Propone Tlachinollan que el Ayuntamiento de Tlapa tome en cuenta las iniciativas ciudadanas de seguridad
Sergio Ferrer
Tlapa
Ciudadanos solicitaron al Ayuntamiento de Tlapa mayor vinculación con la población para evitar la creciente inseguridad así como transparencia respecto al ejercicio del presupuesto que llegue para seguridad pública. También hicieron propuestas en cuanto a vialidad y urbanización.
En el último foro de participación ciudadana para el Plan de Desarrollo Municipal de Tlapa, el director del Centro de Derechos Humanos de La Montaña Tlachinollan, Abel Barrera Hernández, advirtió que existe una preocupación de los ciudadanos respecto a la necesidad de un diagnóstico serio de la inseguridad pública que ocurre en la ciudad.
El antropólogo aseveró que no se deben repetir hechos como los de Huamuxtitlán u Olinalá, donde la población se enfureció ante los ataques de la delincuencia, ni tampoco la complicidad o permiso de las autoridades municipales para que actúen en Tlapa.
Porque de ser así “se descompondrá más la ciudad, recientemente han ocurrido asesinatos graves, feminicidios de los que nadie dice nada, extorsiones o secuestros”, alertó. Barrera Hernández recalcó que no sólo la autoridad municipal está para atender estos asuntos.
Se cuestionó acerca de la utilidad de un batallón del Ejército y un cuartel de Policía Estatal si no existe coordinación con las ciudadanas y ciudadanos pues el problema no lo resolverán sólo los policías sino también los habitantes de los barrios y colonias involucrados por el Ayuntamiento en la seguridad ciudadana.
Para Barrera Hernández la autoridad no está actuando, lo cual acrecienta la delincuencia además de la falta de transparencia en el uso del presupuesto. Por lo anterior pidió al nuevo Ayuntamiento ser transparente en uso del dinero y vincularse con iniciativas ciudadanas.
Después informó algunas cantidades a manera de ejemplo, recordó que en 2008 el presupuesto de seguridad pública para Tlapa fue de 25 millones y de 26 en 2009, para a los 19 municipios, en un año les llegaron 126 millones para este rubro.
En el foro, al cual no acudió el alcalde, pero sí regidores y la titular del DIF municipal, Leticia Mosso, también asistieron habitantes con 80 años de vivir en la ciudad, estudiantes del Instituto Tecnológico Superior de La Montaña, habitantes de las colonias de Tlapa y de la localidad de Tototepec, personal de Protección Civil, maestros y agentes de Tránsito.
El director del Tlachinollan refirió como una gran demostración de que no sólo los millones resuelven la inseguridad a la Policía Comunitaria de Tototepec, creada hace un año, “se requieren policías de barrio, ciudadanos” y solicitó un alto a la criminalización, abusos y maltratos contra los jóvenes.
Matilde Pérez, del Monitor Civil de la Policía y fuerzas de seguridad (Mocipol), indicó que con base en un estudio de los últimos cuatro años, tan sólo por debajo de la Policía Ministerial, la Policía Preventiva Municipal ocupa el segundo lugar de quejas en su contra documentadas en La Montaña.
De las 413 quejas en cuatro años, la mayoría son por detenciones arbitrarias, multas excesivas, pero también se recabaron quejas de los propios policías ante las deficiencias institucionales como la falta de equipamiento, protocolos de actuación, seguimiento de carrera profesional y falta de seguridad laboral.
Pérez afirmó que se debe revisar el Bando de Buen Gobierno vigente desde 1840 en Tlapa, pero no pensando en su homologación estatal, sino con una socialización al pueblo, aprovechando la coyuntura de un nuevo gobierno y su disposición para incentivar las prácticas de prevención de delito.
Este foro fue el que registró mayor participación de ponentes, otros temas tocados con quejas, pero también propuestas, fue el de las áreas verdes, problemas con el tránsito y la vialidad, la falta de preparación de los efectivos o el alumbrado público.
Freddy de Jesús, regidor de Seguridad Pública también tomó la palabra y señaló que con base en un análisis del parte de incidencias de octubre, el mayor número de detenciones en el municipio fue a personas en estado de ebriedad o por escandalizar, después por accidentes vehiculares siguiendo riñas.
Según el ponente, la desintegración del núcleo familiar es el principal factor que genera en las personas adicciones o pandillerismo, lo que a su vez conlleva violencia familiar, violencia de género, bullying en las escuelas y criminalidad.
De Jesús, propuso rechazar el uso de vidrios polarizados, capacitación y certificación de los policías de tránsito y preventivos, operativo mochila segura, regulación de giros rojos y la no expedición de más licencias, el cerco perimetral en las entras y salidas de Tlapa y labores de prevención de delito.
Protección para las trabajadoras sexuales
Otra participación refirió que en un marco de respeto a los derechos humanos, es importante la protección a las mujeres por parte de las autoridades para prevenir cualquier tipo de agresión física, sexual o sicológica.
En específico, se refirió a la situación de las trabajadoras sexuales. Recordó que ya se registró un feminicidio en contra de una adolescente familiar de una trabajadora sexual. Abogó por una atención constante a las mujeres que trabajan en las decenas de cervecerías existentes en la cabecera municipal.
Señaló que aunque no hacen denuncias formales, hay agresiones contra mujeres tanto por clientes como por funcionarios en la pasada administración. La petición al Ayuntamiento fue identificar a organizaciones que puedan brindar asesoría como la Brigada Callejera de Apoyo a la Mujer, Elisa Martínez.
La Brigada, asentada en el barrio de La Merced, pero con representación en diversos estados del país, busca contribuir a la erradicación de las causas estructurales que generan la discriminación, explotación material, represión policíaca y despojo de las fuentes de trabajo de las trabajadoras sexuales.
También, según informa su página, contribuir a que el sexo comercial infantil o forzado, no sea la única estrategia de sobre vivencia para que las personas más susceptibles a la discriminación se valgan por sí mismas y superen los obstáculos culturales que les impiden prevenir la transmisión del VIH-Sida y otras infecciones de transmisión sexual, la explotación sexual comercial infantil, la trata de personas y eliminar mecanismos sociales de reproducción de la pobreza.




