Exigen maestros y padres del kínder Luz y Alegría que se reconstruya en su terreno original en Chilpancingo
Lourdes Chávez
Chilpancingo
Maestros del jardín de niños Luz y Alegría, y la asociación estatal de padres de familia exigieron la construcción inmediata de la escuela en el domicilio donde estuvo operando por más de 30 años, junto al zoológico de Chilpancingo, después de que el inmueble fue desalojado por autoridades de Protección Civil a causa del sismo del 20 de marzo.
En conferencia de prensa denunciaron que el Instituto Guerrerense de Infraestructura Física Educativa (IGIFE), la Dirección de Planeación Educativa de la Secretaría de Educación Guerrero (SEG) y el Ayuntamiento de Chilpancingo “se avientan la bolita”, para evitar la construcción del inmueble en ese lugar, a pesar de que se asignaron 5.5 millones de pesos para la habilitación total.
La maestra Laura Catalán denunció que primero les dijeron que no podían construir ahí, porque la escuela no contaba con la donación del terreno, cuando se obtuvo, alegaron que no tenía escrituras, y ahora que no se puede por el tipo de tierra, que es arcillosa.
Sin embargo, informó que consultando ingenieros, les dijeron que esa no una razón de peso, porque a unas cuadras se derribó el edificio de la Preparatoria 9 de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), frente a la Alameda, y lo están levantando de nuevo; y alrededor es una zona de casas habitación, que también se edificaron sobre este tipo de tierra.
Aclaró que todos los argumentos se los han presentado de forma verbal, nada por escrito, y el director del IGIFE, Efrén López Cortes, y de director de Planeación Educativa, Marco Antonio Morales, los ha tratado de forma grosera y prepotente cuando les han pedido una explicación en sus oficinas.
El presidente de la asociación estatal de padres de familia, Saúl Castro Hernández, exigió que se apliquen a la brevedad los recursos aprobados para el plantel Luz y Alegría, para que los niños tengan condiciones apropiadas para su formación.
Laura Catalán solicitó al gobernador Ángel Aguirre Rivero y a la secretaria de Educación, Silvia Romero Suárez, que vayan a ver las condiciones de estudio de casi cien niños plantel, en un salón de fiestas en la calle Galeana, inapropiadas, antes de llamar revoltosos a los padres o a los maestros.
Detalló que desde las 9 de la mañana comienza a darles el sol en el rostro, y para que un grupo pueda cantar, se le pide a los demás grados que guarden silencio mientras concluyen la actividad, porque no hay pasillos ni bardas que los separen en una sola área techada.
La maestra Lilia Solís Nájera recordó que desde agosto de 2010 habían un dictamen de Protección Civil que indicaba los riesgos para los alumnos y el personal y ordenaba su inhabilitación, pero la directora Marina Abigail Bravo y la supervisora de zona les ocultaron el documento.
“Fue hasta que Protección Civil estatal no informó que no podríamos permanecer en este lugar, tras el sismo del 20 de marzo, cuando nos salimos del edificio”, los maestros dieron clases en la calle, hasta que los ubicaron en un salón en renta de una organización de transportistas, y este ciclo escolar en un salón de la calle Galeana.
La maestra Lilia Nava Mosso subrayó que el problema no es el terreno, sino que las autoridades no tienen voluntad de hacerlo ahí; denunció que de IGIFE los envían a Planeación Educativa, y les dicen que el alcalde Mario Moreno Arcos debe aportar un nuevo terreno.
La docente denunció que la semana pasada se comprometieron a instalar una mesa de trabajo con la SEG y el alcalde, pero no los llamaron y cuando fueron a buscar al alcalde, les dijo que él no sabía de alguna reunión con la comunidad de Luz y Alegría, y los canalizó de nueva cuenta con Planeación Educativa.
Además, señaló que les habían presentado dos opciones para reubicar el plantel, pero los mismos funcionarios les dijeron que ya no estaba disponibles, y exigieron la construcción del plantel en Arturo Martínez Adame, sin número, donde se encuentra originalmente, porque en Plenación les advirtieron que el fondo los 5.5 millones de pesos se va a reasignar, porque se deben ejercer antes de que concluya el año fiscal.




