Busca ejecutante de performance que artistas mexicanos trabajen para cohesionar a la comunidad
Redacción
Denis Romanovski, ejecutante bielorruso de performance, planteó establecer en México un proyecto como el que él encabezó en Suecia, llamado Performance sin presupuesto, en el que cada participante aporta su trabajo de manera gratuita, para cohesionar a la comunidad artística.
“Por supuesto (se puede realizar), por qué no. En Suecia no creamos un gran concepto, sólo respondimos a las necesidades de los artistas”; sobre su carácter de actividad solidaria, dijo que “se trata de un método para construir comunidad, pero como organización es importante luchar para que los artistas reciban un salario justo”.
Romanovski ofreció una charla en el contexto de las actividades del Festival Internacional de Performance Transmuted, que se lleva a cabo en la Gran Galería del Centro Cultural Acapulco.
Sobre el proyecto Performance sin presupuesto, indicó que en Suecia hay muchos artistas de esta disciplina, pero en realidad no hay una escena, no hay conexión entre los creadores, por eso “decidimos que fuera un proyecto sin presupuesto, ellos sabían que no podíamos pagarles, y nosotros como organizadores tampoco recibimos un salario; fue un proyecto solidario, de mucha pasión en el que todos aportaron; el que no pidiéramos patrocinios nos permitió ser flexibles y rápidos en la organización; tuvimos una gran aceptación, y sirvió de mucho para que los artistas que no tienen dinero, pero buena obra, pudieran presentarla”.
El encuentro fue variado, porque estuvieron desde artistas de la talla de Hijos de Dios hasta estudiantes de arte, “fuimos abiertos y flexibles para la participación”, dijo Romanovski. El proyecto permitió hacer una red internacional de artistas, “actualmente varios estudiantes han copiado el proyecto sin presupuesto, y este año será revivido”.
Consideró que cada festival artístico “es como una universidad, aprendemos entre nosotros, y cuando atraemos a los estudiantes se duplica la energía”. En el Festival Internacional de Performance que organizaron en Suecia, se convocó a 24 artistas profesionales y 24 estudiantes, y crearon una pieza que se llamó Guía de performance para la vida ordinaria.
Respecto a su propia carrera, el originario de Minsk, Bielorrusia, indicó que comenzó a mediados de los años 90, y que aunque actualmente sólo hace performance, comenzó haciendo escultura y pintura, “pero sentía que debía complementarlo”, por lo que ideaba acciones en sus exposiciones.
En cuanto a sus presentaciones, “me interesa el contacto con la gente y con los elementos que uso, “tú puedes encender y apagar luces, es un evento en física, pero la gente suele llamar evento a algo que los cambia, y eso es lo más valioso, porque cuando recordamos el pasado recordamos momentos que nos marcaron, así que cuando hago performance trato de hacer conexión con la gente; no hay de por medio un mensaje particular que yo quiera comunicar, lo que quiero es tocar a la gente, individualmente y en grupo”.
Contó una anécdota sobre un performance que tiene, llamado Wedding interface, en el que se casa con su público, literalmente, “me he casado como 30 veces, 12 en Estocolmo y 18 en Minsk”. Una chica que acudió a su presentación, no pudo casarse con él porque ya había terminado la participación de la gente, así que en la fiesta que se hizo por la noche, llegó y armó un escándalo porque no se casó con ella, “me lo merezco, soy un hombre malo que se casa con todo mundo, menos con ella”.
Sobre su experiencia en su propio país, que estaba integrado a lo que fue la Unión Soviética, expresó que hay muchas restricciones para la libre expresión, “si la policía ve gente reunida, llegan y hay problemas. Hay mucha censura, sobre todo hacia los artistas que hacen obra política, pero siempre hay opciones. La comunidad del performance es gente extraordinaria, se apoyan mucho entre sí, no hay mucho dinero, pero sí mucha colaboración”.
También criticó que en Suecia, donde reside, se vea el performance como un entretenimiento similar al de los circos, “nos proponemos mostrar que el performance es serio y no un entretenimiento”.




