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Declara el ex director de Ayotzinapa que la SEG nunca le notificó oficialmente su salida

Lourdes Chávez

Chilpancingo

El ex director de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, Napoleón Anaya del Carmen, reveló que la Secretaría de Educación Guerrero (SEG) nunca le notificó oficialmente que terminaban sus funciones, cuando se nombró al nuevo director de la escuela, sin consenso de los estudiantes, que motivó el conflicto interno y la suspensión de labores desde el 7 de noviembre de 2011.
Sin embargo, dijo que el 14 de diciembre de 2011 –luego del desalojo violento de estudiantes en la Autopista del Sol–, la SEG le envió el cheque de la ración alimenticia para los normalistas y cuestionó “¿a qué juegan las autoridades?”, porque primero sólo le dicen que regresara a su centro de trabajo en la Centenaria Normal del Estado, y a través de “rumores” en los medios de comunicación supo que terminó su periodo en la dirección en la normal rural.
No obstante, aseguró que siempre mantuvo contacto con la población estudiantil, asesorando tesis y trabajos emergentes, así como en la elaboración de la propuesta para recuperar el semestre con maestros externos, que coordinó el universitario Arturo Miranda Ramírez, como plan B, para evitar la pérdida del semestre y del ciclo escolar.
Consideró que el nombramiento del nuevo director, Eugenio Hernández Martínez, fue una imposición de la SEG porque tampoco tuvo el respaldo de todos los trabajadores.
Del maestro Hernández Martínez opinó que tiene tacto para tratar con los estudiantes, además que es muy cuestionado por los alumnos porque no tiene pedagogía en la enseñanza; consideró que la fórmula para mantener una relación cordial con los alumnos es someterse al escrutinio público y la rendición de cuentas, particularmente de la dieta alimenticia.
Indicó que cada mes hacia un balance de los gastos de alimentación y los estudiantes participaron en la selección de proveedores, así no habría especulaciones de componendas que afectaran su credibilidad.
Aclaró que no tiene intención de regresar a la dirección porque han pasado más de dos años de su nombramiento en octubre de 2009, “y en la escuela la dirigencia estudiantil tiene un periodo de un año, la representación de maestros del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación es de dos años”.
Sobre sus función como director, consideró que aún no está terminada porque la SEG debe hacerle una evaluación que aún no presenta, y tampoco se realizó el procedimiento de entrega-recepción.
Como director informó que solicitó a Protección Civil del estado la revisión de los edificios de los años 70, pero en el dictamen sólo dice que la mayoría están en riesgo por reblandecimiento y “requieren de una reparación mayor”.
Agregó que las aulas más deterioradas son usadas por los estudiantes como dormitorios “sólo ellos se animan a vivir ahí”, y de las instalaciones dijo que sólo en la normal rural de Ayotzinapa se tiene un sistema de bocinas para llamar a los estudiantes, como en las comunidades.
Por otro lado, el maestro de la universidad, Arturo Miranda Ramírez, informó que el nombramiento del nuevo director es parte de un acuerdo de la SEG con el SNTE, sección 14, para que las escuelas tengan directores de la misma planta docente.
Añadió que en la normal rural, la mayoría de los maestros han sido externos y sólo seis que han sido parte de la planta docente fueron cuestionados en su actuación.
Por otro lado, el delegado del SNTE en la normal rural, Santiago Díaz Silverio, consideró pertinente que los directores sean elegidos de la plantilla de maestros, porque son los que mejor conocen a la institución.
De acuerdo con los estudiantes, los maestros dejaron de impartir clases tras el puente de Día de Muertos, el 7 de noviembre, porque los alumnos rechazaron el nombramiento del director Eugenio Hernández, y los estudiantes comenzaron a demandar a las autoridades educativas publicar una convocatoria para designar a otro director externo.

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