Se frenó en seis años el fortalecimiento de organizaciones criminales: Calderón
Agencia Proceso
Ciudad de México
A 24 días de que concluya su mandato como presidente de la República, Felipe Calderón enumeró los retos y calamidades que enfrentó durante seis años de gobierno, entre ellos, dijo, “el peor rostro, el más cruel, el más inhumano, el más artero que pueda mostrar el crimen organizado”.
De acuerdo con el Ejecutivo, México superó la descomposición acelerada de las instituciones públicas en materia de seguridad y justicia, y frenó el fortalecimiento “constante y amenazante de las organizaciones criminales”.
Sin escatimar elogios, también dijo que su sexenio enfrentó diversos desafíos, entre ellos el virus de influenza A/H1N1, sismos, inundaciones y problemas económicos, pero al final –agregó- “salimos adelante”.
“Enfrentamos juntos muchísimas cosas, calamidades y adversidades que, en honor a la verdad, creo que muy pocos imaginaban”, puntualizó.
Durante un encuentro con representantes de la comunidad libanesa, realizado en la residencia oficial de Los Pinos, el jefe del Ejecutivo manifestó que su gobierno encaró, por un lado, “la descomposición brutal, acelerada de las instituciones públicas en materia de seguridad y justicia, sobre todo por la corrupción, que desde hacía mucho tiempo las afectaba.
“Y por otro lado –añadió– un fortalecimiento constante y preocupante de las organizaciones criminales en México. Hoy todavía tenemos problemas, por supuesto, pero hoy el proceso es quizá inverso en ambas cosas. Hoy vemos que se fortalecen día con día las instituciones de seguridad y a la vez vemos cómo se debilitan las organizaciones criminales”, abundó.
Luego de enumerar las calamidades que enfrentó su gobierno, como el virus de influenza A/H1N1, agradeció a la comunidad libanesa en México el apoyo en los momentos difíciles.
“Por mi parte no me resta más que agradecerles, también agradecer el enorme honor que ha sido para mí servir a México a lo largo de seis años como presidente de la República, sin duda el mayor privilegio al que puede aspirar un mexicano, claramente el mayor que haya tenido yo en mi vida, y lo he asumido, a pesar de todos mis errores y limitaciones, con virtudes y defectos”, aseguró.
Calderón también destacó que México logró la cobertura universal de salud, cosa que –sostuvo– ni Estados Unidos ha logrado.
“Podemos sentir el legítimo orgullo de haber librado juntos y hecho juntos una gran tarea del país”, indicó el Ejecutivo.
Poco antes de la reunión en Los Pinos, con motivo del 50 Aniversario del Centro Libanés, el presidente inauguró en Nayarit la Central Hidroeléctrica La Yesca, la segunda más grande del mundo después de la de Tres Gargantas en China.
De acuerdo con Calderón, La Yesca –que llevará el nombre de Alfredo Elías Ayub, ex director de la Comisión Federal de Electricidad–se convertirá en emblema de un México moderno y competitivo, “del México del siglo XXI que así, con obras y con hechos, estamos construyendo los mexicanos”.
Señaló que esa presa, cuya construcción inició y concluyó en este sexenio, es ya un referente internacional en la construcción de grandes hidroeléctricas, y con su puesta en marcha la ingeniería mexicana ha levantado un verdadero bastión y un ejemplo de cómo se deben hacer bien las cosas.
El mandatario estuvo acompañado por el propio Elías Ayub; los secretarios de Hacienda, José Antonio Meade; de Energía, Jordy Herrera, y del Medio Ambiente, Juan Rafael Elvira Quesada, así como por el actual titular de la CFE, Jaime González Aguado.
Según Calderón Hinojosa, hoy es un gran día para México y para la propia CFE, para Jalisco y Nayarit, pues La Yesca es uno de los principales proyectos en materia hidroeléctrica “en éste, el sexenio de la infraestructura”.
Enfatizó que “llegó el gran día, y ya está construida y operando” la presa, para la que se autorizó en un principio un presupuesto superior a mil millones de pesos, aunque se requirió una ampliación en el monto de recursos.
Niega culpa por ejecuciones
El presidente Felipe Calderón negó ante el Senado la responsabilidad de su gobierno en los homicidios y la violencia desatados durante su sexenio.
En las respuestas a las preguntas parlamentarias que le fueron enviadas con motivo de su Sexto Informe de Gobierno, el mandatario aseguró que los ciudadanos inocentes que han sido ejecutados, no son producto de la lucha que él emprendió contra el narcotráfico.
A pregunta expresa de la bancada del PRI, Calderón aseguró que su estrategia “es correcta”.
“El deceso de ciudadanos no relacionados con el crimen organizado no es producto de las acciones destinadas a contener y debilitar a las organizaciones criminales. Los homicidios en el país, todos ellos lamentables, en especial los de personas inocentes, son causados por la acción de la delincuencia y la criminalidad”, aseveró.
En el documento queda plasmada la pregunta de la bancada priista en la que se cuestiona la eficacia de la estrategia anticrimen, ya que no ha evitado la muerte de ciudadanos.
El presidente no sólo defendió sus decisiones, sino que sostuvo que las acciones puestas en marcha han tenido un carácter integral.
“La estrategia es correcta en tanto que está orientada a combatir a esa criminalidad que es la causa de la muerte de muchas personas, en particular inocentes”, afirma Calderón.
“Y es correcta también en tanto que se trata de una estrategia integral, es decir, no está avocada única ni principalmente a hacerle frente a los criminales, sino que busca la reconstrucción del tejido social, a través de oportunidades de educación, salud, esparcimiento y prevención de adicciones”.
Calderón considera que “han sido excepcionales” los casos en los que han fallecido “personas ajenas” a los enfrentamientos entre fuerzas de orden y delincuentes.
Tras defender el papel que han jugado las fuerzas armadas, el presidente señaló que no son los militares o marinos los que han detonado la violencia.
“Resulta fundamental aclarar que la violencia que ha afectado a los mexicanos no es provocada por las acciones del gobierno federal y las fuerzas armadas, las cuales están destinadas a contener y debilitar las organizaciones criminales.
“Por el contrario, si las fuerzas federales se encuentran en algunas regiones del país es porque ahí hay violencia que las autoridades locales no pudieron controlar. Es decir, no hay violencia por la presencia de las fuerzas armadas. Es al revés: hay presencia de las fuerzas armadas dadas las circunstancias de violencia”, aseveró.
El titular del Ejecutivo aprovechó su respuesta al PRI -partido con más gobernadores en el país- para recordar la responsabilidad que tienen las autoridades locales en la muerte de los ciudadanos ajenos al crimen organizado.
Según Calderón, en los estados más afectados por la delincuencia, las instituciones policiacas, ministeriales y, probablemente, las judiciales, han sido vulneradas por la intimidación o la corrupción.
El presidente aseveró que la complicidad y corrupción en algunas regiones del país provocaron que la expansión de los grupos criminales se acelerara y que se apoderaran del control de pueblos y ciudades “sin encontrar resistencia”.
“Así, neutralizada la acción de la autoridad local, los criminales comenzaron a actuar con impunidad en contra de los ciudadanos”, agregó (Con información de Claudia Guerrero y Leslie Gómez / Agencia Reforma).




