“Tiene que ir adelante” el referéndum de autodeterminación, insiste el catalán Mas
DPA
Madrid / Barcelona
El jefe del gobierno de Cataluña, Artur Mas, mantiene su apuesta de un referéndum de autodeterminación en la región del noreste de España pese a la fuerte caída que su partido sufrió en las elecciones del domingo al Parlamento catalán.
“La consulta tiene que ir para delante, irá adelante”, dijo ayer Mas en Barcelona, tras analizar con la cúpula de su partido, Convergència i Unió (CiU), los resultados de la víspera.
CiU ganó las elecciones autonómicas del domingo, adelantadas por Mas en dos años, pero, con 50 diputados regionales obtenidos, cayó 12 sobre los que tenía y se situó a 18 de la mayoría absoluta que buscaba como aval a su proyecto independentista.
Con esos resultados se dispone a negociar con otras formaciones catalanas -los independentistas de ERC y los socialistas- para poder formar gobierno e impulsar el referéndum de autodeterminación. “Nosotros solos no podemos y por eso pedimos responsabilidad al resto de partidos”, dijo.
Según Mas, “la consulta es una condición a la que no se puede renunciar porque es un mandato claro del pueblo de Cataluña”.
El líder de CiU, de 56 años, se ampara para hacer esa afirmación en que en el nuevo Parlamento catalán habrá, sumando todos los partidos a favor de una consulta de autodeterminación, 87 de 135 diputados que defienden lo que él llama “derecho a decidir”.
Preguntado en rueda de prensa si se ha planteado dimitir tras los resultados del domingo, Mas fue rotundo: “Yo nunca me he planteado renunciar por una razón sencilla: porque CiU ha ganado estas elecciones”, dijo. “El resultado no es el que queríamos, es cierto, pero hemos ganado claramente las elecciones”.
La idea de Mas es que CiU tiene la mayor responsabilidad para gobernar Cataluña e impulsar el referéndum, pero hay otras fuerzas políticas que según él deben compartir la responsabilidad, en vista de los resultados electorales.
Para ello hablará primero con los independentistas de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), el partido que tradicionalmente ha abanderado las aspiraciones secesionistas de una parte de los 7.5 millones de habitantes de la región y que el domingo se convirtió en la segunda fuerza catalana, al doblar sus escaños de 10 a 21.
El líder de ERC, Oriol Junqueras, exigió ayer a Mas, horas antes de su comparecencia ante la prensa, “claridad, fechas concretas, voluntad de hacer el referéndum y que se establezcan las condiciones” del mismo.
Además, pidió un “cambio en la política fiscal”, es decir, que dé marcha atrás en los recortes que ha aplicado en el marco de la crisis económica en sus dos años de mandato. Y es que aunque ERC comparte horizonte independentista con Mas, es una formación de izquierdas, enfrentada así con los presupuestos liberales económicos del jefe del Ejecutivo catalán.
Mas dijo que hablará también con los socialistas (PSC), la tercera fuerza tras los comicios, aunque insistió en que no renunciará a la consulta soberanista.
La formación que queda excluida de esas conversaciones que va a iniciar es el Partido Popular (PP) de Mariano Rajoy, por razones obvias: se opone frontalmente a un referéndum de autodeterminación y defiende la unidad de España frente a los presupuestos independentistas.
El propio presidente del gobierno español, decidido a frenar un referéndum de autodeterminación en Cataluña que considera ilegal, instó ayer a Mas a rectificar, después del “fiasco” que su partido sufrió el domingo.
Rajoy reunió en Madrid a la dirección del PP para analizar la jornada electoral del domingo y, según explicó después la número dos de la formación, María Dolores de Cospedal, consideró que Mas ha fracasado con sus pretensiones soberanistas, por lo que debe rectificar de forma “rotunda”.
Las elecciones en Cataluña se saldaron con un “buen resultado para Cataluña, para España y para Europa, aunque no para CiU”, dijo por su parte el ministro de Exteriores español, José Manuel García-Margallo.




