Despide el director del Donato G. Alarcón a enfermera para colocar a sus familiares, denuncian
Karla Galarce Sosa
La enfermera Isabel Barrera de la Cruz denunció que fue despedida de forma injustificada por el director del hospital Donato G. Alarcón, ubicado en Ciudad Renacimiento, Juan Carlos Hernández Luna.
La agraviada señaló que el despido fue respuesta de las autoridades del nosocomio luego de la denuncia que hicieron ella y varias enfermeras el 3 de septiembre pasado, para exigir el pago de salarios y vacaciones al administrador.
Apoyada por cinco enfermeras, Barrera de la Cruz explicó que en menos de cuatro meses han sido dadas de baja al menos 25 personas y las “vacantes” son utilizadas por el director para favorecer a sus allegados y a familiares, a quienes instala en el área administrativa.
Las enfermeras, quienes trabajan bajo el régimen de cuota de recuperación o cubre incidencias, conocidas como trabajadoras “precarias” del sector salud, describieron al sistema estatal de salud como un cerrado grupo que funciona desde hace décadas con la complicidad entre líderes sindicales y directivos del hospital, lo que lleva en detrimento al personal que labora sin ninguna prestación.
La agraviada, que estuvo durante seis años bajo ese régimen, contó cómo fue despedida sin importar que estuviera incapacitada, y señaló que días después que le impidieron el paso a su zona de labores el director afirmó que su baja era un “casito” que serviría de ejemplo a las demás.
Indicó que levantó una queja en la Comisión Estatal de Defensa de los Derechos Humanos el 24 de octubre pasado.
Acusó que el director del hospital la despidió el 20 de octubre pasado para colocar en su lugar a familiares y amigos y en complicidad con el delegado sindical, el médico especialista Héctor Castillo.
Barrera de la Cruz recordó que el pasado 22 de septiembre se incapacitó por una arritmia cardiaca, pero cuando regresó a trabajar el 1 de octubre había sido bloqueada del reloj checador sin que las autoridades del hospital le dieran alguna explicación.
Agregó que al buscar una justificación del despido acudió al área de Recursos Humanos en Chilpancingo y que allá le informaron que hasta fin de mes estaba registrada en la nómina de la Secretaría de Salud.
Exigió a Juan Carlos Hernández Luna preocuparse por mejorar las condiciones laborales de todos los trabajadores.
Por su parte, las enfermeras que acompañaron a Barrera de la Cruz, con más de 20 años de antigüedad, y quienes pidieron omitir sus nombres, explicaron que hacen falta técnicos radiólogos, laboratoristas, personal de ultrasonido y enfermeras.
Reclamaron que en el último año y particularmente desde que está al frente Hernández Luna, los empleados de cuota de recuperación han perdido las pocas compensaciones de las que gozaban, como el bono del 10 del mayo, del Día del Trabajador de la salud, así como un periodo vacacional, además de que a muchos como a ella les quedaron pendientes de su regularización laboral, pues se quedaron en la segunda etapa y aún esperan la tercera etapa de homologación.




