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Reúne la FIL de Guadalajara a tres cracks de las letras para hablar sobre futbol

Oliver Zazueta / Agencia Reforma

 

Guadalajara

 

La pelota puesta sobre el terreno de juego, durante 90 minutos más tiempos extras, tres cracks de las letras sacaron sus mejores dribles y potentes disparos, ante una audiencia que celebraba con risas cómo las redes de la ilusión acabaron perforadas por goles literarios.

Juan Villoro por México, Francisco Mouat por Chile y Eduardo Sacheri por Argentina, tres escritores que mostraron su pasión exacerbada, sus narraciones de delirio y actos de sufrimiento ante la cancha, durante una discusión en la FIL la noche del jueves.

Relatos como el sufrimiento que Sacheri pasó durante la transmisión del Argentina-Inglaterra del Mundial de México 86, cuando la familia de su novia descubrió al hincha que llevaba adentro; o cuando Mouat llevó a su hijo a gozar un 6-0 de la U de Chile; o mejor aún, cuando Villoro, logró que su mujer se interesara en el futbol a razón de la guapura del entonces técnico del Barcelona, Pep Guardiola, fueron algunos de los que se mencionaron.

“El futbol es la recuperación semanal de la infancia, que te puede hacer vibrar durante 90 minutos, pero afortunadamente terminan los partidos y después viene el descanso, el sueño y la imaginación de lo que viene. A veces soñamos con qué goles podría haber en la siguiente jornada”, aseguró Mouat.

Con atinados comentarios y explicaciones, Villoro se convirtió en el moderador ideal, debido a su sapiencia futbolera, y a su pasión necaxista, como cuando recordó la vez que en Aguascalientes se encontró con un grupo de japoneses aficionados a este club. Eran empleados de la fábrica de Nissan que tiene su sede en esta ciudad, pero para él fue la perfecta alegoría entre el país del Sol Naciente y los Rayos.

Sacheri lamentó la violencia y la intolerancia que se vive en el futbol argentino, pero agradeció la forma poética en que el futbol se asemeja a la existencia humana.

“El futbol es como la vida a pequeña escala, pero con la hermosa ventaja de que siempre vuelve a empezar. Ojalá que la vida siempre nos diera esas pequeñas segundas oportunidades”, declaró.

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