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Astudillo se apresuró a renunciar sin que nadie se lo pidiera, dice Figueroa Alcocer

Rosendo Betancourt Radilla

Chilpancingo

Para el ex gobernador Rubén Figueroa Alcocer, a Héctor Astudillo Flores le faltó tacto político y se apresuró a renunciar a la coordinación de la fracción parlamentaria del PRI, pues debió llamar a su hijo Rubén Figueroa Smutny a resolver el conflicto interno.
A su vez, negó, como lo dijo Astudillo, que su hijo sea un infiltrado del gobernador Ángel Aguirre Rivero en el PRI, y menos que sea el “brazo armado” de su grupo político, el figueroísmo.
Dijo que el conflicto que desató su hijo cuando acusó a Astudillo Flores de pedirle dinero al gobernador para subsanar “faltantes” de su administración en Chilpancingo, es común al interior de cada bancada de cada partido político.
Negó que los señalamientos de su hijo sean la causa por la que Astudillo Flores dejó la coordinación de la fracción parlamentaria, y dijo que fue la falta de experiencia y tacto político del ex alcalde de Chilpancingo.
“En política hay un protocolo que hay que seguir dentro de las fracciones: cualquier inquietud, cualquier discrepancia dentro de los miembros se resuelve por el coordinador, quien invita a quien disienta de él, se sientan a platicar y después lo llevan al pleno del mismo grupo”, expuso.
Añadió que falló Astudillo Flores, porque “no cumplió este protocolo, hubo alguna discusión que se pasó del término… pero no es la primera vez, sólo que ahora se molestó el señor Astudillo y renunció como coordinador cuando nadie se lo había pedido”.
“Así lo consideró por sus propios intereses y así lo realizó, a mí me sorprendió, porque nadie le pidió que se fuera y se fue”, insistió.
Se le recordó que Astudillo Flores consideró que Figueroa Smutny está de infiltrado en la bancada priista por el gobernador perredista y ex priista Ángel Aguirre Rivero, ya que incluso lo calificó de “caballo de Troya”.
Al respecto, sonrió y expresó: “no, mi hijo qué va a ser caballo de Troya, mi hijo ya fue dos veces diputado, con esta es la tercera vez y nunca ha tenido ningún conflicto”.
“Creo que estas cosas son de los momentos en que se dan, se dan en los momentos de cada persona y a cada quién le corresponde resolver como mejor le conviene”, manifestó.
–Dice Astudillo que su hijo es su brazo armado –se le mencionó.
–Qué brazo armado, (Astudillo) se quedó en otra etapa de la vida de Guerrero –respondió.
–¿Los Figueroa son los dueños del PRI? –se le preguntó.
–Mire, el PRI es de todos los priistas, no es de nadie y es más allá de cualquiera de nosotros, el PRI es un organismo político que está más allá de las personas.
–¿Hay crisis de liderazgo en el PRI?
–No hay crisis de liderazgo, hay personas que en lugar de resolver los problemas por la vía del razonamiento, del diálogo y el entendimiento, por difícil que éste sea, toman estos caminos. A mí no me gusta, ni lo hago, es ponerme a hablar mal de mis compañeros de partido.
“Los priistas están unidos y los conflictos que se den en la actividad política tienen fecha de caducidad, no son para siempre”,  sentenció.
–¿Su hijo merece un regaño por este conflicto?
–¿Cómo lo voy a regañar? Es una gente de 40 y tantos años, no le voy a hacer nada, él maneja sus actos como mejor lo considera.
–Pero él inició el conflicto –se le insistió.
–Él y el otro señor (Astudillo) tienen su propia verdad, yo los convocaría a ambos a encontrar una solución por la vía de la política, del entendimiento y de las razones, por eso no me expreso mal de nadie. Los convoco por mi experiencia en el partido y lo que he visto, para que se entiendan. Son de diferentes grupos en el Congreso (del estado) pero son buenos para el PRI.
–¿Se debe ir Cuauhtémoc Salgado del PRI, como lo pide Astudillo? –se le preguntó ya cuando emprendía la marcha.
–Ese es un problema de Astudillo –contestó entre risas.

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