Se impugnará el amparo que otorgó el juez al GMD por las obras de la marina, anuncia Profepa
Mariana Labastida
El delegado de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), Joel Tacuba García, informó que se impugnará el amparo que le fue otorgado a la empresa Grupo Mexicano de Desarrollo (GMD) para reactivar los trabajos de la Marina Majahua, debido a que ésta no ha cumplido con los requerimientos por los que se clausuró.
A una semana que restauranteros denunciaron un derrame de combustible de la obra, el delegado de la Profepa realizó un recorrido de inspección por mar y descartó la presencia de algún hidrocarburo en el agua.
Reiteró que la mancha que se observó fueron algas debido a la marea roja, aun cuando apenas hace dos días había descartado la presencia de este fenómeno natural.
En un recorrido en lancha, trabajadores de las áreas de Impacto Ambiental e Inspección Industrial buscaron posibles irregularidades visibles de los trabajos de remodelación en el proyecto.
Ahí, Tacuba García recordó que la Profepa clausuró debido a que no se cumplieron las condiciones del proyecto que fueron autorizadas por la Semarnat, y ejemplificó la utilización tablestaca de acero en lugar de dovela, solicitud que Grupo Mexicano de Desarrollo ya entregó a la dependencia para que se autorice la modificación.
Agregó que luego de la clausura ordenó medidas de mitigación de daños, sin embargo no han tenido respuesta por parte de la empresa y por ello se impugnará el amparo que otorgó el juez a la empresa.
Indicó que el jueves concluye el plazo de ley para impugnar la resolución del juez y que se exija que se resarzan los daños y las medidas que no han cumplido, como es el caso de los materiales que están utilizando en la obra.
En cuanto al derrame que denunciaron restauranteros, el delegado aseguró que no había derrame de diesel en las aguas de la bahía de Puerto Marqués, que un día después de la denuncia, el miércoles pasado, inspectores realizaron una inspección y se avisó a la Marina para que los acompañara, a fin de evitar daño ecológico y sancionar en caso de que se comprobara.
Aunque apenas el domingo en declaraciones el funcionario descartó que las manchas que observaron en el mar fueran “marea roja porque no habido ninguna alerta por presencia de algas”, ayer en el recorrido expuso que la mancha que vieron los restauranteros pudo ser una confusión debido a que en algunas zonas del puerto hay marea roja, que pudo confundirse con algún combustible porque no se ha detectado ningún derrame de la maquinaria.
Insistió que en la revisión que hicieron “no pudimos constatar la presencia de diesel” ni algún hidrocarburo o partículas de grasa en el lecho marino.
A pregunta expresa de una reportera de que el lunes se observaron peces muertos y un olor a gasolina en la zona que los restauranteros señalaron, el delegado federal respondió que la mortandad de peces también es por los micro organismos como los que provocan la marea roja.
En cuanto a si la empresa no representa un riesgo a la salud por el uso de la maquinaria dentro del mar, el funcionario federal indicó que lo que se cree es que se trabaja con las medidas adecuadas para evitar que haya daños a quienes acuden a la playa, “esperemos que sigan con las medidas de seguridad”.
Agregó que un error humano sería lo que provocaría un derrame en el agua.
En el momento del recorrido se observó a trabajadores en la obra pero la grúa se encontraba parada.




