Niega la encargada del panteón de San Francisco que haya impedido la entrada a actores
Carlos Moreno A.
La administradora del pan-teón San Francisco, Susana Curiel García, rechazó que haya impedido la entrada al director de la obra de teatro Don Juan Tenorio Salvador Solís, de la compañía de teatro Acatl el pasado viernes.
En una visita a la redacción de El Sur, indicó que sólo pidió el permiso como cada año para que pudiera pasar a realizar la obra de teatro. “Simplemente le pedí el permiso al señor para que el pudiera pasar, por que siempre se pide permiso”, dijo.
Manifestó que Salvador Solís ya había realizado obras de teatro en ocasiones anteriores en este panteón, pero había acudido con el permiso. “El señor ya había hecho otras obras y la otra ocasión me llevó el permiso”, comentó la encargada.
Curiel García indicó que se comunicó con el director de Panteones, Anituy Rebolledo Ayerdi, y éste dio la orden para que pasara para presentar la obra de teatro.
Agregó que tampoco impidió el acceso por horas y negó que mandara un policía para negarles la entrada al panteón. “No es verdad, es mentira que haya impedido la entrada por horas, yo al momento me comuniqué con mi jefe, el director de Panteones y él me dice que sí, que pase el señor y al momento se pasó”, aclaró.
“Tampoco fue un policía, la policía ya está ahí porque estaban de resguardo del panteón, todos los años nos mandan resguardo de policías, el día 1 y el 2”, puntualizó la administradora del panteón.
Dijo que no busca problemas, ya que tiene 20 años trabajando en ese cargo. “Tengo 20 años trabajando aquí, y nunca he tenido problemas con nadie, y no quiero estar involucrada en problemas con nada, porque es injusto que piensen que se hizo eso”.
El una nota publicada en El Sur el pasado sábado, el director de la obra de teatro Don Juan Tenorio, Salvador Solís, director de la compañía de teatro Acatl, declaró que la encargada les impidió la entrada, incluso dijo que “corrían rumores de que nos querían suspender la obra; la teníamos programada a las 7 de la noche, llegamos desde las 4 de la tarde, pero no nos querían dejar pasar; la señora (encargada del panteón) nos dijo que tenía órdenes de un funcionario a que iba a haber una misa y que la obra no se podía poner, y que a las 6 ella cerraba el pan-teón”.




