Reflexionan sobre la fe y el entorno social en la peregrinación del Señor del Nicho en Tlapa
Carmen González Benicio
Tlapa
En la peregrinación del Señor del Nicho, la iglesia habló sobre cómo los niños, los adolescentes, la familia, los grupos o movimiento viven la fe en su entorno social y desde su cultura indígena o mestiza.
El recorrido duró cuatro horas, en las que los fieles entonaban los rezos que se escuchaban a través de un alta voz que llevaban los religiosos y en las nueve estaciones señaladas en el itinerario las reflexiones de la iglesia se centraron en la fe y el contexto social, práctica que ya se había abandonado.
En la quinta estación: Cómo vives y celebras tu fe como joven, la Iglesia criticó la entrega de condones en las escuelas y preguntó para qué se hacía eso, si era para evadir la responsabilidad de educar o para fomentar la paternidad juvenil por lo que llamó a los padres a brindar una educación responsable. “Jóvenes hagan caso a sus padres porque siempre buscan lo mejor para ustedes”, dijo la voz del religioso. Después se hizo la oración para pedir por los jóvenes.
En la estación siete: Cómo vives y celebras tu fe como movimiento o grupo, llamó la iglesia a que realmente apoyen a las comunidades y trabajen en hermandad. En la ocho, destacó la importancia de la identidad y la cultura indígena y de que no haya diferencias y se dio el mensaje en tu´un savi, náhuatl y me´phaa pidiendo por el bienestar de los pueblos.
Los tapetes hechos con aserrín pintado agradecían las bendiciones del Señor del Nicho. La creatividad se volcó al decorar con imágenes de Cristo, la catedral de San Agustín, un rosario con conceptos que llamaban a la ética, distintas flores, la virgen de Guadalupe, entre otras.
Los tapetes que involucran religiosidad y resistencia cultural estuvieron frente al Centro de Derechos Humanos de La Montaña Tlachinollan plasmó las realidades que enfrenta la región al poner “Señor del Nicho protege a tu pueblo de los saqueadores de minas” y el realizado frente a la calle de donde vive el director de Tlachinollan, Abel Barrera Hernández, y las oficinas de Monitor Civil filial de la organización “Señor del Nicho líbranos de los malos gobiernos que promueven el despojo de nuestras tierras”. El resto llamaba a la fe.
En la peregrinación de este año ya no figuró ningún político cerca de la imagen, como ocurrió el anterior, en que hasta lo cargaron en hombros para fotografiarse y dejarse ver por los feligreses.
Los ausentes
El ex edil priista, Willy Reyes Ramos, a quien se le acusa del homicidio del diputado federal Moisés Villanueva de la Luz, no estuvo en la procesión como anunció en su facebook desde hace días, sólo se agregó su papá Cornelio Reyes, al pasar la imagen por su casa.
Sin embargo en su perfil se la pasó comentando en presente, como si hubiera estado porque desde que entregó la administración se desconoce su paradero y su esposa es la que continúa entregando obras en comunidades.
El obispo Roberto Domínguez tampoco estuvo en el recorrido de la procesión pues sólo espera su traslado al Estado de México para dejar la diócesis de Tlapa, cambio que él mismo anunció y desde hace meses fue despedido por la grey católica.
A la procesión se han dejado de llevar flores y velas, éstas por los accidentes que provocaban, por lo que sólo algunos llevaban en sus manos.
El recorrido fue lento, todos esperaban ir cerca de la imagen del Señor del Nicho por lo que ahí se concentró la masa de feligreses que soportaban el polvo que se alzaba al caminar. El primer cuadro de la ciudad fue cerrado desde las primeras horas del día al igual que muchos comercios de esas calles por la importancia religiosa de la imagen para los tlapanecos.
Después de llegar la imagen a la iglesia, fue recostado cerca del altar para que la gente pase a besarlo o limpiarlo con algodón, pues no se permite tocarlo y para ello se hicieron grandes filas que terminaron cerca de la 11 de la noche en que nuevamente fue colocado en su nicho, en medio de repiques de campanas y cohetes.




