Se reúnen organizaciones en Tlapa en defensa del maíz nativo de La Montaña de Guerrero
Sergio Ferrer / Tlapa
Organizaciones civiles participan este viernes y sábado al primer Encuentro en Defensa del Maíz Nativo de La Montaña de Guerrero; en tanto, Greenpeace México ha enviado una alerta por “el peligro que corre el maíz nativo mexicano ante las compañías de transgénicos como Monsanto”.
El encuentro que se efectuará desde hoy en la Casa Católica será según el cartel del anuncio un espacio para la reflexión colectiva, intercambio de experiencias, conocimiento de productos locales, unificación de fuerzas y pensamientos para la defensa del maíz entre campesinos.
Entre las organizaciones o instituciones organizadoras esta El Grupo de Estudos Ambientales, (GEA), La Universidad Intercultural de los Pueblos del Sur (Unisur), Enlace Comunicación y Capacitación y el Centro de Estudios Ecuménicos, y estarán representantes de las comunidades donde trabajan esas organizaciones principalmente de Chilapa y Metlatónoc.
El director general de Enlace, Jaime Cuevas, señaló en entrevista que el encuentro tendrá un enfoque político sobre la problemática del maíz específicamente en el tema de la soberanía alimentaria el cual implica contar con los alimentos que permitan a los pueblos ejercer su derecho a la alimentación.
Cuevas precisó que habrá tres momentos en el encuentro, el primero será un diagnóstico a partir de mesas de trabajo para conocer la situación de La Montaña sobre la producción, la incidencia de programas de gobierno y la perspectiva de las ONG y la lectura de estudiantes sobre el tema.
Habrá también ponencias sobre la soberanía alimentaria en el contexto nacional de un debate sobre el maíz transgénico y sus riesgos para la conservación de la biodiversidad de maices nativos y criollos.
Por último algunas organizaciones de Oaxaca y de La Montaña compartirán experiencias sobre el manejo y la conservación de las semillas nativas de maíz.
El activista ahondó que es importante el fortalecimiento del milenario sistema de milpa que incluye en la siembra además del maíz, de chile, calabaza, hortalizas silvestres, que se efectúa en las comunidades por lo cual es de relevancia conservar y reproducir el sistema milpa como base de la soberanía alimentaria y del “derecho de pueblos y comunidades a ejercer su derecho a la alimentación”, finalizó
En la región de La Montaña, hay zonas en las que es difícil la siembra de maíz por las condiciones climatológicas, por otro lado, se ha convertido en una “necesidad”, que incluso gesta conflictos sociales, el consumo de fertilizante, dijo.
Incluso, alcaldes como el de Zapotitlán Tablas han hecho supuestos combos para favorecer la economía de los campesinos, en éstos se entrega fertilizante y una caja de herbicida Gramoxone el cual ha sido prohibido en otros país del mundo por su peligro y toxicidad.
Culturalmente, pueblos originarios de la región celebran rituales de la lluvia en lo alto de las montañas para solicitar el favor de San Marcos para que llueva y se dé una buena cosecha en los que se sacrifica a un animal, se danza durante horas, se coloca un altar y se reza.
En La Montaña se puede comer tortilla hecha a mano de colores que van desde el azul hasta el amarillo aunque, existe una aumento de compra de maíz proveniente de otros estados debido entre otros factores a la migración.
En agosto, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales del gobierno del estado (Semaren) abrió el programa Maíz por Bosque para la entrega de 300 toneladas de maíz y frijol con el aparente fin de estimular acciones de reforestación y restauración de suelos en Cochoapa el Grande y Metlatónoc en su primera etapa.
El ataque de las semillas
transgénicas
Esta semana, Greenpeace emitió una alerta de ciberacción para evitar que la empresa Monsanto siembre maíz transgénico de manera comercial en Sinaloa. El comunicado advierte que esto representaría el tiro de gracia al derecho a la alimentación sana y de calidad.
Actualmente, los transgénicos han causado la contaminación de diversos cultivos convencionales, nativos y orgánicos en varias partes del mundo, incluido México, señala el comunicado.
Monsanto, la mayor productora de semillas genéticamente modificadas y de agrotóxicos del mundo pone en peligro al maíz y a la alimentación ya que pretende iniciar siembra comercial. Monsanto, según informa Greenpeace, a pesar de tener un negro historial, solicitó a la Secretaría de Agricultura autorización para sembrar semillas modificadas con sistemas de riego en el estado del norte del país.
La siembra comercial de maíces genéticamente modificados pone en riesgo a las variedades mexicanas, porque los genes de resistencia a herbicidas y los que producen sustancias insecticidas de estos granos van a transferirse y contaminar a nuestro maíz.
Greenpeace advierte que “no existe evidencia contundente de que el consumo de este tipo de cultivos sea seguro para la salud”, y llama a una acción inmediata para exigir a Felipe Calderón que no autorice la petición de Monsanto y prohíba definitivamente la siembra comercial de cultivos transgénicos.
Se puede consultar el enlace en la página
http://www.greenpeace.org/mexico/es/Ciberacciones/Defendamos-el-maiz-mexicano/




