Exhuma PGR en Hidalgo restos del padre de El Lazca para identificación
Staff / Agencia Reforma
Pachuca
Agentes de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO), apoyados por médicos legistas de la PGR, agentes federales, personal de Protección Contra Riesgos Sanitarios de la Secretaría de Salud de Hidalgo, así como bomberos de Pachuca, trabajaron en la exhumación de los restos de Gregorio Lazcano, padre de quien fuera el líder del grupo delictivo de los Zetas, Heriberto Lazcano El Lazca abatido por la Marina el pasado 7 de octubre en Progreso, Coahuila.
Tras seis horas de diligencias en el Panteón Ejidal, San Francisco, en la colonia El Tezontle, los agentes se llevaron las muestras para las pruebas de ADN que permitan cotejarlas con las que le fueron tomadas al cadáver de El Lazca, cuyo cuerpo fue robado por un comando de la funeraria donde fue llevado tras la refriega en la que murió.
Poco antes de las 7 de la mañana de ayer, un convoy de la Policía Federal (PF) escoltó a los agentes del Ministerio Público Federal (MPF) y personal de la SEIDO, quienes realizaron las pruebas de cadáveres que estaban en dos de tres tumbas que previamente ya habían sido identificadas.
Para resguardar el perímetro del cementerio ejidal, donde buscaban los restos del padre y al parecer de un hermano de El Lazca, los agentes federales se mantuvieron fuertemente armados.
Los restos mortales de los parientes de El Lazca, no estaban dentro del mausoleo que mandó construir el líder de los Zetas, sino en lugares dispersos del panteón ejidal y es ahí donde los funcionarios federales y funcionarios estatales se mantuvieron por un lapso superior a los seis horas, a la espera de obtener los tejidos humanos para las pruebas científicas.
Según el cuidador del panteón, los agentes de PGR se llevaron varias bolsitas de plástico con material adentro.
“Yo sólo vi que se llevaban unas bolsitas y las colocaron dentro de unas cajas pequeñas que parecían hieleras, pero no vi más porque ni a mí me dejaron acercarme más de la cuenta”, dijo el hombre.
Mencionó que en los últimos días, personal de la PGR había ingresado en varias ocasiones para ubicar las tumbas de los parientes del capo, pero hasta ayer fue la apertura de las fosas.
La PGR informó que sólo tomó muestras de uno de los progenitores El Lazca para comparar la huella genética en el laboratorio.
Personal de la PGR sostuvo que la exhumación se realizó pese a que ya se tenía completamente corroborada la muerte de El Lazca, con los dictámenes de dactiloscopía y antropometría, realizados desde hace dos semanas, las cuales no dejan lugar a dudas de la identidad de Heriberto Lazcano.
La diligencia en el cementerio hidalguense, indicaron, busca cumplir al 100 por ciento los “extremos legales” previstos para estos fines.
“La toma de muestras de tejido (de un familiar directo) es necesaria para realizar estudios de laboratorio de huella genética, de acuerdo a los más modernos y avanzados protocolos para identificación de personas”, indicaron.
Respetan mausoleo
El mausoleo construido ex profeso para el capo Heriberto Lazcano, en el Panteón Ejidal, San Francisco, en la colonia El Tezontle, fue respetado y nunca fue abierto por los agentes federales.
Asimismo, constataron que el lugar luce distinto al del resto de los sepulcros de este cementerio ejidal.
Éste no sólo se caracteriza por la gran cruz de metal que se erige al frente de la capilla, sino por sus cristales, los cuales son antirreflejantes y lucen grabados de rosas rojas y una virgen de Guadalupe de más de un metro, biselada también en uno de los vitrales.
El que sería el sepulcro de El Lazca, no estuvo considerado en las revisiones puesto que se tiene la certeza de que está vacío, toda vez que los restos siguen desaparecidos, de ahí la importancia de que se encontraran a sus familiares vivos o muertos.




