Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Jorge Camacho Peñaloza

Presupuesto 2013

Casi todos los crímenes que castiga la ley se deben al hambre. Rene de Chateaubriand.

El pasado lunes representantes del Poder Ejecutivo estatal entregaron al Congreso local el proyecto de Presupuesto Anual de Egresos del Estado para el 2013, que asciende aproximadamente a 39 mil millones 990 millones de pesos, y que contiene todas las partidas del gasto programable y no programable, de las dependencias del gobierno central, entidades paraestatales, fideicomisos, órganos públicos autónomos, así como de los poderes Judicial y Legislativo, todas, instancias públicas de la sociedad, todas, sostenidas gracias a la sociedad a través de las diferentes contribuciones fiscales que hace a las finanzas estatales, y su aprobación será una de las tareas que seguramente nos ocupará a quienes formamos parte de esta legislatura como diputados y diputadas.
De tal manera que el tema es relevante porque, nada más y nada menos, se trata de los dineros de la sociedad, de los guerrerenses, que no de los funcionarios, servidores públicos y responsables de los poderes y dependencias públicas, éstos sólo somos administradores o ejecutores de esos recursos aunque no siempre todos en beneficio de la sociedad dados los numerosos casos de corrupción y deshonestidad.
La actual legislación señala que el proyecto de presupuesto de egresos del Estado debe ser formulado por el Poder Ejecutivo y presentado al Congreso, el cual por ser el depositario de la representación de la soberanía guerrerense, es decir la voluntad del pueblo, de acuerdo con las facultades que le da el artículo octavo de la Ley Orgánica del Poder Legislativo del Estado, es el encargado de aprobarlo o modificarlo, y expedir el decreto correspondiente.
De acuerdo con el artículo 13 de la Ley del Presupuesto de Egresos y la Contabilidad Gubernamental del Estado de Guerrero, se entiende que cada entidad paraestatal somete sus proyectos de presupuesto a la Secretaría de Finanzas del gobierno del estado por conducto de las dependencias coordinadoras del sector que les corresponda, la cual una vez integrado globalmente el presupuesto lo somete a la aprobación del gobernador, quien a más tardar el 15 de octubre lo envía al Congreso del Estado.
En esa misma ley su artículo 25 señala que las dependencias y entidades del gobierno no podrán hacer por motu proprio gestiones ante el Congreso del Estado o de sus comisiones con el propósito de modificar el proyecto del Ejecutivo, se entiende que esto último debido a que una gestión individual ante el Congreso estaría negando la existencia de todo el procedimiento que establece esta ley y exhibiendo que el Gobierno del Estado no lo lleva a cabo, además de estar violando la propia ley, no obstante el Congreso del Estado puede solicitar la comparecencia de los titulares de las dependencias o entidades de las dependencias para aclarar lo necesario en materia de sus políticas, estrategias, objetivos y metas.
Sobre este ejercicio de presupuestar y planear lo que se va hacer con los dineros de los guerrerenses, vale comentar algunas consideraciones que no siempre se someten a la reflexión como es la participación de la sociedad en la definición del presupuesto y el monopolio del Poder Ejecutivo para la formulación del proyecto de presupuesto.
Si bien es cierto que vivimos en un sistema político representativo y facultativo en el que los servidores públicos electos tienen entre otras la atribución de decidir por la sociedad, se ha hecho normal que la sociedad no tenga injerencia o se involucre en la determinación de lo que se va hacer con sus dineros, digamos que le es impuesto desde la esfera de la política lo que se va hacer con algo que es suyo, cuando estrictamente hablando la sociedad es la que debería de decidir o influir a través de sus organizaciones civiles en la orientación del presupuesto.
En algunos países como Brasil, Argentina o España desde hace apenas un par de décadas y en México en algunos estados se ha puesto en ejercicio un instrumento de la democracia directa, el llamado presupuesto participativo, que implica asignar al presupuesto público un monto para que sea gastado o invertido en lo que la gente de una demarcación generalmente municipal decida o influya de manera directa o proponiendo áreas en donde se debe de gastar su dinero.
Es muy difícil que la participación directa de la ciudadanía defina en qué debe de gastarse el presupuesto pero a estas alturas de la vida democrática y del desarrollo de la sociedad sería importante que se promovieran mecanismos como reuniones con representantes de los diferentes sectores de la sociedad, foros sectoriales, buzones, blogs o páginas de internet, para que se conociera su sentir, propuestas o reflexiones acerca de cómo integrar el presupuesto, que no sólo sean demandas recogidas al calor de giras de trabajo o de marchas y plantones de las organizaciones, sino verdaderos ejercicios democráticos en los que la inteligencia social oriente la acción de la esfera política.
El otro tema de la facultad del Poder Ejecutivo en la formulación del presupuesto estatal a través de un mecanismo de coordinación que establece la ley, el sentir subyacente en las entidades autónomas como el Poder Judicial y el Legislativo, la Universidad Autónoma de Guerrero y la Comisión Estatal de Defensa de los Derechos Humanos entre otras, es que sus presupuestos deberían de presentarlos directamente al Poder Legislativo y que ahí se determinara el monto para hacer frente a sus necesidades, en razón de que es el poder que por representar a la soberanía tiene el pulso del sentir de la sociedad.
En cuanto a la orientación del presupuesto para el año que viene sin duda la educación, salud, seguridad pública, infraestructura para el desarrollo y programas productivos y de asistencia social merecen una consideración, sin embargo, desde la perspectiva que hemos venido sosteniendo en el sentido de que a este país, a este estado, para que se liberen de la impunidad, la corrupción, la desconfianza, injusticia, criminalidad e inseguridad, hace falta impulsar más el cumplimiento y la observación de la ley, desde la Comisión de Justicia del Congreso del Estado que me honra presidir vamos a empujar a que las entidades impartidoras de justicia se vean presupuestalmente para el año que viene.
Para ello será necesaria una interacción democrática y respetuosa con secretarios, particularmente la Procuraduría estatal, el Poder Judicial y todas las instancias que participan en la impartición de justicia, en los temas de seguridad pública y derechos humanos, porque estamos convencidos de que Guerrero necesita de un sistema de impartición de justicia robusto.
Vuela vuela palomita: Y ve y llévale mis felicitaciones a todas las potrancas de la comarca por cumplir un año más su derecho a votar, pues si ellas la democracia no más no puede existir, yo por lo pronto me pongo mi democrático mandil.

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