A punto de fracturarse el Partido de Sarkozy por disputa tras votación
DPA
París
El peligro de una división del mayor partido de la oposición francesa, la UMP, se hizo ayer cada vez más concreto, a pesar de los esfuerzos mediadores del ex presidente Nicolas Sarkozy.
El candidato François Fillon, supuesto perdedor en una controvertida votación para elegir al jefe del partido, fundó ayer su propia fracción parlamentaria con 68 legisladores.
Con esta escisión, el ex primer ministro quiere presionar para imponer su reclamo de una repetición de la votación sobre la dirección de la Unión para un Movimiento Popular (UMP).
Tras la primera votación, ensombrecida por acusaciones de manipulación, el rival de Fillon, Jean-François Copé, fue declarado ganador por una comisión interna.
Copé propuso, sin embargo, ayer la celebración de un referéndum entre los miembros del partido, para ver si quieren una nueva votación, que se celebraría en diciembre o enero.
Las filas de Fillon se mostraron dispuestas, pero dejaron en claro que la fracción se disolvería como muy pronto tras la celebración sin problemas de ese referéndum.
Copé, de 48 años, fue confirmado el lunes como ganador tras una nueva revisión de los votos. Pero ayer se reunió con Fillon a pedido de Sarkozy. Sarkozy era el líder indiscutido del partido hasta que se retiró de la política después de perder las elecciones presidenciales en mayo.
Ahora, el ex presidente teme una división de su partido liberal de derecha, lo que dificultaría mucho su regreso a la política.
Según Fillon, la nueva fracción parlamentaria conservadora sería disuelta de inmediato en el caso de la nueva elección de un presidente del partido.
Lleva el nombre “Rassemblement-UMP” y presiona al sector de Copé sobre todo en lo financiero. Esto se debe a que en el sistema de financiación de partidos en Francia, esta depende sobre todo de la cantidad de parlamentarios.
Fillon instó a Copé a celebrar en el transcurso de tres meses una nueva elección para los miembros del partido. Su meta sería salvar a la UMP en una acción común. En el caso de que lo rechace, deberá cargar “con las consecuencias políticas”, advirtió, sin dar detalles.




