Destacan expertos y ciudadanos los beneficios de regularizar el mercado de las drogas
Staff / Agencia Reforma
Ciudad de México
Expertos en drogas y activistas ciudadanos destacaron ayer los beneficios que traería al país una eventual regularización del mercado de drogas ilícitas, entre ellos una disminución de la violencia ligada al crimen organizado.
“Países que han adoptado políticas de salud pública en lugar de políticas policiaco-militares han encontrado que reducen la violencia en forma muy importante”, dijo Armando Santacruz, consejero de México Unido contra la Delincuencia.
La organización especializada en temas de seguridad y justicia presentó ayer junto con la fundación Transform Drug Policy Foundation el libro: Después de la guerra contra las drogas: una propuesta para la regulación, del especialista británico Stephen Rolles, en el que se hace un balance de la política prohibicionista y se destacan los beneficios de regularizar este mercado.
Asimismo, se presentaron los resultados del taller Terminando la guerra contra las drogas: herramientas para el debate en Latinoamérica, en el que participaron 20 especialistas en la materia.
“En América Latina y, particularmente, en México, sufrimos de forma desproporcionada las consecuencias negativas de la prohibición global de las drogas. Queremos garantizar que el mercado mundial de drogas ilegales, que está destruyendo tantas vidas en México, se sustituya por uno de regulación y control gubernamental”, explicó Santacruz.
“Por ello, nos dimos a la tarea de convocar a voces expertas para desarrollar argumentos que nos ayuden a moldear y fortalecer el discurso del debate que busca reformar la actual política de drogas”, añadió. Armando Santacruz explicó que una de las principales ventajas de la regulación es que dará al estado capacidad de controlar el consumo, lo que podría evitar mayores riesgos para los usuarios de drogas ilícitas.
Rolles, en tanto, afirmó que tanto la experiencia como investigaciones científicas, muestran que la forma más eficaz de reducir al mínimo los efectos nocivos de las drogas es mediante estructuras normativas y legales, en vez de la prohibición.
Rolles realizó una comparación de los casos de Portugal y Holanda al legalizar la marihuana con el caso mexicano y señaló que el consuma ha disminuido en esos países, aunque los cárteles mexicanos se volvieron más fuertes y ahora abastecen a los europeos.
En el caso de México, afirmó que es probable que se regule primero la marihuana, puesto que es una de las drogas más usadas.
El especialista británico explicó que la regulación abarca desde la producción y venta del producto, el tipo empaque, los puntos de venta y hasta dónde se ubican los locales distribuidores.
El libro propone cinco modelos para regular el suministro de drogas.
En primer lugar estaría la prescripción, que sería equivalente a lo que sucede actualmente con algunos medicamentos y programas de mantenimiento con opiáceos.
En segundo lugar vendría la venta en farmacias, en el que las drogas estarían disponibles bien por receta o venta libre; Después, la venta bajo licencia, en el que los distribuidores dispondrían de una licencia para vender determinadas drogas en condiciones claramente definidas o en locales con permisos.
Otro modelo sugiere la creación de establecimientos con licencia donde los distribuidores dispondrían de un permiso para administrar establecimientos en los que se venderían y consumirían determinadas drogas, y por último las ventas sin licencia, que podrían ser controladas a través de la legislación de comidas y bebidas, como se controla actualmente el café.
Rolles enfatizó en el fracaso que han significado las políticas prohibicionistas, así como en el enorme gasto que han implicado.
El presupuesto de las instituciones de seguridad pública en 2010, dijo Santacruz, fue de 53 mil millones de pesos, casi 80 veces más que el promedio anual erogado en programas de salud, en el que en 10 años sólo se han destinado un total de 6.8 mil millones de pesos.
“Se gastó más de 80 veces en policía y militares que lo que se gastó en programas de salud”, precisó Armando Santacruz.




