Fusionan poesía y trazos en una colección que se presenta hoy en la FILIJ en el DF
Yanireth Israde / Agencia Reforma
Ciudad de México
Poemas de César Vallejo, José Emilio Pacheco, Juan Gelman, Rafael Alberti y Alfonsina Storni se publican ilustrados por artistas gráficos que acompañan el texto sin subordinarse a él.
La luna, la rama, el fruto y la tierra, los humanos –en soledad o en tumulto– y los animales, con alas y sin ellas, con uñas o sin ellas, asoman en las páginas de los volúmenes que serán presentados hoy en la Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil (FILIJ) en el Aula Magna José Vasconcelos del Centro Nacional de las Artes, Río Churubusco y Tlalpan, colonia Country Club a las 4 de la tarde, con la participación del español Antonio Santos y la argentina Eleonora Arroyo, quienes ilustraron La masa, de Vallejo, y El ciempiés y la araña, de Gelman, respectivamente.
Jesús Cisneros aportó las imágenes de El espejo de los ecos, de Pacheco; Elena Odriozola se ocupó de Sábado, de Storni, mientras que a Isidro Ferrer le correspondió Nocturno, de Rafael Alberti.
Coeditados por el Taller de Comunicación Gráfica y el Conaculta, los títulos forman parte de la colección Había otra vez, dirigida por el editor y escritor Alejandro García Schnetzer, quien destaca el diálogo, parejo, entre texto e imagen.
“El ilustrador es un autor, no un colaborador. No aspiran a representar lo que dice la palabra, embellecer el texto o enaltecerlo. Se trata de que la ilustración opine y que suceda un diálogo”.
Si bien los textos no fueron escritos para niños, apelan a la infancia de personas que pueden tener desde cinco hasta 99 años o 100, si me apuras”, dice García Schnetzer, quien en 2011 obtuvo en España el Premio Nacional a la Mejor Labor Editorial por su proyecto Libros del Zorro Rojo.
“Los niños pueden leer textos que son para adultos y los adultos textos que quizás fueron propiedad, durante un tiempo, de los niños. En la lectura ocurren apropiaciones. Los lectores, como decía Michel de Certeau, son nómadas dedicados a la caza furtiva en campos que no han escrito, arrebatando los bienes de Egipto para gozar de ellos”, asegura.
La colección trasciende lo que el mercado y la industria cultural denominan como “literatura infantil”, puntualiza.
“Es un concepto que sirve para ordenar la producción y la circulación editorial, pero que en algún punto desconoce la soberanía de los lectores, que hacen lo que quieren con los textos”.
De modo que los lectores –niños, jóvenes o adultos– pueden interesarse por la ilustración o por el texto, según prefieran, y ambas opciones son válidas.
La colección no se restringe al poema en verso. Por ejemplo, Gelman relata una fábula y Pacheco incluye composiciones que juegan a la adivinanza. Algunas las tradujo de Antología griega, con más de 2 mil años de antigüedad, y otras son invenciones del poeta que continúan esa tradición.
“Estoy en todas las casas/o al menos debería estarlo/Noche y día te acompaño/ y sólo me ves si falto”, dice uno de ellos.
¿Qué es?
La respuesta es el pan.
Los títulos, que serán presentados también en Oaxaca y en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, tienen un tiraje de 7 mil ejemplares, el 80 por ciento de ellos son de distribución gratuita para las Salas de Lectura coordinadas por el Conaculta.
La colección sumará nuevos títulos en 2013. La dupla de autores-ilustradores participantes se anunciará próximamente.
“Creo que los mejores libros para la infancia también son los mejores libros para adultos”, comentó el editor y escritor Alejandro García Schnetzer.




