Piden maestros en escuelas indígenas de las costas; dejan un plantel ante amenazas de la delincuencia
Lourdes Chávez
Chilpancingo
Tras una amenaza de la delincuencia organizada a los maestros de la escuela Emperador Cuauhtémoc de Acapulco, hace cuatro meses, los trabajadores docentes y administrativos fueron reasignados a otros centros de trabajo donde hacía falta personal, y en el nuevo ciclo escolar los alumnos son atendidos por el supervisor de zona y un Asesor Técnico Pedagógico (ATP), que además tienen que la obligación de atender sus comisiones.
Denunció lo anterior el supervisor de la región Acapulco-Marquelia-Zihuatanejo de Educación Indígena, Rogelio Lozano Lorenzo, cuando con los directores y personal administrativo de las 10 primarias y dos escuelas de preescolar, esperaban una audiencia con el director de Educación Indígena, en oficinas centrales de la Secretaría de Educación Guerrero (SEG), para demandar más personal.
El directivo también exigió respeto a las jerarquías de la zona escolar, porque aseguró que se han hecho cambios arbitrarios; sólo mediante oficio se les ordena que pongan a trabajadores a disposición de la Dirección de Educación Indígena o a la delegación regional.
En entrevista, informó que a tres años de solicitar personal para estas escuelas de educación indígena que se encuentran en los centros urbanos, no han tenido una respuesta favorable, y este martes se organizaron para demandar solución a las necesidades escolares.
Indicó que en la escuela Emperador Cuauhtémoc de la colonia Chinameca de Acapulco, en junio pasado los maestros fueron amenazados por la delincuencia organizada, pues les exigieron una cuota económica.
Recordó que tras el incidente, los maestros dejaron la escuela y se les reubicó en otros centros escolares que también tienen demanda de maestros, y como responsable de la Zona escolar, con el ATP, Abraham Molina Muñoz, asumieron la atención de los grupos en el nuevo ciclo escolar, a partir del 20 de agosto, mientras se asignaba más personal.
Lozano Lorenzo añadió que está atendiendo los grupos de primero y segundo grado, y el ATP a los alumnos de quinto y sexto, quien además se encarga las funciones del director. Reconoció que en esta dinámica no pueden atender de apropiadamente a los estudiantes, ni las actividades de sus comisiones.
Asimismo, informó que el director de la escuela Octavio Paz, que se encuentra en la colonia Buenos Aires de Zihuatanejo, gestionó en ese Ayuntamiento el pago de algunos maestros, pero es urgente que asignación de cinco docentes más para la atención de 413 niños.
Demandaron seis maestros para las escuelas Emperador Cuauhtémoc y Cuitláhuac, y dos para el jardín de niños Gabriela Mistral, de la colonia Unidos Por Guerrero, también en el puerto.
Consideró que las escuelas indígenas en los centros urbanos se encuentran en peores condiciones que las escuelas de las comunidades, porque carecen de infraestructura, atienden grupos multigrado, y supervisor, ATP y directivos se encargan de la atención de alumnos frente a grupo.
Indicó que en la escuela Emperador Cuauhtémoc, el 100 por ciento de los alumnos son tunsavi o mixtecos, y como los hablantes de español, tienen el mismo derecho a recibir una educación de calidad.
El otro asunto, demandó al director de Educación Indígena, Vicente Melquiades Galeana, respeto a los directores de las escuelas y al supervisor de zona, pues se han hecho cambios arbitrarios, “aquí el director de Educación Indígena nomás nos gira los oficios y nos ordena que pongamos a disposición a personas a la Dirección”.
Como ejemplo, señaló el caso del maestro Teogenes Brito Mateo, del que no saben por qué lo movieron, “nomás recibimos un oficio de que lo pusiéramos en comisión”; y así el caso de otra maestra que cobra en la zona escolar pero no saben en dónde está, “exigimos que la regresen a Acapulco, necesitamos maestros en las escuelas”.
Aclaró que existen cuatro casos de maestros que se cambiaron de Educación Indígena a primarias generales, y aunque la delegada regional pide que regresen, él solicitó nuevo personal porque esos trabajadores no son aptos “porque odian el sistema indígena”.
Pidió que la delegada regional reponga a los maestros que se asignaron como comisionados, cuando fue delegado regional Julio César Reséndiz, que ya no está en el puesto.
Añadió que en julio habló del caso con la nueva encargada, y dijo que iba a platicar con el director de Educación Indígena, pero a la fecha se no se ha resuelto.
Aseguró que las demandas son asuntos rezagados de hasta tres años, sin solución, “y nos hemos organizado para visitar a Melquiades Galeana y que nos digan si tendremos atención o no”.




