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Hoy Europa es una oportunidad para América Latina, destaca Rajoy en la Cumbre de Cádiz

DPA

 

Cádiz

 

“Hoy Europa es una oportunidad para América Latina”. El jefe del gobierno español, Mariano Rajoy, resumió así la expectativa de la XXII Cumbre Iberoamericana al inaugurar ayer en Cádiz un encuentro marcado por la grave crisis económica que atraviesan España y Portugal.

La cumbre arrancó en el Teatro Falla con la ausencia de siete de los 22 jefes de Estado y de gobierno de la comunidad iberoamericana, entre ellos la argentina Cristina Fernández de Kirchner y el venezolano Hugo Chávez.

El lema “Una relación renovada en el Bicentenario de la Constitución de Cádiz” define el espíritu de la cumbre: mientras España y Portugal esperan beneficiarse del impulso económico latinoamericano para salir de sus crisis, los países del otro lado del Atlántico miran a la Península como un punto de entrada a Europa y una herramienta para desarrollar sus infraestructuras.

“Si en el pasado América Latina fue una oportunidad para Europa, hoy Europa es una oportunidad para América Latina”, aseguró Rajoy, reflejando la inversión de fuerzas con el que ambos bloques llegan a Cádiz. “Necesitamos más Iberoamérica”, manifestó también el rey Juan Carlos en la inauguración.

El rey destacó el “esfuerzo extraordinario” que han hecho los países latinoamericanos para conseguir el crecimiento económico del que ahora disfrutan, reduciendo la pobreza y ampliando su clase media. “No podemos sino reconocerlo y buscar una experiencia que podamos compartir”.

Por parte de América Latina, el mexicano Felipe Calderón, que participa en su última cumbre antes de terminar su mandato en diciembre, consideró que hay que “cerrar filas para vencer la adversidad nuevamente”, porque los retos del siglo XXI sólo pueden superarse con “estrategias conjuntas”.

Para ilustrar la relación de interdependencia, citó las palabras del escritor Carlos Fuentes al recibir el premio Cervantes: “El mundo del futuro necesita a España y a la América española. Nuestra contribución es única e indispensable. No habría concierto sin nosotros. Pero antes debe haber concierto entre nosotros”.

América Latina es un mercado de 550 millones de personas. El gobierno español quiere que las pequeñas y medianas empresas, las pymes, sigan el camino de la internacionalización latinoamericana que antes hicieron las grandes como Telefónica y Repsol y los bancos Santander y BBVA.

El primer día de la cumbre estuvo marcado también por las primeras actividades de los mandatarios y una serie de reuniones bilaterales.

Por la mañana, Rajoy se reunió con el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, con quien trató principalmente de asuntos económicos y quien agradeció al presidente de gobierno español su apoyo al acuerdo Unión Europea-Colombia, que se ratificará en diciembre.

También se reunió, entre otros, con el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, con quien habló sobre todo de dos problemas que afectan especialmente a la comunidad

Antes de la apertura oficial, los jefes de Estado y de gobierno visitaron el Oratorio de San Felipe Neri, donde hace 200 años se aprobó la Constitución de Cádiz. La primera Carta Magna de España es un motivo central en la cumbre por su carácter liberal y su influencia en las independencias latinoamericanas.

La sombra de la crisis que sacude Europa y especialmente a países como España o Portugal estuvo también presente en el primer día de la cumbre. Rajoy aprovechó su comparecencia para defender la política de austeridad de su gobierno que le valió críticas de socios latinoamericanos como Brasil y este miércoles la segunda huelga general en sus 11 meses de mandato en España.

El “éxito” latinoamericano de convertir la década perdida en la actual década de prosperidad es el resultado “de la combinación de la austeridad con políticas propias de crecimiento y de cohesión social”, señaló.

Hoy sábado tendrán lugar las sesiones plenarias de los jefes de Estado y de gobierno y la clausura de la cumbre con la aprobación de la Declaración de Cádiz.

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