Ofrece Calderón respaldo a medidas que tome España para salir de su crisis
Mayolo López / Agencia Reforma
Cádiz, España
Apenas había puesto pie en este puerto de España, a temprana hora de ayer, el presidente Felipe Calderón manifestó la disposición de México a respaldar las medidas que adopte España para salir de la tormenta económica.
De gira por esta ciudad para participar en la XXII Cumbre de jefes de Estado y de Gobierno, el mandatario mexicano aludió al tema más señalado en este encuentro hispano: la crisis económica en Europa.
“Sin duda alguna, el actual entorno de la crisis económica y financiera global plantea enormes retos a las naciones iberoamericanas. Por eso, es más que nunca profundizar en el diálogo político y en la cooperación de nuestros gobiernos.
“En esta Cumbre habré, por lo mismo, de reiterar a España y a Portugal la solidaridad del pueblo y del gobierno de México, y nuestra firme disposición para respaldar las medidas que les permitan, en el contexto global, superar más rápidamente la adversidad de la crisis económica”, dijo el presidente Calderón.
Se despide de Hispanoamérica
Felipe Calderón se despidió de sus pares de Iberoamérica resaltando la fortaleza que tuvo México para superar la adversidad.
Al calor de la cena que en honor de los jefes de Estado y de Gobierno ofreció un maltrecho Rey Juan Carlos I, que hizo de anfitrión a pesar de que arrastra “dificultades de mecánica que le obligan a pasar por el taller”, el mandatario mexicano se manifestó orgulloso del estado que guarda la economía.
“Le agradezco mucho, majestad, su referencia a mi persona. Efectivamente, mi gobierno concluye dentro de pocos días, no ciertamente, acorde con la profecía maya –que augura el fin del mundo, también, para diciembre–, sino simplemente aprovecho el tema para decir que la cita no podía ser más propicia para despedirme.
Juan Carlos I había aludido al presidente de México en términos afectivos. “Despedimos al presidente de México, nuestro buen amigo Felipe Calderón, a quien le deseo la mejor ventura personal y mucho éxito en esa nueva etapa que ahora va a empezar”, deslizó.
“Me enorgullece México y los mexicanos. Me enorgullece un México que ha enfrentado y superado la adversidad y, al final de cuentas, que tiene una economía competitiva en crecimiento y con empleos”, manifestó.
Calderón no tenía ante sí al grueso de sus pares de Iberoamérica: a Cádiz no asistieron los presidentes de Venezuela, Argentina, Uruguay, Paraguay, Guatemala y Nicaragua. Pero, de cualquier forma, dijo que si México había sorteado las etapas complicadas fue porque contó siempre con la solidaridad, la confianza y el apoyo de los pueblos y gobiernos hermanos de Iberoamérica.
Calderón dejó el estrado y para brindar se acercó a la mesa de honor que ocupaban los reyes, los presidentes de Brasil, Ecuador y Panamá, Dilma Rousseff, Rafael Correa y Ricardo Martinell, así como su esposa, Margarita Zavala.
Defiende Rajoy camino tomado
Al calor de la apertura de la XXII Cumbre Iberoamericana de Cádiz y en medio de la más severa crisis económica de que se guarde registro en la España democrática, el presidente Mariano Rajoy defendió el camino de la reforma para salir de la tormenta.
“El camino de la reforma es el sendero del bienestar del futuro”, planteó Rajoy al iniciar el encuentro internacional al que no asistieron los presidentes de Venezuela, Argentina, Uruguay, Paraguay, Nicaragua y Guatemala.
Sin detenerse en la crisis que engulle a España -con casi seis millones de parados-, Rajoy resaltó la afinidad que hay entre España, Europa y América Latina.
El Rey Juan Carlos I, que en son de broma recibió al colombiano Juan Manuel Santos con un “aquí me tenéis, un poco tullido pero bien”, estimó que es necesario que los gobiernos escuchen el clamor de las necesidades de la gente.
“Necesitamos más Iberoamérica. Debemos concertarnos y conocernos más y mejor, seguir explorando y poniendo en práctica nuevas formas de trabajo conjunto, profundizando en nuestra cooperación y escuchando a nuestros ciudadanos. Debemos esforzarnos por incorporar sus inquietudes en el quehacer de todo el ejercicio multilateral iberoamericano”, propuso.
El monarca dijo entonces que en un mundo interdependiente es menester estar preparados para “hacernos oír con una sola voz, una voz que sea reconocible por todos y que nos permita hacer valer el peso que nuestra comunidad debe tener”.
En primera fila se vio, uno junto al otro, al ex presidente José María Aznar y al líder del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Alfredo Pérez Rubalcaba.
Enrique Iglesias, secretario general Iberoamericano en la Cumbre de Cádiz, afirmó que la economía global, particularmente la europea, vive un momento peligroso con reacciones lentas, escasa coordinación y falta de horizontes claros.




