La familia Santana Villa: siete años de denuncias que no fueron escuchadas
Zacarías Cervantes
Chilpancingo
Sus llamados al gobierno fueron infructuosos. Doña Juventina Villa Mojica, finalmente, sucumbió ayer ante la violencia que tanto venía denunciando tras el asesinato de su esposo, Rubén Santana Alonso, el 15 de febrero del 2011.
Bajo fuego de metralla, la mujer que ayer pensaba dejar su comunidad, La Laguna, municipio de Coyuca de Catalán, junto con un grupo de 43 mujeres y niños para irse a un lugar más seguro, murió junto con su hijo Pantaleón, minutos antes de que llegaran por ella refuerzos policiaco-militares.
“Lo peor es que el gobierno de (Ángel) Aguirre no hace nada y el gobierno federal tampoco; ya les avisamos varias veces. Pareciera que el gobernador quiere que nos acaben, porque no quiere intervenir”, había declarado a los medios de comunicación apenas el 26 de septiembre en esta capital, cuando junto con Catalina Pérez, viuda de Damián Díaz Hernández asesinado por esos días, se reunió con el secretario de Gobierno, Humberto Salgado Gómez a quien le pidieron garantías de seguridad.
Desde la muerte de su esposo, doña Juventina Villa venía denunciado que los agresores pertenecen a un grupo armado de la comunidad de Los Ciruelos mismos que, aseguraba, cuentan con el respaldo de militares del 40 batallón de infantería con base en Ciudad Altamirano.
El motivo, decía, “es que quieren seguir talando los árboles libremente para la venta de la madera y el área despejada ocuparla para la siembra de droga”.
Las violencia ejercida en contra de su familia comenzó hace aproximadamente 7 años, cuando al menos 15 de sus familiares y amigos cercanos fueron ejecutados.
En el 2005 fue asesinado su hijo Jesús Santana Villa; el 22 de junio de 2007, elementos de la Policía Estatal y de la Ministerial, irrumpieron en el pueblo buscando a integrantes del ERPI y se metieron precisamente a la casa de Juventina Villa. Esa vez los agentes golpearon a mujeres y niños, los encañonaron y los amenazaron de muerte, robaron todo lo de valor y se llevaron dos vehículos. De los hechos existe una queja ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos.
El 15 de febrero del 2011, un grupo de sicarios asesinó a su esposo Rubén Santana Alonso; el 17 de abril de ese mismo año, desconocidos emboscaron y asesinaron a Sergio Santana Villa (hijo de Rubén y Juventina) así como a sus compañeros Martín Casarín Arroyo y Gilberto Islas, lo que provocó el primer desplazamiento de doña Juventina junto con 107 habitantes más de la Laguna a Puerto las Ollas, de donde retornaron en noviembre de ese mismo año.
El 3 de septiembre del mismo 2011 fue asesinado Enrique Rodríguez Santana en el poblado El Pescado, él era primo de Rubén Santana Alonso.
Asimismo, el 1 de septiembre pasado fue asesinado Damián Díaz Hernández y quedó herido su hijo Joaquín Díaz Pérez, amigos cercanos de la familia Santina Villa, cuando un comando de 50 pistoleros provenientes de las comunidades El Pescado y Los Ciruelos atacó a La Laguna, y fueron repelidos por elementos de la Policía Preventiva Estatal que está destacamentada allí.
Doña Juventina denunció esa vez que los propios pistoleros anduvieron diciendo que contaron con el apoyo de elementos del 40 Batallón de Infantería de Ciudad Altamirano.
La del 1 de septiembre, era la tercera vez el grupo armado irrumpía a la Laguna; la primera fue el 25 de junio y la segunda el 19 de julio, en ambas no se reportaron víctimas.
A raíz del ataque del primero de septiembre, Juventina Villa Mojica, viajó hasta Chilpancingo el 26 de septiembre acompañada por Catalina Pérez, viuda de Damián Díaz Hernández y se reunió con el secretario de Gobierno, Humberto Salgado Gómez a quien le pidieron directamente garantías de seguridad.
En entrevista antes fue cuando acusó: “Lo peor es que el gobierno de (Ángel) Aguirre no hace nada y el gobierno federal tampoco; ya les avisamos varias veces. Pareciera que el gobernador quiere que nos acaben, porque no quiere intervenir”.
Pero después de la reunión con el funcionario la violencia siguió: el 11 de noviembre pasado, fueron asesinados los hermanos Celso y Fortino Méndez, hijos de María de Jesús, hermana de Juventina Villa, quien vive en la comunidad de Hacienda de Dolores.
Los hermanos fueron atacados aproximadamente a las 3 de la tarde cuando viajaban en una cuatrimoto en el punto conocido como Ceiba María, cerca de la Hacienda de Dolores.
Entonces doña Juventina Villa Mojica volvió a responsabilizar a habitantes de Los Ciruelos encabezados por Marcelo Benítez Núñez, a quienes, insistió, protege el Ejército.
Antes, el 8, fue asesinada en Piedra Colorada, comunidad muy cercana a La Laguna y a Hacienda de Dolores, Argelia Díaz Pérez, y su esposo Isidro Benítez Hernández resultó gravemente herido.
El 10 fueron asesinados en Hacienda de Dolores Andrés Díaz Ayala y su hijo Jorge Díaz Zarco, ambos, presuntamente, pertenecientes al grupo que había venido atacando a la comunidad de La Laguna, por lo que desde ese día doña Juventina temió que los responsabilizaran y sufrieran represalias y volvió a clamar ayuda al gobierno.
Los temores de la mujer se cumplieron al día siguiente; el domingo 11 en la misma comunidad de Hacienda de Dolores fueron ejecutados sus sobrinos, Celso y Fortino Méndez.
Queja por la negligencia de la Procuraduría
Entrevistado ayer al medio día, antes de que se conociera el asesinato de la señora Juventina Villa y su hijo, el visitador general de la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos (Codehum), Hipólito Lugo Cortés, informó que el organismo ha venido dando seguimiento al caso y que, incluso, solicitó las medidas cautelares ante las diversas instancias de gobierno.
“Desde un primer momento cuando la Comisión tuvo conocimiento de esta problemática propiciada, según nos comentaron los habitantes de La Laguna, por habitantes de algunas comunidades vecinas, del hostigamiento, amenazas y homicidios, intervenimos para acompañarlos”, dijo.
Dijo que también solicitaron apoyos de los programas sociales que maneja el gobierno para las familias de esa comunidad. Recordó que el organismo también los acompañó en el regreso que realizaron de Puerto las Ollas a La Laguna.
Dijo que también el organismo recibió el informe recientemente de nuevos asesinatos que se cometieron allí mismo en La Laguna.
Explicó que también doña Juventina presentó una queja ante la Codehum por actos de negligencia de parte de la Procuraduría General de Justicia del Estado para investigar los homicidios y las amenazas. Dijo que al respecto la Comisión se encuentra en un proceso de investigación para verificar si no se ha hecho efectivo el derecho a la justicia.




