Preparan el festival Mayan Parade que busca unir al arte con el tursimo
Alejandro Alvarado / Agencia Reforma
Guadalajara
En un amplio taller afincado en Tonalá, a cientos de kilómetros de la ciudad prehispánica de Palenque, la figura de uno de sus gobernantes más poderosos, K’inich Janaab’ Pakal, convoca a crear a artistas de distintas latitudes.
Ahora es el pintor estadunidense Ari Lankin quien trabaja en el taller. Concentrado en su obra, pinta una explosión de colores sobre una pieza de fibra de vidrio de dos metros de altura, una reinterpretación conceptual y geométrica de la máscara de Pakal.
Las piezas son parte del festival Mayan Parade, que tiene por espíritu promover el turismo y difundir la obra de artistas locales, nacionales y extranjeros. Algunos de los artistas que participan van desde José Luis Cuevas hasta Lila Dipp o Tolentino.
Para su arranque, a finales de noviembre, los Pakales se empezarán a exhibir en Paseo de la Reforma, luego en Playa del Carmen, en el aeropuerto internacional de la Ciudad de México y similares en Europa y Estados Unidos, expresó la artista Karla de Lara, coordinadora de Mayan Parade.
En Guadalajara se espera colocar también en el Aeropuerto Miguel Hidalgo y en sitios públicos, pero aún no hay fecha.
“Mayan Parade es un evento de arte urbano que surge de la iniciativa de hacer algo con motivo del fin y reinicio del calendario maya, es el principio de una nueva era, y como es una nueva era para México y para el mundo, queremos demostrarle a través del arte al mundo, todo lo bonito que tiene México, nuestra cultura, nuestras raíces, la apertura que está teniendo México ante el mundo”, dice De Lara.
“Pakal es la deidad más reconocida de Palenque, es una pieza que todo mundo reconoce como maya, mexicana, en el mundo, tomé esa pieza y la rediseñé en miras a este México contemporáneo, nuevo, de arranque, hice una pieza conceptual y totalmente geométrica, pienso que es un buen lienzo para que otros artistas la intervengan”, agrega.
Con todo y base, el gran Pakal alcanzará una altura de 2.50 metros, pero además hay una pieza similar a esta máscara, pero sólo de 85 centímetros, que se exhibirá en exposiciones itinerantes en las casas de bolsa del mundo, según el proyecto de Mayan Parade, el cual está apoyado por el gobierno federal y de la Ciudad de México.
En el taller ya están terminadas algunas piezas, como la de Dipp, quien utilizó pequeños cristales hasta conseguir el color del jade, o como la de Claudia Huizar, que en su Pakal escribió “Ojalá que te vaya bonito, de una de las canciones de José Alfredo Jiménez, pero está plasmado el rostro de Chavela Vargas, atrás hay un mariachi, el agave y la fiesta.
“Se me hace muy coyuntural que este año murió Chavela Vargas y también estamos hablando del cierre de ciclos mayas. Me parece muy padre homenajearla de esta forma, aparte era una persona muy espiritual, estaba muy conectada con la cultura maya. La obra es una serenata”, dice Huizar.
Mientras tanto, Lankin continua con su Pakal. La obra de este artista va desde la abstracción conceptual hasta el hiperrealismo, ha participado en proyectos que van desde ropa, cine, performance y arte callejero. Una de sus colaboraciones ha sido el diseño de un zapato Adidas.
“Este lado de mi obra trata del renacimiento, es un ciclo que se expande y se contrae al mismo tiempo y los colores representan la vitalidad y la energía de la gente de todo mundo; el frente es dorado y representa prosperidad, es sencillo y limpio, del otro lado es blanco y negro y se refiere al pasado, y está más basado en símbolos y signos”, explicó su pieza Lankin.




