Le niegan el empleo a egresado de la UAG invidente, incluso en el Centro Teletón
Karla Galarce Sosa
Con 26 años de edad y egresado el año pasado de la Unidad Académica de Psicología de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), Edgar Partida Justo fue rechazado para laborar, en los últimos seis meses, en tres instituciones; la última en la que solicitó empleo promueve el desarrollo de habilidades en personas con alguna discapacidad, se trata del Centro de Rehabilitación Infantil Teletón (CRIT).
Para Edgar Partida, la falta de oportunidades se acentúa porque es invidente desde que tenía diez años.
De visita en la redacción de El Sur este viernes, Partida Justo señaló que las oportunidades para quienes viven con alguna discapacidad física no son las mismas que quienes llevan “una vida hasta cierto punto normal”.
“No pido consideraciones especiales, no ventajas, sino una oportunidad al parejo como todos”, expuso a manera de reproche a los encargados de las áreas de recursos humanos en empresas e instituciones, quienes lo han rechazado por ser ciego, dijo.
Contó que las oportunidades son prácticamente nulas para las personas con alguna discapacidad. Habló de la contradicción en la que viven quienes elogian a ese grupo de personas, puesto que son quienes les cierran las puertas cuando solicitan apoyo.
“He tratado de encontrar trabajo, he solicitado en instituciones públicas, privadas, cadenas comerciales, colegios, pero no he tenido la oportunidad”, señaló.
A pregunta expresa de los lugares donde ha pedido trabajo, mencionó que primero lo hizo en instituciones que otorgan microcréditos y el último en el CRIT, donde fue recibido, pero que al percatarse de su ceguera no le permitieron siquiera un periodo de prueba en el lugar.
Opinó que los grupos de personas con discapacidad son excluidos por la sociedad en general, puesto que en espacios públicos como centros comerciales, restaurantes o escuelas, los lugares carecen de las más mínimas condiciones de infraestructura que les permitan movilidad.
Mencionó el caso de la falta de menús en sistema Braille para los ciegos o débiles visuales, la falta de rampas para quienes requieren de sillas de ruedas o la falta de rampas en escuelas.
Hizo un llamado a los dirigentes de las instituciones para considerar y brindar una oportunidad real a las personas que tienen algún tipo de discapacidad.
“Ni siquiera me reciben documentos y si los reciben, ni siquiera me hacen una entrevista, entrego los documentos necesarios pero ni una entrevista me hacen. (En el CRIT) sólo me desearon suerte y ya”, señaló.
Atribuyó el rechazo a su ceguera. “Coincidencia sería en uno o dos lugares, pero que en todos los lugares donde pido trabajo, se me niegue la oportunidad de ser entrevistado, no es posible. Me están cerrando la puerta”, informó el psicólogo.
Afirmó que sus compañeros de generación tienen más ventaja que él porque no tienen una discapacidad y pueden tener cualquier tipo de empleo.
“No tengo un empleo donde me pueda desempeñar y ellos sí”, narró. Comentó que tras perder la vista, aprendió a leer en el sistema Braille en el Centro de Atención Múltiple (CAM), sin embargo comentó los docentes de escuelas públicas abiertas desconocen los sistemas de lectura y escritura para débiles visuales y ciegos.
“Muchos maestros presumen de maestrías, doctorados, pero nunca me encontré a ningún maestro que presumiera haber aprendido a atender casos como el mío”, comentó.




