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Piden familiares que la Comverdad investigue la masacre de 1960

Redacción

Chilpancingo

El Comité Independiente de Solidaridad con los Caídos del 60 solicitó a la Comisión de la Verdad (Comverdad)  que investigue la masacre de ese año en Chilpancingo, con la que concluyó el movimiento social que dio origen a la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), en donde el Ejército asesinó a decenas de estudiantes.
En conferencia de prensa en la plazuela Libertad de Expresión, familiares de integrantes del movimiento estudiantil-popular de 1960 en Chilpancingo, reprocharon a la actual administración de la UAG y las anteriores, que no hayan recuperado y documentado la memoria histórica del surgimiento de la máxima casa de estudios.
La representante del comité, Roberta Campos Adame, acompañada de la hija del ex presidente municipal de Chilpancingo, Benjamín Méndez Bonilla –caído en la masacre–, Norma Méndez Bahena, y los sobrevivientes a la agresión militar Ángel Organista Ruano y Tomás Camoganco, explicaron la necesidad de abrir ese pasaje de la historia del estado y documentarlo.
Recordaron que después de varias movilizaciones convocadas por el Comité Ejecutivo de la Federación de Estudiantes del Colegio del Estado, el 21 de octubre de 1960 los estudiantes iniciaron una huelga en demanda de la autonomía de la Universidad de Guerrero (hoy UAG), y a partir de esa fecha realizaron diversas movilizaciones, la más conmemorativa por su magnitud fue la del 20 de noviembre, la cual fue respaldada por diferentes sectores sociales del estado.
El movimiento terminó con la masacre de decenas de estudiantes y ciudadanos, quienes apoyaron el movimiento, por parte de tropas del Ejército mexicano el 30 de diciembre, frente a la alameda Granados Maldonado y al Edificio Docente en Chilpancingo, pero cinco días después el 4 de enero de 1961 también terminó el gobierno de Raúl Caballero Aburto, quien se vio obligado a separarse de su cargo como gobernador.
Oficialmente se registraron 19 personas asesinadas, pero el comité Independiente de Solidaridad con los Caídos del 60, asegura que son más.
Roberta Campos solicitó la intervención de Comisión de la Verdad, que actualmente está investigando las violaciones a los derechos humanos durante la Guerra Sucia, para que tras terminar su encomienda realice el mismo procedimiento en el caso de la masacre de estudiantes en 1960.
Explicó que los familiares llegaron al lugar de la masacre y recogieron a sus muertos sin informar a nadie, por eso no se tiene un registro concreto de la dimensión del acontecimiento.
Dijo que una opción sería incorporar a esa comisión a un sobreviviente de la masacre, para que proporcione el contexto y la vivencia del día de la matanza.
El Comité Independiente en Solidaridad con Familiares comenzó el trabajo de búsqueda de las familias de las víctimas, e informó que ya contactaron a 15 familias de igual número de asesinados de quienes ya tienen sus nombres, porque ni siquiera de los 19 que oficialmente se tiene registro se conservaron.
Reprocharon a la UAG que a casi 52 años de la masacre las familias de los caídos, que dieron su vida por la consolidación de la Universidad, siguen en el olvido.
Norma Méndez lamentó que la Universidad haya dejado de lado los ideales por los que lucharon los estudiantes en 1960, “en la UAG se mueven las dirigencias de las organizaciones en función de intereses personales o de corrientes políticas, y poco les interesa la educación y el rescate de la memoria histórica”, consideró.
Ese es el sentir de una hija de los caídos, expresó, por lo que es necesario que el Ejército sea sancionado, y consideró que es necesario que se hagan públicos los nombres, de quien dio la orden de asesinar a los estudiantes, pero también de todos los militares que participaron en la masacre, para que sean juzgados por la sociedad.

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