Demandarán organizadores del Airshow a la SCT por la cancelación del espectáculo
Mariana Labastida
El organizador del Extreme Air Show, Alejandro Parra, negó que se haya violado alguna norma, como lo informó la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) y que nunca se notificaron las razones de la cancelación del espectáculo, por lo que demandará ante tribunales federales a la dependencia.
Dijo que por la cancelación se emitió una recomendación para que la Fuerza Aérea de Estados Unidos y de Canadá no participen en espectáculos en México, y que se busca reponer el show aéreo para resarcir el incumplimiento de contrato.
Solicitó a diputados y senadores locales que se involucren para investigar políticamente quién quiere dañar la imagen del puerto.
En conferencia de prensa, los organizadores del Airshow reiteraron los señalamiento contra la DGAC, directamente contra el subdirector adjunto de Seguridad Aérea, Carlos Espinosa Schillinger, quien negó la autorización para realizar el espectáculo en la bahía y “la persona que puso más piedras en el camino”.
Enfatizaron que no hubo una notificación por escrito de las razones de la cancelación del espectáculo el domingo, y por ello solicitaron a diputados locales y senadores que intervengan para que se investigue políticamente quién ordenó la medida.
“Alguien, no sé dónde, trata de hacer todo lo posible para que nuestro gobernador quede mal”, se quejó Alejandro Parra, quien agregó que “necesitamos la ayuda para desemascarar a la gente de aeronáutica que daña a Acapulco, hemos sido agredidos por el gobierno federal y es momento que le pongamos un alto, esta es una decisión federal”.
Alejandro Parra especificó que en la autorización que les dieron venía claro que sólo el comandante del aeropuerto, José Luis Salazar Vázquez, tendría la facultad de detener el evento en el momento que se incurriera en una violación mayor que pusiera en peligro la vida, sin embargo éste firmó los documentos para el primer día y en el segundo se negó por una orden telefónica que recibió.
Agregó que para respaldarse de que no había una justificación para la cancelación, en compañía del notario Arturo Morlet Nazari se entrevistó con el comandante del aeropuerto, quien le dijo “que no se puso en peligro la vida de las personas, solamente recibió una llamada telefónica de un ingeniero de la ciudad de México para que se cancelara el show”, expuso el representante legal y cuya declaración quedó asentada en un acta notariada.
Al preguntarle si hubo algún intento de extorsión por parte de las autoridades aéreas, Alejandro Parra respondió que se esperarán las investigaciones tras la denuncia que pondrán en los tribunales federales porque “nunca fuimos notificados de una cancelación”.
Expuso que el 20 de septiembre solicitó el permiso para realizar el espectáculo en la bahía de Santa Lucía, y que cuatro días después le pidieron que acreditara con documentos el permiso de la Dirección de Seguridad Aérea, de no inconveniente por la Comandancia del Aeropuerto, así como de la administración del mismo, los cuales, aseguró, se entregaron el 26 de septiembre, y que en respuesta en octubre sólo recibieron la negativa para el espectáculo sin ninguna notificación por escrito.
El 5 de noviembre la empresa entregó nuevamente la solicitud para el cambio de ubicación del show, proponiendo la zona Diamante, la cual fue aprobada el 7 de noviembre para realizarse los días 17 y 18 de noviembre.
Alejandro Parra explicó que organizó un espectáculo en 50 días, cuando por lo menos se lleva un año, debido a la incertidumbre de los permisos, y que se canceló la asistencia de la Fuerza Aérea de Estados Unidos que ya había aceptado participar.
Al apoderado legal de la empresa explicó que se demandará por violar los artículos 14 y 16 de la Constitución porque la autoridades responsable ordenó la cancelación sin cumplir con el procedimiento, debido a que no se notificó ni se realizó por escrito la negativa del permiso sino “al cuarto para las once”.
Enfatizó que la empresa cumplió, por ello están en pláticas con la Sefotur para resarcir el daño con otro espectáculo en el cual se agregaría un día extra, con más aviones y que nuevamente sea en la bahía.
Reiteró que la responsabilidad de la cancelación fue de Aeronáutica Civil.
De las acusaciones de que los aviones violaron la NOTAM 47742 por sobrevolar la bahía, explicó que se elaboró antes del espectáculo, por la Fuerza Aérea, en la cual se les prohibía volar a menos de cinco mil pies, misma que se quitó precisamente para que se realizara el espectáculo.
Admitió que pudo haber pilotos que volaran en un dirección contraria a la asignada por las acrobacias, pero se les especificó que el paso por la bahía no podrían hacer ninguna, por lo que insistió en que “no hay una sola declaración de nadie que haya atestiguado eso, no hay nadie ni la DGAC nos dice que se hicieron acrobacias”.
El organizador informó que debido a la forma en que ocurrió la cancelación, se emitió una recomendación de empresas dedicadas a este tipo de espectáculos para las fuerzas aéreas canadienses y estadunideses y que no asistan a ninguna invitación no sólo en Acapulco sino en el país.
En cuanto a la cancelación, consultados vía telefónica empresarios y hoteleros coincidieron en que se debe de realizar una investigación debido a la inversión que hizo el gobierno del estado en el espectáculo.
Indicaron que las fallas fueon por la premura en la organización, por ello solicitaron que cualquier actividad que se programe se realice con el tiempo necesario para evitar episodios como estos en los que se dañe la imagen del puerto.
“Buscar al responsable. Acapulco y el recurso de los acapulqueños debe de tener un responsable. Nosotros no podemos sacar una conclusión pero el gobierno del estado a través de la Sefotur debe de tener una garantía que se le llama fianza por cualquier incumplimiento para responder por lo que suceda”, indicó el presidente de la Canaco, Javier Saldívar.
Mientras que el hotelero Sergio Salmerón dijo que se debe de tener más cuidado y que es posible que “pueda que haya mano negra” por como se dio la cancelación, por ello pidió que se investigue.




