México y China tienen el mayor número de casos de estrés vinculados al trabajo
Verónica Gascón / Agencia Reforma
Ciudad de México
México y China son los países que tienen el mayor número de casos de estrés vinculados al trabajo porque más del 70 por ciento de las personas con este padecimiento advierten que todo se origina por el clima laboral, de acuerdo con Regus, empresa en soluciones de recursos humanos y el IMSS.
Una encuesta elaborada en 14 países por Regus, advierte que 75 por ciento de los mexicanos que padecen estrés lo atribuyen a sus actividades laborales, mientras que para los chinos es 73 por ciento.
Este resultado es menor para los brasileños y estadunidenses, ya que sólo 55 y 59 por ciento, respectivamente, señalaron al trabajo como el origen de este mal.
De acuerdo con Joel Ortega Villalobos, jefe del área de vinculación de la Coordinación de Salud en el Trabajo del IMSS, el estrés está asociado a largas jornadas laborales, turnos rolados, dobles turnos, demasiada actividad física o concentración excesiva del trabajador en alguna tarea en específico.
Otras causas del estrés son permanecer en espacios confinados, sin ventilación ni iluminación, además de padecer un liderazgo inadecuado en el equipo de trabajo.
“Lo que vemos con mucha frecuencia es el estilo de dirección inadecuado, la forma de organización en el trabajo, la supervisión punitiva, el que te toquen supervisores que están como capataces, están exigiendo mucho al trabajador, es muy demandante y causa mucho estrés para los colaboradores”, comentó.
El especialista dijo que las consecuencias del estrés son: ausentismo, bajo rendimiento y productividad disminuida.
Destacó que hay profesiones más propensas a llevar a los empleados a situaciones estresantes, como los contadores, que son asiduos a problemas de gastritis y/o cardiacos, sobre todo en los meses en los que se rinden las declaraciones fiscales.
También están los pilotos aviadores, médicos y docentes a nivel universitario; actividades de riesgo como policías, custodios en reclusorios y escoltas; además de mineros y trabajadores en plataformas petroleras.
“En la vida actual con las demandas laborales y económicas que se tienen difícilmente se cumplen con esta regla de tres ochos: las 8 horas de trabajo, por 8 horas de recreación y 8 de sueño. Probablemente el trabajador tendrá un salario mayor pero también alteraciones en su salud y calidad de vida”, consideró Ortega.




