propuesta de integración del consejo conformado por representantes de las comunidades que presentó el secretario durante la conferencia, señala que esto es lo que hace diferente al proyecto de reserva pues integra a la comunidad en cierta medida durante su creación.
“Digamos que esto es un poco la diferencia con respecto a lo que sería una reserva tradicional de la biosfera, y la ley lo permite, es una política nuestra, de las comunidades, tener una reserva representativa”, agregó
Hizo un llamado a reducir la violencia, pues piensa que si la violencia predomina, se dejan de lado los argumentos y se da paso a las calumnias, a la información parcial y a las mentiras, haciendo referencia a quienes ven en el proyecto una relación con la amenaza que representan las empresas mineras en el territorio de las comunidades indígenas, con las que aseguró que no existe ninguna relación.
Además, negó el proyecto de la zona protegida en la región de La Montaña ponga en riesgo la propiedad territorial de los pueblos indígenas, ni que facilite la entrada de las mineras trasnacionales.
“El establecimiento de la reserva de la biosfera no implica cambio de propiedad de la tierra, de ninguna manera, lo que sí es cierto es que en México han sido establecidas las reservas de manera vertical, sin tener el consenso de las comunidades”, aseguró Toledo Manzúr.
“No hay una relación entre la reserva de la biosfera y las empresas mineras, y queremos que quede claro esto que se ha propagado por las comunidades, es falso, así como es falso que se expropien las tierras, de ninguna manera, el derecho de propiedad se mantiene”, enfatizó.
Explicó que lo cierto es que se hace un compromiso con las comunidades para que participen en la conservación de sus recursos naturales atendiendo a una reglamentación que sea conocida y respetada por todos.
“Si nosotros decimos que se establece la reserva de la biosfera, se crea un instrumento legal que estaría en manos de las comunidades a través del Proplan de manejo de la reserva”, manifestó.
Expuso que si en ese Proplan las comunidades establecen que no se permite la presencia de empresas mineras en la reserva, entonces es imposible que las autoridades federales puedan autorizar la explotación de una mina o algún otro proyecto.
Para consolidar la creación de la reserva depende de que las comunidades estén de acuerdo, porque actualmente se cuenta con el estudio técnico autorizado por la CONANP pero fundamentalmente se debe contar con el consenso de las comunidades y sus habitantes.
Informó que lo único que ha sido cancelado hasta el momento fue el convenio que se había firmado con la Universidad Inter Cultural, por el caso de la toma de la institución, donde se ponía como condición para la liberación de los retenidos que se disolviera el convenio.
El titular de la Semaren aseguró que lo que puede hacer la dependencia es promover el diálogo, pues le han dicho que el padre Meliton, estaba propagando ideas de que la reserva era un mecanismo de las trasnacionales para apoderarse del agua y el bosque de las comunidades, lo que calificó como absurdo.
“Lo que yo haría, sería un llamado a él mismo, de dialogar y me hubiera gustado que nos hubieran invitado al foro para dar nuestro punto de vista, y que dialogáramos en un ambiente abierto”, remarcó.
El secretario señaló que no cuenta con información si existe o no existe una empresa maderera detrás del movimiento que detiene el proceso de la reserva, como lo ha declarado el rector de la Universidad Inter Cultural, Rafael Aréstegui.
“Estamos convencidos que (la reserva) va a fomentar la actividad forestal legal, sustentable y es posible que haya molestia por parte de algunos actores que se ven afectados, porque actualmente están haciendo destrozos en la región”, dijo.
Informó que no se quiere actuar sin la sensibilidad política porque hay un sector importante que se opone a la creación de la reserva y no quiere insistir, pero sí quiere el diálogo directo, evitando la violencia, como sucedió en la toma de la universidad.
A pregunta expresa, el titular negó conocer a la organización Naturaleza Mexicana, que dirige la ex titular de la Semarnat, Julia Carabias que ha implementado la reserva de la biosfera en Montes Azules en Chiapas, en donde han sido desalojados de sus tierras los pueblos indígenas que la habitaban.
“No conozco la ONG, ni sé si Julia Carabias esté metida o no, conozco el proyecto de Montes Azules, cuando a mi me tocó participar con la Semarnat,y lo que hice en ese entonces fue precisamente armar un programa para que las comunidades participaran en la reserva”, respondió. Señaló que lo que ocurre es que se escuchan voces alternas y le gustaría mucho que los compañeros de La Montaña conocieran la reserva de Montes Azules en Chiapas.
Por su parte el antropólogo Taurino Hernández Moreno, gerente regional de la Conanp, reiteró el llamado a parar la información que no favorecen al entendimiento en la región, precisando que le ha tocado desde hace 11 años dirigir el proyecto de recursos naturales con el respaldo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), para contribuir a detener el deterioro en las regiones naturales.
Comentó que uno de los argumentos de rechazo a la reserva es que no hay presencia indígena en el equipo de trabajo, y al no existir esta presencia temen que la propuesta que viene de un organismo del gobierno pueda ser perjudicial.
“Esto no favorece el entendimiento en la región, pongo como ejemplo el caso de los grupos no gubernamentales en la región, que en su caso en su mayoría son mestizos y sin embargo a nuestro juicio eso no les resta valor”, agregó.
El funcionario de la Conanp dijo que se invita a mantener un respeto recíproco, favoreciendo un clima de entendimiento entre los distintos actores que conviven en La Montaña. “Nadie puede asumirse como vocero de los pueblos de La Montaña, pues los mismos pueblos han generado sus propios intelectuales y quien mejor que estos que interpretan el sentir de esos pueblos”, reiteró.
También hizo un llamado a los dirigentes locales de la iglesia católica, valorando altamente que un sector de la iglesia asuma con responsabilidad y sin sustituir, como en el pasado, las voces de los pueblos, con un compromiso de acompañarlos como institución que contribuyó grandemente a la pérdida de las culturas originarias en otra época.
“Nuestra invitación a todos es a retomar la discusión y llegar a acuerdos sobre los problemas ecológicos”, mencionó. Sostuvo que la preocupación es que ha sido la opinión de la gente ajena a la región quien ha metido a esta situación y ha empañado el ambiente para una discusión y análisis, búsqueda de alternativas y acuerdos.
Aseguró que la reserva en La Montaña no es un proyecto sorpresivo porque el trabajo de su equipo para la conservación tiene más de once años, y cuenta con el respaldo de instituciones serias como la Conanp y el PNUD.
“Recuperemos las condiciones de diálogo que se han perdido o que se han perturbado, recuperemos la capacidad de diálogo y ofrezcamos la oportunidad que las comunidades expongan su punto de vista”, enfatizó.
El proyecto de la reserva de la biosfera comprende más de 157 mil hectáreas en Metlatónoc, Cochoapa El Grande, Malinaltepec, Iliatenco, Atlamajalcingo del Monte y San Luis Acatlán, e incluye 15 núcleos agrarios y más de 250 localidades.




