Si se pospone el Consejo Universitario uno o dos días será culpa de Joel Ramírez, dice Uriel Reyes
Lourdes Chávez
Chilpancingo
El nuevo secretario general de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), Uriel Reyes Hernández, informó que hoy convocaría a la sesión del Consejo Universitario (CU) para el 9 de noviembre, pero aclaró que si la asamblea se pospone uno o dos días sería responsabilidad del anterior responsable de despacho, quien se negó a entregar la oficina el lunes, cuando el rector Alberto Salgado Rodríguez nombró a cuatro nuevos funcionarios.
A las 2 de la tarde el funcionario señaló que continuaban el proceso de entrega-recepción con personal de Contraloría, sin la participación del funcionario saliente, Joel Ramírez Espinoza; por la noche se confirmó la publicación de la convocatoria del CU este viernes a las 11 de la mañana, en el edificio de Rectoría, para tratar como punto único el informe de la Comisión Electoral, sobre el proyecto de convocatoria de las próximas elecciones para rector.
Además de los nuevos nombramientos en la administración central, la emisión de la convocatoria se había convertido en otro asunto de confrontación entre el rector y representantes de grupos políticos y ex rectores de la UAG, que ayer en un desplegado convocaron a los consejeros universitarios a la sesión del viernes 9 de noviembre, aún si la administración central no emitía los citatorios, y en en ese caso, buscarían su destitución.
En la entrevista, el también dirigente de Acción Revolucionaria (AR), ratificó su respaldo a la organización paralela de la Federación Estudiantil Universitaria Guerrerense (FEUG), que no ha sido reconocida por los órganos de gobierno de la casa de estudios, así como para el ex dirigente del Sindicato de Trabajadores Académicos de la UAG (STAUAG), Ancelmo Sotelo Albarrán, recién destituido en el Consejo General de Representante (CGR) que convocaron secretarios disidentes.
Reyes Hernández consideró que las representaciones de las dos organizaciones se encuentran en el marco de la legalidad, la FEUG tiene sus órganos de gobierno y Sotelo tiene la toma de nota del STAUAG, “y si por eso nos destituyen, asumo la responsabilidad”.
En la oficina de Rectoría, rechazó que existan acuerdos con el rector para asumir este encargo, “a no ser que me quisieran mandar a la banca, porque ustedes saben que aspiraba a ser candidato a rector; así, de manera diplomática, me invitaron para no participar en la campaña”.
Hace poco más de un mes, en un acto político de AR frente a las instalaciones de la FEUG, Reyes Hernández declaró que no eran tiempos electorales, pero insistió en que los rectores son electos por los estudiantes, no por los grupos políticos, en alusión al proyecto de unidad que encabeza el ex director de Planeación y Evaluación Institucional, Javier Saldaña Almazán, que ya ha recibido el respaldo de la mayor parte de las organizaciones de la UAG.
El funcionario recordó que a pesar de que el AR fue parte de los grupos que apoyaron la candidatura del ex rector Ascencio Villegas Arrizón, en 2010, fue destituido a los pocos meses de su gobierno de la Coordinación de la Zona Sur, “lo asumimos con toda la responsabilidad, ustedes jamás leyeron alguna situación de inconformidad”. Luego, reconoció que la política es de encuentros y desencuentros, “y creo que toda persona que llega a ocupar un puesto, está en plena libertad de desempañar su lo mejor posible su papel”.
Aseguró que el rector no transgredió la ley de la UAG al invitar a otros universitarios a su gobierno, tampoco consideró que al destituir a algunos funcionarios de la administración central lo haya hecho por revancha política, “en mi papel como secretario general me interesa el buen funcionamiento del Consejo Universitario, trataremos de conducirnos de manera institucional y no atropellar a ningún universitario”.
En cuanto a los acuerdos del rector con el Fredeuag, para no mover la estructura de la administración central que dejó el ex rector Villegas Arrizón, declaró que él no fue parte de “esos cochupos” y agregó que “no puedo decir qué se cumplió o que no”.
De los ex rectores, que incluso publicaron un desplegado para denunciar que el rector pretende ampliar su periodo de gobierno a 2014 y usa los recursos de la institución para comprar consejeros universitarios, opinó que a cada funcionario se le recuerda por sus hechos, y cada uno jugó un papel que la historia juzgará.
Añadió que AR en su momento tomará la decisión de apoyar a cualquiera de los que se registren, “si se registra uno solo, qué bueno, pero que no sometan a todos los universitarios, que si no están con ellos no implique que son sus enemigos”.
En cuanto a las alianzas que se han formado en torno a Saldaña, declaró: “Así como se hacen, también se rompen, y yo soy medio incrédulo”.
Por su oficina desfilaron muchos universitarios, entre ellos los dirigentes de la FEUG paralela a la institucional –la que se integró a partir de una convocatoria que emitió el Consejo Universitario–, así como los secretarios de STAUAG destituidos, encabezados por Ancelmo Sotelo.
Sobre ellos señaló: “Sigo pensando que cada comité tiene su propia independencia, la FEUG tiene su CGR, yo sigo insistiendo en la legalidad, que implica no torcer la vida institucional de cada órgano de gobierno”, y en cuanto al STAUAG, enfatizó que “quien tiene la toma de nota, debe ser el secretario, no estamos de acuerdo en imposición”.




