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Denuncian padres de una primaria en la capital que la directora maltrata a los niños

Anarsis Pacheco Pólito

Chilpancingo

Padres de familia de la primaria Josefa Ortiz de Domínguez, de la colonia Flores Baños de Chilpancingo, denunciaron ante la promotora de la Dirección de Vinculación y Promoción Social Región Centro, de la Secretaría de Educación Guerrero (SEG), Xóchitl Navarrete Alejandro, a la directora, Iris Aparicio Villa, por maltrato físico y psicológico, además del cobro de cuotas injustificadas.
Los quejosos señalaron durante una reunión sostenida con la servidora pública, que la directora de la escuela, ubicada en la parte alta de la colonia Javier Mina de la capital del estado, de reciente creación, ha violentado a sus hijos además de negarles la educación porque no pueden pagar la cuota que solicita en la entrada de la escuela.
Por la mañana de este martes, padres de familia se reunieron en las instalaciones de la primara con la promotora de la Región Centro, para recibir una capacitación sobre el Reglamento de Acción de Padres de Familia, pero aprovecharon la reunión para informar a la servidora pública su inconformidad por los maltratos que han sufrido en los anteriores meses.
Durante la reunión, tres madres y dos padres hablaron sobre las lesiones físicas que ha provocado la directora de la escuela, así como se ha negado a aceptar a niños por no pagar una cuota, para comprar agua de pipa para el baño.
Una de las madres expuso que su hija tuvo que salirse de la escuela, porque la directora al castigarla le jaló la oreja, provocándole un desgarre, por lo cual sangró y causó una herida severa.
La madre de la niña afectada señaló que después de ver lo que había pasado, solicitó hablar con la directora, pero le negaron el paso en la entrada justificando que la directora estaba ocupada y no la podía atender, debido a esto la madre decidió entrar por otro lado y encontró a la directora leyendo el periódico y viendo la televisión.
Una de las madres de familia comentó que la directora pidió otra oportunidad después de haber lastimado a la niña.
La niña fue cambiada de primara para poder terminar sus estudios, a pesar de que la nueva escuela a la que asiste le queda muy retirada, y gasta más en el trasporte para poder llegar, generando un gasto importante para su familia.
Otra de las denuncias fue que los niños son regresados a sus casas por no poder pagar una cuota de 2 pesos que se pide cada ocho días, con la finalidad de proveer de agua potable para los baños de la escuela, así como también son regresados por no portar el uniforme.
Los padres acusan a la directora del maltrato psicológico que genera en los menores, por rechazarlos en la puerta de la escuela, y negarle la educación a la que tienen derecho de manera gratuita.
Señalaron que ellos hacen el esfuerzo de mandarlos a estudiar, y según el reglamento señala que los niños pueden asistir a pesar de no portar el uniforme, pues basta con una playera blanca.
Los padres de familia expusieron que además del daño y el cobro de la cuota para el agua que nunca llega, también la directora vendió los desayunos que son gratuitos para los alumnos y que entrega el DIF, sin siquiera rendir cuentas a los padres.
También señalaron que el trato recibido por la directora es muy poco sensible y siempre de manera déspota contesta ante los cuestionamientos de los padres, quienes piden las cuentas del dinero de las cuotas.
Enfatizaron que no era posible que se comprara cada ocho días jabón de manos para el baño y el agua para apenas 50 niños que estudian en la escuela, pues no se termina tan rápido.
Se expuso que los niños suelen salir a comprar refrescos y dulces durante la hora de clases, porque los maestros los mandan a comprar para ellos, así como en repetidas ocasiones han descubierto que el encargado de mantenimiento les ha estado dando clases a los niños.
También señalaron que a pesar de pagar en repetidas ocasiones la cuota del agua, la pipa no se compra y los niños son enviados por los maestros a usar como sanitario la barranca que está a un costado de la escuela, poniendo en riesgo a los niños.
Durante la denuncia, los padres pidieron que no hubiera represalias por parte de la directora pues temen por la seguridad de sus hijos, pero sobre por no recibir la educación.
Las familias que viven en la colonia Flores Baños son de escasos recursos, en su mayoría las madres son amas de casa y los padres albañiles o campesinos y apenas existen 50 casas, algunas todavía construidas con tablones de madera y techos de láminas.
Por su parte, la promotora de la Dirección de Vinculación explicó que no tenía conocimiento sobre esta problemática, destacó que a su área no le corresponde este tipo de quejas.
Aseguró que el único procedimiento que puede realizar es hablar con su superior para presentarle una tarjeta informativa sobre las quejas de los padres, y esto lo revisara el área de asuntos jurídicos, para decidir cómo actuar.
Por el momento, la titular no puede responder a las exigencias de los padres de familia, quienes se preocupan por cesar a la directora.

Niega la directora los hechos; las denuncias responden a un movimiento político, dice

La directora Iris Aparicio Villa negó que se cobraran cuotas a los estudiantes, y mucho menos que no se le permitiera la entrada a los niños que no llevaran el uniforme.
Aseguró que todas las denuncias responden a un movimiento político y señaló como responsable a la líder de la colonia María Luisa Méndez Ríos, pues ella es la que “inquieta a los padres de familia”.
Señaló que ya había tenido problemas con la madre de la niña lesionada, y aseguró que no existió la falta y que jamás se ha maltratado algún niño de la escuela.
Señaló que los colonos están acostumbrados a quitar a los maestros que llegan y a poner a otros maestros de su agrado, aseguró que no duran los profesores que se dedican a dar clases en la escuela.
Indicó que existe una buena relación entre los padres de familia, y aseveró que existen cuentas claras en la escuela.
Por el momento, los padres solicitan que la maestra sea retirada del cargo, y esperan que sus hijos no sufran de alguna represalia, por denunciar ante la promotora los abusos.

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