Reconstruir el tejido social y eliminar las brechas sociales para vencer la violencia, proponen
Staff / Agencia Reforma
Ciudad de México
Para afrontar la violencia que reina en gran parte del territorio nacional es necesario reconstruir el tejido social y trabajar por eliminar la discriminación y las brechas entre sectores sociales, destacaron académicos y funcionarios del gobierno federal.
Durante la inauguración del Diálogo México-Unión Europea: Cohesión social y sustentabilidad, los ponentes coincidieron en que es impostergable la responsabilidad tanto de las autoridades como de la sociedad en la construcción de un presente y un futuro incluyente y sustentable que construya un cerco que contenga la inseguridad.
“La violencia que nos agobia e inunda con su cultura de desesperanza sólo puede ser contrarrestada con la construcción de un tejido social de enlaces poderosos que llenen los espacios de la sociedad con oportunidades reales para el diálogo, la educación, la cultura, el desarrollo sustentable”, dijo Mireya Imaz Gispert, coordinadora del programa universitario Medio Ambiente de la UNAM.
Durante la inauguración del Diálogo México-Unión Europea: Cohesión social y sustentabilidad, Imaz señaló que la desigualdad regional y la mala distribución de la riqueza han desencadenado en el aumento de la marginación social y la pobreza.
“Se necesita una estrategia común para afrontar esta tragedia humana que se extiende en todo el territorio nacional haciendo estragos en las posibilidades de construir una nación generosa y fuerte en donde las y los jóvenes tengan futuro pero también tengan presente”, indicó.
Por otro lado, María Eugenia González, titular de la Unidad de Programas de Atención de la Pobreza Urbana de la Secretaría de Desarrollo Social, explicó que existen en México diversos componentes que afectan la cohesión social.
El ámbito económico, apuntó, es uno de los escenarios que ha contribuido a aumentar las brechas entre los distintos grupos sociales, porque existe una disociación entre crecimiento y equidad que ha desencadenado en un incremento de la pobreza y un aumento de la vulnerabilidad asociada con la inestabilidad del ingreso.
“El desempleo, la acentuación de la brecha salarial, la expansión de la informalidad y las distintas formas de precarización, así como el acceso desigual a los bienes materiales y simbólicos implica disimetrías como el hecho de que hay más educación pero menos empleo”, explicó.
La actuación de los integrantes de la sociedad en muchos casos, dijo, también contribuye a la acentuación de las diferencias y al rechazo de las minorías.
“Existe todavía en muchos ámbitos y situaciones la negación del otro. Los grupos discriminados, además de tener un acceso más precario a la educación, el empleo y los recursos monetarios, también se ven excluidos por la falta de reconocimiento político y cultural de sus valores y modos de vida”, apuntó.
González consideró que el actuar de las instituciones del Estado es otro de los elementos que puede construir o mermar la cohesión social.
“Algunos grupos tienen desconfianza en el sistema de justicia, porque el ciudadano percibe la falta de reglas claras del juego y que no existe reciprocidad en materia de derechos y compromisos. Existe una tendencia a la pérdida de confianza en el sistema de justicia y en otras instituciones públicas como la policía, el gobierno, los diputados”, dijo.




